Negocios

¿Una hectárea en el campo o un departamento en la ciudad? Revelan cuál se revalorizó más en la década

27-01-2011 Tanto el valor de la tierra destinada a la actividad agropecuaria como el precio del m2 de las viviendas experimentaron un marcado incremento en los últimos tiempos. Sin embargo, una de las dos alternativas obtuvo mejores resultados. Cuadro comparativo de cotizaciones
Por Guillermina Fossati
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Invertir en ladrillos o en tierra se convirtió en una de las opciones más seguras para resguardar el capital. Es por eso que la compraventa de inmuebles logró recuperarse el último año, tras la crisis de 2009, al igual que la de los campos, que mantuvieron su tendencia alcista en la cotización.

En este contexto, muchos ahorristas e inversores se preguntan en qué conviene invertir y qué negocio dará mejores resultados.

Las opiniones son diversas y se dividen entre quienes miran la revalorización de los precios de cada bien y el destino o forma de explotación del mismo.

En este sentido, es diferente colgar el cartel de alquiler a un departamento, que comprar hectáreas para destinarlas a la soja o a la cría de animales. Más allá de la rentabilidad de cada negocio, se pone en juego la experiencia y cuánto se arriesga en cada actividad.

Además hay otra diferencia. "Una hectárea de campo en el núcleo sojero implica una gran inversión, por eso los ahorristas eligen la vivienda. También porque se necesita más experiencia para el manejo rural, se trata de gente cada vez más entendida, que está todo el día conectada, conoce los precios de cotización de los granos y los movimientos que se dan en los grandes mercados mundiales. El chacarero ya no es un improvisado", explicó a iProfesional.com Teresa Alvarado, directora de la división de Viviendas de LJ Ramos.

Máxima recuperación
Frente a estas dos posibilidades las opiniones están claramente divididas. Están quienes miran los proyectos inmobiliarios y afirman que los ladrillos son la inversión más segura en el mediano plazo, mientras que los que apuestan por la tierra, consideran como más rentable esta alternativa para canalizar el dinero.

La preferencia en el último caso tiene que ver, entre otras cosas, con la mayor demanda mundial de alimentos, lo que augura un buen futuro para la actividad agropecuaria.

Una variable que se toma en cuenta para recomendar a los inversores es la evolución de los precios de la hectárea en comparación con la de los valores del m2 de los departamentos.

De acuerdo a un informe de Reporte inmobiliario, desde el año 2001 se observa que la evolución de las cotizaciones de los departamentos en Capital Federal fue muy buena, pero la revalorización de la hectárea fue aún mayor.

Valores
Según el informe, el precio de un departamento ubicado en zonas de alta demanda, como Barrio Norte, experimentó un incremento del 90% en dólares, al pasar de cotizar de u$s750 por m2 (año 2001) a unos u$s1.900 (año 2010). 

Sin embargo, los precios de los campos han tenido alzas aún más significativas, de acuerdo a la investigación de Reporte Inmobiliario, en base a cifras de Márgenes Agropecuarios.

Es así como la tierra en dólares por hectárea entre 2001 y 2010:

  • Para el caso del cultivo de maíz, se incrementó un 290%.
  • Para el del trigo, un 520%.
  • Para el de la cría de ganado, la mejora fue de casi 550%.




En este mercado, paralelamente a los valores por hectárea, se muestran los precios de granos y hacienda, que explican parte de este recorrido alcista, ya que la suba de los granos tiene un efecto directo sobre la valorización de la tierra.

De esta forma, en líneas comparativas, con el producido que genera el valor actual de la venta de una hectárea se pueden comprar hoy muchos más metros cuadrados de departamentos en la Ciudad -incluso en zonas de alta demanda-, que hace diez años. 

"Esto no significa que haya muchos productores interesados en vender tierras para comprar departamentos, en vista de que tienen la expectativa de que la misma seguirá valorizándose a un ritmo mayor", explican desde Márgenes Agropecuarios.

El quién es quién de las inversiones
En este escenario que contempla una diversidad de precios y especulaciones, según varios expertos consultados por iProfesional.com, algunos hombres de campo, con las ganancias obtenidas de la propia tierra, miran entusiasmados la inversión en ladrillos.

Como contrapartida, el agro también presenta algunas alternativas para que desembarquen los hombres de la ciudad, aunque este movimiento se da en mucha menor medida.

En el primer caso, se estima que los dólares de una buena cosecha podrán recalar, como inversión, en el mercado de inmuebles.

"Los ingresos de divisas que se generarán por la soja son muy elevados y ya sembraron fuertes expectativas en los desarrolladores inmobiliarios", explica Germán Gómez Picasso, director de Reporte Inmobiliario.

Por otro lado, desde LJ Ramos Brockers Inmobiliarios, comentaron que, aunque muchos hombres del campo prefieren reinvertir en lo que saben, incluyendo desde tierras hasta insumos o maquinarias, siempre se mostraron atraídos por el ladrillo.

Esto se da, especialmente, entre quienes tienen hijos que se mudan a la ciudad para iniciar sus estudios universitarios.

También Alejandra Covello, directora de Covello Propiedades, confirmó que muchos de estos inversores ya tienen su departamento en Capital. Y al haber cumplido con ese objetivo, ahora han regresado para fijarse cuáles son los mejores inmuebles como alternativa de inversión.

"Se está dando el fenómeno de la segunda vivienda", comentó.

Teresa Alvarado, directora de la división de Viviendas de LJ Ramos, agregó que, en este caso, la Ciudad de Buenos Aires no es el único foco de atención, sino que, por el contrario, muchos "chacareros" se están inclinando por otros destinos, como puede ser Rosario, donde los precios son más bajos.

Desde el lado de los ahorristas que no tienen experiencia en campos, y que tradicionalmente han elegido la vivienda, una de las opciones mediante la cual están comenzando a incursionar en el negocio de la tierra es a través de las "vaquitas de dinero" o pooles de siembra.

Tal como adelantó tiempo atrás iProfesional.com, según las últimas proyecciones de los responsables de administrar estos fondos, la rentabilidad esperada para 2011 es del 23% en dólares, mientras que la de una vivienda se mantiene en el orden del 5 por ciento anual.

Además, los pooles de siembra exigen un monto relativamente bajo para ingresar, cercano a los u$s10.000, lo que permite que un profesional, empresario o comerciante que no entiende cómo funciona el ciclo de la soja, o un habitante de alguno de los 100 barrios porteños que hace años no pisa un campo, pueda subirse al tren verde de la soja y sacarle jugo. 

SECCIÓN Negocios
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR