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¿Nace la PC “Ford Falcon”? Alertan que el freno a la importación arrastrará al país al atraso tecnológico
18-03-2011 La entrada en vigencia de barreras al ingreso de notebooks, netbooks y otros artículos electrónicos amenaza con frenar la evolución electrónica de la Argentina. Los mismos fabricantes advierten sobre la imposibilidad de generar nuevos desarrollos. ¿Subirán los precios? Los alcances de la medida
Por Patricio Eleisegui
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Confiable, cómodo, robusto y familiar. A comienzos de la década del 60, el Ford Falcon acumulaba los mejores atributos con los que cualquier vehículo anhelaba contar. Y volvía a colocar de pie a la siempre inquieta industria automotriz argentina. Todas estas bondades acompañaron a este modelo durante las tres décadas que duró su fabricación.

Pero fue durante los 80 cuando muchos de los usuarios tradicionales de este tipo de unidades, ante el masivo ingreso al país de los importados, tomó nota de un detalle no menor: el diseño del Ford Falcon había quedado antiguo. Fuera de las fronteras, en el mundo automotriz no sólo se hablaba de otra cosa sino que, además, se fabricaban otro tipo de autos.

Algo similar a este auge y posterior caída de un producto dotado con ADN argentino, podría pasar en el corto plazo en el ámbito de la electrónica de consumo. Al menos este es el panorama que describen los analistas.

Sucede que la entrada en vigencia de licencias no automáticas para la importación de computadoras portátiles, reproductores de música digital y televisores LCD, entre otros productos, además de ciertos insumos clave para la fabricación en serie, amenaza con transformar al país en un territorio atrasado en lo que hace a uso y desarrollo de nuevas tecnologías.

La reciente medida emitida por el Ministerio de Industria apunta "a preservar en el mercado interno a los productos nacionales y no generar daño en el proceso de reindustrialización que se generó en nuestro país a partir de la aplicación del modelo productivo en 2003", tal como precisaron desde la cartera.

Pero son los mismos fabricantes de tecnología que, precisamente, recibirán estos aparentes beneficios quienes ya elevaron la voz para oponerse a la barrera impulsada por el Gobierno.

¿El motivo? En principio, la falta de escala de producción para cubrir la masa de equipamiento que dejará de entrar en la Argentina si el Gobierno insiste con el "cerrojo". A este argumento suman el desfasaje tecnológico que sufrirá la industria nacional ante la menor disponibilidad de tecnología de punta tanto para el consumo como para el desarrollo de nuevos productos.

"Vamos a entrar en otra era ‘Ford Falcon'. Escasearán los bienes más sofisticados. El producto cargado de desarrollo tecnológico, el que necesita por ejemplo un técnico para hacer evolucionar la industria local, es el que vendrá en menores cantidades. Y a precios más elevados. No habrá posibilidades de mejorar el nivel de lo que se fabrica en el país", aseguró a iProfesional.com Carlos Simone, gerente de CAMOCA, la cámara que nuclea a los fabricantes de computadoras del país.

A los ojos de la entidad, la decisión de "vivir con lo nuestro" que propone el Gobierno desembocará en la masificación de tecnologías que, en poco tiempo, prácticamente serán vistas como obsoletas por el resto del mundo.

"No hay que esforzarse para entender que, de mantenerse esta medida, consumiremos equipos viejos ya que, por escala, es imposible que en la Argentina se pueda fabricar un procesador super veloz. O se desarrollen memorias más potentes. Ni hablar de las formas de almacenamiento: seguiremos produciendo discos rígidos cuando los principales fabricantes hoy están evolucionando hacia otras tecnologías", agregó Simone.

En paralelo, la medida oficial es calificada por el sector como una continuidad del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, donde ahora se ensamblan celulares y demás dispositivos electrónicos.

"Esto es un pedido de las empresas que están en territorio fueguino que, paradójicamente, todavía no fabricaron una sola computadora. El consumidor pagará un producto a un precio que no lo vale, y a una compañía que no hará inversiones suficientes para desarrollar nuevas tecnologías, porque el negocio ya le funciona bien así", indicó el ejecutivo de CAMOCA.

El imperio de la barrera
Monitores, notebooks, netbooks, celulares, cámaras de fotos, videocámaras, reproductores de DVD, MP3 y MP4 son los productos que se ven alcanzados por la resolución oficial.

La normativa del Ministerio de Industria fija restricciones a la entrada de estos artículos, y propone sustituir la importación mediante la electrónica que hoy se ensambla, principalmente, en Tierra del Fuego.

Aunque todavía no se fijaron los cupos, lo cierto es que la decisión podría congelar la entrada de tecnología de punta en la Argentina que, durante 2010, importó 1,5 millones de computadoras portátiles. En el 2009 la cifra había alcanzado las 800.000 unidades.

En contraposición, Adrián Lamandía, gerente general de Novatech, se mostró a favor de la iniciativa oficial de frenar el ingreso de bienes importados: "El problema es para el que compra y vende, básicamente. Es decir, el que no concreta ningún proceso productivo en el país. La medida permitirá que las fábricas locales recuperen terreno frente a las multinacionales".

"Estas compañías te imponen estrategias de marketing en la que te bajan los precios y en un año quedás afuera del mercado. Con esto se revertirá ese proceso", comentó el directivo a iProfesional.com.

Precisamente este inminente bloqueo a la comercialización es algo que, aseguraron a este medio fuentes del sector, encendió el alerta en el tablero de control de gigantes como Dell o Hewlett-Packard (HP).

Las mismas fuentes señalaron que no son pocas las voces, dentro de estas empresas, que hablan de cerrar sus representaciones en la Argentina, para continuar operando mediante un esquema de pequeños distribuidores, si es que la medida oficial se extiende por varios meses.

"Esto es un revival de las iniciativas proteccionistas ya conocidas. El problema es que se está afectando a un flujo de importación cercano al 25 por ciento. No es menor, si pensamos que las restricciones alcanzan a electrónicos, pero también al resto de las industrias del país", expresó a iProfesional.com Raúl Ochoa, ex subsecretario de Comercio Internacional y hasta hace pocas semanas director de Relaciones Institucionales de Camoca.

Producción afectada
Ochoa explicó, además, que el sistema de licencias establecido "complicará también la oferta, porque algunos puntos no son claros y tocan a las partes que traen los ensambladores".

"La resolución limita a ciertos productos terminados. El inconveniente es que algunas partes coinciden con la descripción de estos artículos. Por ejemplo, el casco de la notebook, o sea la parte plástica central, se corresponde con lo que se considera el producto terminado. Por ende, la entrada de este insumo clave para producir portátiles en la Argentina será limitada", detalló.

Otro punto que obstaculizará el avance, en términos de producción, son los denominados "matrices y moldes", que también son alcanzados por las licencias.

¿En qué radica la importancia de estos elementos? Ochoa lo explica con claridad: "Son materiales fundamentales para, al menos, 200 industrias distintas. Todo lo que conlleve producción a escala parte de estas matrices y moldes. Desde los componentes plásticos de una computadora hasta el tablero o la parrilla de un automóvil. Un cerrojo como el planteado deberá moderarse porque sino se sentirá fuerte el faltante de partes".

La vigencia de las licencias no automáticas, remarcó el especialista, complican la oferta. "Una medida de estas características a largo plazo sería un desacierto. Pensemos que se van a afectar producciones. Y no sólo de electrónicos: hasta de envases plásticosPeligrará toda posibilidad de producir a grandes escalas", dijo Ochoa.

Desde la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) su titular, Alejandro Mayoral, minimizó los efectos de la resolución de Industria.

"En principio, no creemos que haya problemas con el abastecimiento al mercado local. Tampoco vemos riesgos para el fluido de componentes. Además están previstas más inversiones para producir telefonía celular, notebooks y cámaras de fotos", adelantó.

¿Qué sucederá con los precios?
Simone, de CAMOCA, sostuvo que la intención del Gobierno de continuar motorizando la producción de tecnología en la Argentina "no implicará en absoluto una baja en los precios de los productos".

"Hoy los televisores LCD que se fabrican en Tierra del Fuego son, por lejos, los más caros de la región. Y esta medida en ningún momento cambiará este parámetro. Lo que se produce en el país no puede ser más barato, porque las partes y piezas pagan impuestos como el IVA y otros aranceles", expresó.

"Teóricamente ensamblar acá debería hacer que los precios sean menores, pero lo cierto, es que los costos de la mano de obra tanto directa como indirecta inciden en los valores. Por ende, esta medida no marcará un cambio. Por el contrario, habrá nuevos aumentos en los productos cuando se definan las paritarias de este año", agregó.

A esta suba, Simone le sumó otro componente: "Encima de caro, el cliente estará pagando por una computadora que en cinco años no existirá en el mundo".

Para el empresario, la medida del Ministerio de Industria no hace más que cambiar una situación de poder en el mercado por otra.

"Si yo me quedo con una porción muy grande del negocio, entonces manejo los precios. Funcionarios como Guillermo Moreno entienden que eso provoca un desastre, pero que es complicado de evitar. Por ende, están tomando medidas para que al menos esos valores los manejen los empresarios nacionales. En este caso, los de Tierra del Fuego", aseguró.

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