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Estas son las marcas argentinas que “reemplazaron” a gigantes de la tecnología mundial
06-03-2012 El "cerrojo" impuesto por el Gobierno a los productos electrónicos importados está siendo capitalizado por un grupo creciente de empresas locales que luchan por imponer sus respectivas "etiquetas". Conozca los jugadores que buscan sentarse a la "mesa tecnológica"
Última actualización: 06/03/2012 11:03:00 am
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El sueño de la "bandera argentina hecha industria" y representada en las góndolas de los principales comercios como una expresión de la pujanza nacional. La "calidad autóctona" queriendo desafiar a las grandes marcas de la tecnología a nivel global que se imponen en las más importantes capitales del mundo.

Estos han sido viejos anhelos que, en forma intermitente, distintos gobiernos han querido impulsar con resultados diversos.

La actualidad ahora vuelve a dar cuenta de ello, luego de años en los cuales las marcas con sello nacional terminaron sucumbiendo frente a la tecnología de punta que se desarrolla en otras latitudes.

Basta repasar el "archivo" para corroborarlo.

Uno de los casos más míticos es el de Grundig, que dejó de operar hace más de 14 años, y ahora amaga con volver al ruedo de la mano de Newsan, el gran protagonista de la producción de electrónica en Tierra del Fuego.

Algo similar sucede con nombres muy familiares para los argentinos, como Talent, Audinac o Tonomac. En su momento, intentaron "brillar" y despegarse del resto pero, a la larga, se convirtieron en intentos truncos por imponer en el escenario local una marca con "ADN" nacional.

Sin embargo, en un contexto como el actual, en el que el Gobierno está limitando al máximo el ingreso de artículos importados -especialmente en el rubro tecnológico-, un grupo cada vez más numeroso de empresas de capital nacional está decidido a recuperar el "sueño dorado" de contar con grandes marcas albicelestes.

El desafío es ambicioso: destronar a gigantes como Sony, HP, Acer, Asus o Dell. Y el momento es ahora: todas estas marcas son las que actualmente padecen el "cerrojo" del Gobierno que, a través de Guillermo Moreno, les impide ingresar al país sus modelos más sofisticados.

Así, a medida que las notebooks y netbooks importadas fueron desapareciendo de los comercios, se volvió costumbre ver en cadenas como Garbarino o Frávega una oferta de dispositivos con el cada vez más difundido sello "Industria Argentina".

Por supuesto, este cambio no se da sin una dosis de polémica que divide las aguas tanto en el sector tecnológico como entre los propios consumidores.

"Siempre tuve equipamiento Sony. ¿Por qué ahora tengo que elegir sí o sí entre computadoras argentinas? ¿Quién me asegura que la calidad es la misma, al igual que la garantía? ¿Si quiero una Sony, por qué me tengo que comprar una Admiral?", se quejaba un cliente -fiel a la marca- durante una recorrida realizada por iProfesional.com en diversas cadenas de retail.

Como contrapartida, otro comprador se mostraba a favor del intento del Ejecutivo por imponer las nuevas "etiquetas nacionales": "Fomentar lo que se hace en el país impulsa la creación de empleo e incentiva a las universidades a aportar todo su conocimiento".

En medio de esta polémica, los vendedores, que deben lidiar con la menor oferta de productos y la escaza competencia entre lo nacional y lo importado: "¿Cómo le explico a un cliente que tiene que pagar lo mismo por la última Dell o Apple que por lo que desarrolla una marca que ni siquiera era conocida hace un par de años?".

En los últimos meses se ha vuelto común toparse en las vidrieras con equipamientos comercializados bajo nombres tales como Talent, Audinac, Ken Brown, Admiral, Banghó, Positivo-BGH, CRD, CX o EXO. Y todo apunta a que, dado el objetivo del Gobierno de profundizar el bloqueo a las importaciones, el dominio de estas etiquetas es un fenómeno que llegó para quedarse.

Al respecto, Pablo Tedesco, director de la consultora TBI Unit, aseguró a iProfesional.com que el desembarco de nuevos nombres "es una consecuencia lógica en un proceso como el actual, de sustitución obligatoria de importaciones. Como no hay stock de primeras marcas, entonces hay que recurrir a lo que está disponible. Más allá de la polémica sobre si con estas medidas la tecnología avanza o retrocede, está claro que para los que ensamblan en el país este momento es ideal".

Las marcas que "colonizaron" las góndolas
Al momento de trazar una radiografía sobre las "nuevas" marcas "insignias" nacionales que ahora pelean fuerte por una porción de mercado en el negocio informático, hay unanimidad entre expertos y empresarios: BGH es el gran "player" local y el que más beneficios obtiene por el freno oficial al equipamiento importado.

Cabe destacar que esta compañía desde mediados del 2011 mantiene una alianza estratégica con el gigante brasileño Positivo para ensamblar equipos portátiles en Tierra del Fuego.

Precisamente, la sociedad dice presente en las principales cadenas de retail bajo la marca Positivo-BGH. Y para dominar el market share, la alianza concretó un desembolso de 45 millones de dólares.

Una característica de la tecnología que ofrece la compañía radica en que integra placas madres (motherboards) desarrolladas completamente en la Argentina. Las notebooks de Positivo-BGH son fáciles de ubicar en puntos de venta de Garbarino o Frávega, a precios que por lo general se posicionan por encima de los 3.200 pesos, casi u$s750.

En segundo lugar se ubica Banghó, que el año pasado abrió plantas de producción en Vicente López y Parque de los Patricios, previa inversión de más de 25 millones de pesos. Además, cuenta con un establecimiento en Barracas.

"Inicialmente fabricábamos computadoras de escritorio, pero luego incorporamos notebooks, equipos All in One, y netbooks. Somos proveedores de cadenas como Falabella, Musimundo y Carrefour", comentó a iProfesional.com Omar Nievas, gerente de marketing de la firma.

"También somos proveedores del plan oficial Conectar Igualdad. Tratamos de tener precios competitivos respecto de la competencia. Damos tres años de garantía en nuestros productos. Y en los equipos colocamos memorias fabricadas en el país", destacó el directivo.

Nievas confió además que Banghó cuenta con un proyecto aprobado para radicarse en Tierra del Fuego: "Confiamos en que en el transcurso de este año vamos a poder avanzar con esta iniciativa".

De la mano de las restricciones a las importaciones y del plan oficial Conectar Igualdad, luego se encolumnan firmas como Exo, que desarrolla notebooks y netbooks y también unidades integradas "All in One".

Con base de operaciones también en Barracas, la compañía aparece como una de las principales proveedoras de dicho programa educativo.

El juego de las "apariciones"
Una de las irrupciones más sorpresivas en la escena comercial informática es, sin dudas, la de Ken Brown que, bajo la dirección de la firma Corporate Corp, debutó en el ámbito de las computadoras portátiles en diciembre último con una producción inicial de 5.000 unidades.

Martín Dechert, CEO de la firma con sede en Capital Federal, indicó que la inversión concretada en esta primera etapa superó los 25 millones de pesos. Pese a lo repentino de su llegada al mercado, la línea Ken Brown ya dice presente en las góndolas de Megatone, Frávega, Coto, Walmart, Musimundo, Rodó y Jumbo, entre otras firmas.

¿El valor de los quipos de la marca? En Frávega, los escasos modelos disponibles se ubican entre los 3.600 y los 4.200 pesos (desde u$s832 hasta casi u$s1.000).

En este esquema se destacan, también, las líneas propias que impulsan las mismas cadenas de comercialización. Tal es el caso de Frávega, que ofrece toda la gama Admiral que se encarga de fabricarle el gigante fueguino Newsan, a través de su controlada Electrofueguina.

Algo similar ocurre con Garbarino, que abarrota sus puntos de venta con Commodore, su etiqueta de bandera. Equipos de escritorio, notebooks, netbooks, y tabletas conforman las opciones propias que impulsan los protagonistas del retail.

La mencionada Newsan, en tanto, además de producir equipamiento electrónico para una cartera integrada por más de 20 marcas con perfil internacional -Samsung, Sony, Lenovo, LG, Panasonic, por nombrar algunas-, se hace un lugar para participar de la oferta nacional mediante las etiquetas Noblex y Philco.

La primera es la que, hasta el momento, parece tener mayor visibilidad con dispositivos portátiles a valores por encima de los 3.500 pesos (más de u$s800).

Cadenas del interior como Saturno Hogar son algunas de las que comercializan sus modelos. Algo similar puede aplicarse a Philco, cuyos dispositivos se encuentran disponibles con mayor presencia en el interior del país.

Por su parte, Eurocase, impulsada por la marplatense Grupo Núcleo, es otra de las marcas con genética argentina de presencia creciente en el mercado local.

"Hace tres años empezamos a ensamblar notebooks y PCs, pero somos una empresa con más de 15 años de antigüedad", aseguró a iProfesional.com Maximiliano González Kunz, CEO de la firma.

"En septiembre de 2011 inauguramos nuestra planta de fabricación local de memorias. Invertimos alrededor de 10 millones de pesos. Hoy tenemos presencia con nuestros equipos en Musimundo, Walmart, Carrefour, y en una red de más de 2.000 comercios independientes", agregó.

Los últimos dos nombres que buscan pelear de igual a igual con la tecnología foránea son, por un lado, la puntana Coradir, que produce los decodificadores de la TV Digital que promociona el Gobierno y, además, desarrolla su marca CDR Computers.

Por otra parte, también se perfila CX, impulsada por la firma santafesina Air Computers.

CDR Computers engloba notebooks, equipos de escritorio y netbooks, que son desarrollados en las plantas que Coradir posee en las ciudades de San Luis y Capital Federal.

Por su parte, CX produce equipamiento de escritorio, portátiles, periféricos, servidores, e incluso cámaras de seguridad.

La controlante de esta marca, Air Computers, incluso tiene en sus planes levantar una planta de fabricación de notebooks y netbooks en la provincia de Tierra del Fuego.

"Nos retrasamos un poco porque subieron mucho las tasas de interés de los créditos, pero ahora ya logramos adquirir toda la parte robótica y lo único que nos falta es el galpón para que traslademos todo", declaró Sergio Airoldi, titular de la firma.

¿Sustitución obligatoria?
Del lado de los analistas, el surgimiento de nuevas marcas nacionales o la expansión de las ya existentes es "tomado con pinzas", más allá del evidente beneficio que trae aparejado, para las empresas locales, el cerco vigente sobre los importados.

Al respecto, Tedesco, de TBI Unit, relativizó la ventaja de contar casi únicamente con ensamblado local, en términos de oferta tecnológica.

"Hoy casi no tenés opciones, entonces lo que se ve es una sustitución obligatoria. El cliente sólo tiene como alternativa optar por lo que hay. Y eso es muy poco", sostuvo a iProfesional.com.

Para el experto, un punto en contra de las marcas nacionales está vinculado con el nivel de actualización tecnológica que presentan los equipos a la venta.

"Lamentablemente, lo disponible está un paso atrás en cuestiones de avance. En el mundo ya no se ofrecen procesadores menores a i5 o i7, mientras que en la Argentina el grueso de los equipos todavía funciona a base de i3. Los dispositivos con procesadores de última generación salen a la venta a cuentagotas en los locales de computadoras", dijo.

Por último, Tedesco se refirió a los precios de las marcas nacionales, que no guardan mayores referencias respecto de las cotizaciones que muestra el escaso equipamiento de primera marca internacional disponible en el retail.

"Los precios están más caros que antes en la Argentina. Y esto se da por una lógica: hay menos competencia de marcas y menos opciones. Siempre que sucede eso, los precios se elevan. Lo curioso es que los productos locales se posicionan igual que las marcas consagradas en lo que hace a precios. Es algo que, realmente, no tiene un gran fundamento", concluyó.

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