En un contexto marcado a fuego por la crisis con España, el exministro de Economía, Domingo Cavallo, volvió a disparar con munición gruesa.
Desde su blog personal, el exfuncionario destacó que "la vuelta al peor pasado de la Argentina, representado claramente por las décadas del 70 y del 80, no comenzó con la expropiación del 51 % de las acciones de YPF que pertenecían a Repsol", sino que " se inició con el Golpe Institucional que se extendió del 19 al 30 de Diciembre de 2001", que logró "su objetivo cuando los representantes de los dos principales partidos de la Argentina, el Peronismo y el Radicalismo, designaron a Eduardo Duhalde como Presidente para completar el mandato de De la Rúa".
"La vocación de la mayoría de los dirigentes políticos por retomar la tendencia al aislamiento internacional de la Argentina y echarle la culpa de nuestros problemas a quienes nos habían ayudado a modernizar la anquilosada estructura económica de la Argentina ya se había puesto de manifiesto en el largo aplauso que los miembros del Congreso Nacional habían prodigado al anuncio presidencial del Default de la Deuda Externa", disparó Cavallo.
"Peronistas y radicales votaron los primeros días de enero de 2002 la virtual derogación de la Ley de Convertibilidad y consintieron en las semanas siguientes la pesificación, la derogación de la ley de intangibilidad de los depósitos bancarios y la automática violación de todas las reglas bajo las cuales se había producido la privatización de las empresas estatales durante la década de los 90's", explicó el exministro, para quien "todo lo que ocurrió desde entonces, incluida la expropiación de acciones de YPF, ha sido avalado por la mayoría de los dirigentes de los principales partidos políticos y constituyó un proceso magistralmente liderado por Néstor y Cristina Kirchner que han demostrado una genial habilidad para convencer a los argentinos que nuestro peor pasado es nuestro mejor futuro".
Cavallo se lamentó de que "casi todos los que pretendieron evitar esta vuelta a nuestro peor pasado han bajado ya los brazos y aceptado como inexorable este triste porvenir de nuestra Patria".
Incluso, señaló como un dato clave el hecho de que "las últimas votaciones del ex Presidente Menem en el Senado de la Nación dan cuenta de esta resignación".
"Cada vez que los veo votar las leyes que destruyen todo lo que habíamos conseguido en los 90's, recuerdo el entusiasmo con el que seguían en aquellos años mis discusos en las tribunas políticas cuando me pedían que fuera a hacer campaña por ellos en sus respectivas provincias", prosiguió el exministro.
"Reconozco que durante los 90's se cometieron muchos errores, de los cuales soy mucho menos responsable de lo que se quiere hacer creer a la gente, porque los principales errores se cometieron en el período en el que yo estuve fuera del Gobierno de Menem y, en la práctica, era su principal crítico. Pero nunca voy a dejar de sostener que la visión del mundo y de Argentina que supimos predicar y convencer en aquellos años era y sigue siendo la correcta. Y que, por el contrario, la visión que se ha impuesto desde 2002 nos llevará al mismo desastre en que terminaron las décadas del 70 y del 80", disparó Cavallo.
En este contexto, alertó que "tal como vamos, se están recreando todas las condiciones que hacia 1989 nos habían aislado del mundo y la economía llegará al 2015 tan desorganizada y deteriorada como llegó a 1991".
"Cuando escuché las medidas que el Gobierno había decidido para resolver la crisis energética generada por las políticas del 2002 en adelante, recordé aquella vieja propaganda con la que, allá por los `80, se alentaba el uso de la nafta de YPF: Y Péguele Fuerte... sólo que esta vez la fuerza generada por la nafta de YPF apunta hacia el precipicio", cerró su columna el polémico exministro.