La agencia de calificación crediticia Moody's advirtió este lunes de que el reciente anuncio por parte del Gobierno argentino de la expropiación de un 51% de YPF en manos de Repsol "es negativo para el perfil de crédito" del país, actualmente ''B3/estable''.
Esa nota se ubica dentro de la categoría especulativa, también llamada ''bono basura''.
"La decisión de nacionalizar la petrolera es negativa para el crédito del Gobierno argentino, ya que afectará a las inversiones necesarias en el sector, cuestiona el respeto a las leyes por parte de Argentina, mientras que el costo financiero de la nacionalización perjudicará aún más la ya de por sí delicada posición fiscal del país", explicó la agencia.
En este sentido, Moody's apuntó que el declive de la producción de petróleo registrado en Argentina en los últimos años se explica por la madurez de los yacimientos, pero también por las leyes de precios regulados, que desincentivaban la inversión.
"El Gobierno citó la baja producción de crudo como uno de los motivos para la nacionalización pero, dado que el Ejecutivo no tiene acceso a los mercados internacionales de capitales, una YPF controlada por el Estado probablemente no será capaz de aumentar las inversiones para revertir este declive de la producción", apuntó Moody's, y recordó el largo historial de "mala gestión" de las compañías públicas argentinas.
Por otro lado, la calificadora de riesgos señaló que los costos fiscales de la nacionalización pesarán sobre la posición de las finanzas argentinas, puesto que tras años de superávit, en 2011 el país incurrió en déficit y se espera que vuelva a registrar un nuevo desequilibrio negativo en 2012.
"Aunque el costo potencial de nacionalizar YPF sea probablemente inferior al 3% del PBI de Argentina, la ausencia de opciones de financiación dificultará que el Gobierno encuentre los fondos necesarios", advirtió la firma citada por Europa Press.