Fue una de las "picardías criollas" más comentadas desde que se instauró el cepo cambiario, en octubre del año pasado.
Tomó aún más fuerza cuando, a mediados de mayo, la AFIP "decretó" el cierre del mercado para atesoramiento de dólares y sólo dejó abierta la ventanilla destinada al turismo.
Este jueves, la polémica por el dólar tomó aun más envión luego de que el Banco Central prohibiera oficialmente la adquisición de divisas para atesoramiento.
La restricción de acceso a la plaza cambiaria viene generando todo tipo de especulaciones acerca de las diferentes alternativas a las que se puede echar mano para hacerse de billetes verdes al precio oficial. Incluso si esto implica ir más allá de las fronteras.
En primera instancia, las posibilidades contempladas por la AFIP pasaban por el uso de la tarjeta de débito para la extracción de dólares sobre los saldos de cuentas en pesos y los pagos en tarjeta de crédito, incluyendo el adelanto de fondos en la moneda de cada país.
Con el tiempo, se limitó el uso de las cajas de ahorro, pues sólo se permitió acceder a las nominadas en dólares para hacerse de dinero constante y sonante.
Pero se mantuvo en pie la posibilidad de extraer efectivo vía tarjetas de crédito. Y, con esa medida, cobró vida y se alentó lo que fuera dado a conocer como "dólar casino".
Esta "picardía" consistía en concurrir a una de estas casas de juego en la que las apuestas fuesen en dólares -algo usual en Uruguay-, retirar con la tarjeta fondos para supuestamente jugar, pero luego cambiar dichas fichas por billetes verdes.
De este modo, se podían obtener divisas estadounidenses al precio oficial, pues la extracción era cubierta al vencimiento al tipo de cambio fijado por el Banco Central, más allá del pago de un interés por el lapso comprendido entre el momento del retiro y la devolución de esos fondos.
Esta sencilla forma de hacerse de billetes verdes dentro de una sala de juego se convirtió en uno de los temas más comentados entre los viajeros frecuentes a ese destino pero, como suele suceder, duró menos que un suspiro.
Incluso tuvo una amplia difusión a través de las redes sociales, de las cuales surgió precisamente su denominación.
Hasta se llegó a generar una especie de "manual del usuario", según el cual la cuestión pasaba por comprar fichas en dólares con la tarjeta de crédito, jugar algunas monedas, dejar pasar el tiempo para no despertar sospechas y, finalmente, cambiarlas por billetes.
El negocio era tan "redondo" que, incluso, se mencionaban los destinos más buscados: el Conrad y el Mantra en Punta del Este, y el anexo al Radisson Hotel, en pleno centro de Montevideo.
Pero, como sucede en las "competencias deportivas", del otro lado había un contrincante que también jugaba y, por lo tanto, creaba su propia estrategia defensiva: el propio casino, al cual este tipo de operaciones le generaba un costo por los descuentos que le efectúa la tarjeta emisora.
"A los argentinos ya no se les vende más fichas con tarjetas", señalan desde el Conrad a iProfesional.com. Y explican, a la hora de distinguir quién es quién, que sus plásticos de Visa, en general, arrancan con el numero 4508, en tanto que los de Mastercard llevan el número 5123.
En tanto, Marcelo Chiappino, gerente general del Mantra de Punta del Este, fue contundente al afirmar que desde que se advirtió este tipo de situaciones se trató de evitarlas, ya que cada transacción con plástico paga una comisión que llega al 6 por ciento.
Desde otro casino de esa zona también salieron al ruedo a decir que "el negocio es que la gente juegue y no que haga maniobras financieras", y es por ello que desde hace ya unos cuantos días el mecanismo fue desarticulado.
No obstante, sorprende que el turismo de este fin de semana largo -que incluye el feriado del 9 de julio- presente hacia ese destino niveles de reservas inusitadamente elevados.
En muchos casos, estimulado por la idea de hacerse de algunos dólares, recurriendo a la única ventanilla que la AFIP mantiene abierta para la compra, que es la validación de divisas exclusivamente para viajes al exterior.
"Nos pasamos tres días en un lugar muy lindo como Montevideo, descansamos y de paso nos ganamos unos dólares", comenta Luis R., entusiasmado porque ya cuenta con el OK del fisco para la adquisición de divisas para su grupo familiar.
Si bien no existe un cálculo cierto sobre cuántos dólares puede adquirir a precio oficial quien viaja a la vecina orilla, fuentes consultadas por iProfesional.com señalan que el rango se ubica entre los u$s100 y u$s150 por día por persona, dependiendo el perfil del contribuyente.
Eso sí, habrá que completar una serie de datos que van desde los descriptivos personales hasta el destino, cantidad de días, forma de viajar, el número del vuelo si es vía aérea, etc.
Tras la aprobación de la AFIP, la adquisición de divisas se hace al valor fijado por el BCRA y se evita el tener que recurrir al blue, que cotiza un 30% por encima, a casi seis pesos.
"Muchos argentinos, que tenían pensado viajar de antemano, han optado por pasar este fin de semana en Uruguay, comprando el paquete por los tres días. La ventaja es que lo pagan en pesos y en cuotas sin interés", argumentan desde una agencia de turismo líder situada en la calle Tucumán.
Cuentas a la vista
Desde Aragoneneses Turismo informan que un paquete para el fin de semana para Colonia, Montevideo o incluso Punta del Este ronda los $1.200 por persona, con traslados, estadía y desayuno incluido, pagadero en 12 cuotas de $100.
En tanto, en Garbarino Viajes estos dos últimos destinos, para tres días y dos noches, se ofrecen a $1.125 en 6 cuotas.
En el caso de Cacciola, la clásica compañía cuya plaza favorita es Carmelo, un paquete similar ronda los $1.000, en tanto que si se elige Colonia, el precio asciende a $1.180 por pasajero.
Cabe apuntar que en ambas agencias manifestaron que dada la gran afluencia de clientes, las plazas se encuentran prácticamente colmadas.
Igual respuesta brindaron en Buquebus, ya que los representantes de ventas informaron que las plazas para dichos días están prácticamente cubiertas en su totalidad.
En Colonia Express, en tanto, confirmaron que los pasajes a Colonia y Montevideo están agotados desde la semana anterior.
Para quienes deciden trasladarse por otros medios, la situación es similar, ya que en Aerolíneas no existían ubicaciones disponibles en ninguno ubicación.
Estadía con un poquito más de "lujo"
Si al costo del pasaje se suma el alojamiento en un hotel de cuatro estrellas, como el Ermitage o el Marti Apart, que están ubicados en la zona de Pocitos, el precio por dos noches de alojamiento para una habitación doble promedia los $400, un poco menos que el Lafayette en pleno centro, que ronda los $450.
Si a estos conceptos se suman las comidas y otras erogaciones extras, dos personas estarían gastando unos u$s600, una cifra muy parecida a la que promedian los paquetes con similares destinos. Ese sería, precisamente, el monto aproximado que estaría autorizando la AFIP para dichos destinos por igual cantidad de días.
Por lo tanto, haciendo cuentas, quien emprenda el viaje deberá resignar el "efecto casino", si bien cuenta a su favor con la posibilidad de hacerse de los dólares que necesita al tipo de cambio oficial y financiarse en pesos hasta a un año de plazo.
Y esto no es poca cosa, habida cuenta de la "sequía verde" que impera en la plaza local.
Para los optimistas que ven el vaso "medio lleno", la operación le reportaría una ganancia del 30%, si se toma un dólar oficial a $4,53 y un blue de $5,93. Pero, más allá de ello, lo que les importa es poder disfrutar y a la vez dolarizarse, al menos un poquito en cada viaje que emprendan.
Una opción que quedó en el olvido
Sin la posibilidad de ganar con el "dólar casino", queda abierta en la imaginación del viajero otra ventanita para hacerse de una diferencia. Ella surgiría del siguiente procedimiento:
Desde el punto de vista operativo, la primera parte de la operación es válida pues, según pudo confirmar iProfesional.com, tanto en Visa como en MasterCard, se mantiene vigente la posibilidad de retirar adelantos en efectivo de la tarjeta de crédito a través de cajeros automáticos, que serán liquidados al tipo de cambio fijado por el BCRA al vencimiento.
En el caso de Uruguay, con $1.000 argentinos este mecanismo permite comprar 3.757 pesos uruguayos, según la tasa de cambio fijada por el Banco Central de ese país. Este monto, convertido a moneda estadounidense -a u$s22,40 por unidad-, significa 168 dólares.
Finalmente, si se calcula el tipo de cambio implícito de la operación, surge un precio final de $5,93, casi igual al que se consigue en Buenos Aires en una cueva.
En definitiva, demasiado operativo para nada. En conclusión, se gana por el viaje en sí, por la posibilidad de poder financiarlo en pesos pero, desde el punto de vista cambiario, esta vez gana la banca.