Finalmente, el Banco Central Europeo dio señales de querer reanimar la economía
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido rebajar las tasas de interés un cuarto de punto para dejarlos en el mínimo histórico de 0,75 por ciento.
Una medida que trata de complementar las acordadas la semana pasada por los líderes de la Unión Europea para hacer frente a la crisis de deuda del bloque. La decisión es la que esperaba el mercado.
El organismo que dirige la política monetaria de la zona euro jamás había traspasado la barrera del 1%. Ha habitado en ella durante dos fases distintas, primero entre mayo de 2009 y abril de 2011 y luego entre diciembre de 2011 y la actualidad, pero no había ido más allá.
Un recorte de las tasas de interés no es visto como una panacea para los problemas de la zona euro, que se derivan de una pérdida de confianza en las finanzas estatales y bancarias, pero una reducción en los costos de endeudamiento demostraría que el BCE está listo para dar vida a la alicaída economía.
Al mismo tiempo, y de forma clave en la actualidad, el BCE recorta los intereses de la facilidad de depósito desde el 0,25% actual hasta el 0 por ciento.
La facilidad de depósito es un instrumento que el BCE ofrece a los bancos para que aparquen en él durante 24 horas la cantidad de dinero que estimen oportuno. Este mecanismo fue diseñado con la vocación de que las entidades sólo depositen el dinero que les sobre ocasionalmente, pero no para que lo usen de forma masiva.
Pero esto es lo que está ocurriendo tras los dos préstamos a tres años que el BCE concedió a la banca europea en diciembre y febrero. Desde la primera de estas operaciones, la facilidad de depósito ha albergado una media de 659.000 millones de euros al día; desde 1999 hasta entonces, su media se limitaba a 30.150 millones.
En opinión de las firmas de análisis, resulta necesario que la banca deje de acudir a este mecanismo y haga circular su dinero.
Las palabras del Presidente
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, dijo que el crecimiento económico de la zona euro sigue débil y los indicadores del segundo trimestre reflejan esa tendencia en un ambiente marcado por la incertidumbre.
"La expansión económica continúa siendo débil, con una incertidumbre creciente que afecta la confianza", señaló poco después de que el BCE anunciara una baja de la tasa de interés de referencia en 25 puntos base, a un mínimo histórico de 0,75 por ciento.
Para el economista Luis Palma Cané "esta es una medida de fondo que está en linea con las últimas decisiones adoptadas por la Unión Europea".
"Más allá de haber roto el piso histórico del 1% hay que tener en cuenta otra decisión clave: la baja a 0% de los intereses de facilidad de depósito. Con esta medida, obliga de alguna manera a las entidades a prestar y a no colocar en el propio Banco Central", concluyó Palma Cané