Las "nuevas estrellas" para inversores: son los llamados bonos "dólar linked", pensados para ganarle a la devaluación
Están llamados a ser una de las nuevas estrellas del mercado bursátil.
Tal es así que -pese a todos los problemas financieros que enfrentan algunas provincias-, la búsqueda de estos títulos que ellas emiten ha sido muy fuerte.
Algo que quedó comprobado hace unas semanas, cuando la administración bonaerense salió a buscar dinero al mercado. Vía estos bonos, atados al dólar, recibió una demanda que cuadruplicó la oferta inicial.
En efecto, fue por u$s50 millones y recibió propuestas de compra por u$s200 millones, en una operación que fue catalogada por el mercado como la más exitosa de los últimos años.
Todo esto, pese a la incertidumbre que había generado las dificultades de esa administración por sus problemas financieros.
Algo similar ocurrió con Córdoba, cuya emisión obtuvo ofertas que representaron una sobresuscripción de más del 200% del monto solicitado.
También existen otras opciones de bonos atados al dólar, como por ejemplo emisiones efectuadas por Banco Hipotecario o Cresud.
El "secreto" de los "dólar linked"
Ahora bien, ¿qué son estos bonos "dólar-linked"? ¿Por qué entusiasman tanto a pequeños ahorristas y grandes inversores?
- En primer lugar, cabe aclarar que son títulos en pesos que se van ajustando según el alza del tipo de cambio oficial.
- Se compran en moneda local, pagan intereses y devuelven capital en esa misma divisa.
- La cláusula de actualización es, precisamente, uno de sus principales atractivos. En particular, si el Gobierno -obligado por el atraso cambiario frente a la inflación- acelera la suba del billete verde, tal como ya ha comenzado a hacerlo.
- Se estima que este rápido incremento persistirá a lo largo de los próximos meses e, incluso, se profundizará según el consenso de analistas (Argentina quedó muy cara en dólares y cada vez se dificulta más vender a otros países).
Un ejemplo de cómo operan:
- El ahorrista compra un bono de este tipo (dólar-linked) a un año, tomando como referencia la cotización del billete hoy ($4,65).
- Al cabo de 12 meses recibirá, en pesos, lo que valga el dólar oficial en ese momento.
- Pero, además, un interés adicional, que es el que fija quién salió a ofrecer el título en el mercado.
- Por citar un caso, en el emitido por la provincia de Buenos Aires, se determinó que sea del 9% en dólares.
- Traducido a pesos, al momento del cobro, la cifra será mayor, dependiendo de cuánto haya subido la divisa en ese lapso (un año).
Dólar futuro
Ahora bien, ¿cuánto valdrá el billete verde en doce meses? Una pista puede encontrarse en el mercado futuro de dólar (Rofex).
A esta plaza concurren oferentes y demandantes, que pactan (desde ahora) la entrega (futura) de un determinado monto, a un precio y plazo estipulado hoy.
Para ello, el que busca "dormir tranquilo" y prevenirse de una repentina suba de la divisa paga un "seguro" o prima a la otra parte: si dicha alza finalmente sucede, entonces ejerce su opción de compra; si no ocurre tal repunte no lo hace y pierde la prima.
Dólar-Linked, en cifras
En la actualidad, el dólar en el Rofex -a 365 días- se pacta en el orden de los $5,63.
Si ese es el precio oficial previsto a un año, el inversor recibirá lo que corresponde en concepto de intereses más lo que surja de la diferencia entre el valor actual y el que tenga en doce meses.
En cifras (redondeadas):
- En la actualidad el billete oficial vale $4,65.
- Dentro de un año puede cotizar a $5,63.
- Esa diferencia, en términos porcentuales, es del 21%.
- A ello se adiciona el 9% (por condición de emisión del título).
- La suma (21% más 9%) da un total del 30%.
- Ese porcentaje aplicado a los $4,65 que vale el billete verde hoy arroja unos $6,05.
- Es decir, por cada $4,65 que se apuesta por ese "bono linked" los inversores recibirán $6,05.
En buen romance y, quizá, lo más importante, es que sea cual fuere el valor del billete verde a un año, los tenedores de título le habrán ganado un 9% a la devaluación oficial.
Nuevas estrellas
"En un contexto en el que no sobran alternativas interesantes, esta inversión nos parece sumamente atractiva, porque se pagan en pesos y se cobran en la misma moneda pero ajustada al tipo de cambio oficial", apunta Antonio Cejuela, director de la sociedad de bolsa Puente.
A ello se suman dos factores clave: son bonos de corto plazo y cuentan con buenas garantías.
Es por ello que los expertos los ven como una opción válida para tratar de pelearle tanto a la inflación como a un hipotético salto de la paridad del dólar.
En tal sentido, ya son varias las provincias que han emitido bonos de estas características, que permiten a los inversores cubrirse ante una suba del billete verde, a lo que se suman rendimientos de alrededor del 9% anual con un horizonte de inversión de menos de un año.
El siguiente cuadro da un detalle de estas emisiones:

"La mayor demanda se debe a que a la expectativa de devaluación se suma una tasa que es muy atractiva, no solo porque con la combinación de ambas están en condiciones de pelearle a la inflación, sino porque también duplican cualquier inversión en pesos", agrega Bazzi.
A ello se suma la gran liquidez que se observa en el mercado financiero, que hace que muchos inversores institucionales y bancos opten por este tipo de instrumento.
"A la rentabilidad potencial que ofrecen, se suma que varias de estas series se convirtieron en sustitutos naturales del recientemente cancelado Boden 2012", agrega el analista Agustín Cramo.
"Desde el punto de vista operativo, varios de ellos pagan todo el capital invertido al vencimiento y los intereses en forma semestral, lo cual simplifica el análisis de los inversores", amplía.
Las últimas emisiones
En lo que va del año cuatro provincias ya emitieron títulos por cerca de u$s950 millones (ver cuadro).

Del cuadro surge que los colocados por Salta y la Ciudad de Buenos Aires fueron directamente en moneda estadounidense, en tanto que los otros tres adoptaron la forma de "dólar linked".
Otras opciones que ofrece el mercado
A la alternativa mencionada se pueden sumar otras dos:
- Aquellos títulos ajustados por CER,
- Los que siguen la evolución de los salarios.
Los primeros siguen captando la atención de los inversores, no ya como forma de seguir al dólar, sino como una manera de acercarse a la inflación.
El atractivo en este caso no es la cláusula de ajuste, sino la sobretasa que abonan. Así, por ejemplo, el Buenos Aires 2014, junto al Chaco 2015 y el Tucumán 2018 pagan rendimientos del orden del 13% por encima del avance de los precios según INDEC.
En cuanto a los segundos, que ajustan por CVS -coeficiente de variación salarial- su gran fortaleza es la evolución de dicho índice, ya que en el último año trepó el 27 por ciento.
El bono que ajusta por CVS es el Río Negro 2018, que presenta un rendimiento de casi el 8 por ciento.
La ventaja de la garantía de pago
Leonardo Bazzi, analista de Puente, destaca que la gran demanda que se observa en el segmento de bonos "sub-soberanos" se debe, entre otros, a los siguientes factores:
- Buena parte de ellos son de corto plazo, pues vencen a más tardar el próximo año.
- Presentan rendimientos muy elevados.
- En su gran mayoría son emitidos en dólares o atados a su evolución.
- Cuentan con garantías que les dan un amplio respaldo producto, en algunos casos, de fondos provenientes de la Coparticipación Federal y, en otros, de ingresos por regalías petrolíferas.
Sobre este último punto, desde "Economía & Regiones", señalan que "con excepción de la Provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y el Gobierno Nacional -que pueden emitir títulos sin garantías específicas- en general, los mercados de capitales requieren para los gobiernos provinciales, la constitución de garantías puntuales, como las ya mencionadas".
"Quien desee comprar este tipo de títulos debe tener en cuenta que el piso de inversión inicial es de unos u$s1.000, a los que se deben sumar las comisiones habituales para este tipo de operaciones", agrega Bazzi.
¿Cuándo conviene entrar?
Los expertos consultados por iProfesional.com consideran que lo ideal es comprarlos cuando se lanzan al mercado, pues una vez que se superó la etapa de la oferta inicial, su negociación es más limitada.
Ello se debe a que se trata de papeles de corto plazo, lo que hace que quienes los adquieren suelen mantenerlos en cartera hasta su vencimiento.
"La mayoría de los inversores los compran para tenerlos "a finish", debido a los elevados rendimientos esperados", concluye Bazzi.
Provinciales vs. nacionales
Los bonos soberanos -emitidos por el Gobierno nacional- muestran en la actualidad rendimientos superiores a los provinciales pues, la mayoría de ellos, son a mayor plazo, por lo que están expuestos a un mayor riesgo.
Sin embargo, "si se los compara con los provinciales, éstos tienen a su favor que son más cortos y cuentan con mejores garantías", comenta Bazzi.
Tras las dos últimas colocaciones, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires intentará que la Legislatura lo autorice a volver al mercado de capitales y conseguir unos u$s250 millones en títulos.
Fuentes cercanas a la operación confirmaron que la emisión sería nuevamente en bonos "dólar linked".
Como se observa, el menú de alternativas en cuanto a títulos argentinos es variado y se adecúa a diferentes perfiles de inversores.
Lo importante es entender cómo interactúan las variables "riesgo y rendimiento" y animarse a salir de las apuestas tradicionales que, por el momento, están lejos de mostrarse atractivas.