20.09.2014 Buenos Aires, Argentina.
Lunes 13 de Febrero de 2014 06:47:00
Este es el caso de la empresa que logró "vencer" al cepo cambiario y mantiene en vilo al Gobierno nacional
13-02-2013 Se trata de la firma brasileña Vale. Están en juego u$s6.000 millones para un megaproyecto minero. Por todo lo que hoy representa, la administración K habilitó el giro de u$s900 millones,aunque la compañía busca otros beneficios. Remarca que no le rinde convertir los dólares que trae a valor oficial
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El primer llamado de atención llegó en septiembre del año pasado.

Un empresario neuquino, proveedor de insumos del sector minero, reveló en su provincia que la gigante multinacional Vale, de capitales brasileños, le había comunicado -al igual que a otros contratistas- su decisión de, en breve, congelar el faraónico y millonario proyecto de potasio en la zona de Malargüe, Mendoza.

Para esa provincia, ese emprendimiento no es uno más. Es "el" emprendimiento. Más aun, también lo es para el Gobierno, de modo que la novedad fue un "baldazo de agua fría".

La confirmación se demoró algunos meses más. A fines de enero de 2013, la compañía decidió extender la licencia que el personal mantenía desde las fiestas de fin de año, con lo que el plan de trabajo previo -con esa decisión- quedó lisa y llanamente postergado.



La novedad no motivaría mayores análisis de no ser porque la inversión comprometida por la brasileña Vale, para ese yacimiento, representa la mayor en la historia de la minería argentina: prácticamente 6.000 millones de dólares.

Conocida la decisión de la empresa, los gobiernos de las provincias beneficiadas con este desarrollo -Mendoza, Neuquén, Río Negro, Buenos Aires- instaron a la firma a reactivar los trabajos en Malargüe.

Pero la compañía se mantuvo firme en su posición. Al momento de justificar la decisión, los directivos de Vale se limitaron a señalar que "el precio de las sales de potasio bajó 50% en dos años y así no les era viable continuar con la inversión en el país".

Sin embargo, luego se conocieron las razones de fondo que habían llevado a la empresa a "freezar" el megaproyecto: una de ellas era el cepo cambiario, que le impedía girar utilidades al exterior.

Los días se sucedieron con rumores de abandono del proyecto y desmentidas a cargo, principalmente, de representantes del Gobierno nacional. Vale, en tanto, emitió señales confusas aunque en ningún momento retomó la labor.

Finalmente, la posibilidad cierta de que se pierdan miles de millones de dólares de inversión y alrededor de 5.000 puestos de trabajo, originó un movimiento impensado para buena parte del empresariado local: el Gobierno autorizó el giro de dividendos que venía solicitando la minera, rompiendo así el cepo a favor de esta compañía.

De esa forma, la brasileña se convirtió en la única empresa del sector que contó con ese beneficio en este último tiempo. 

La apertura del cepo permitió que salieran del país un caudal de fondos superior a los u$s900 millones.

Pero esto no fue todo. El Gobierno concretó más guiños al sector minero en general, si bien aún no desarticuló completamente las restricciones que pesan sobre las regalías al resto de las compañías.

Así, durante la última semana se conoció un dato que cobró poca trascendencia en los medios y del que diera cuenta iProfesional.com: los resultados de una auditoría que habilita al sector minero a realizar trabajos en zona de glaciares.

El resultado del informe fue que, de acuerdo con la medición, la mina Veladero que controla Barrick Gold en San Juan (en producción desde el 2005) no daña glaciar alguno.

El mismo estudio asegura que tampoco lo hará Pascua Lama otro de los megaproyectos mineros del país emplazados en San Juan, la tierra gobernada por José Luis Gioja.

Pero hay más. En el caso de los yacimientos de oro ubicados también en esa provincia (Casposo y Gualcamayo), la auditoría dio cuenta de que no hay presencia de glaciares.

Cabe destacar que muchos de los proyectos mineros han sufrido los embates de ambientalistas, de modo que el documento sienta un antecedente favorable para provincias como Salta, Catamarca, La Rioja o Santa Cruz.

A esta altura el objetivo resulta más que claro: evitar que la Argentina pierda, en los próximos años, inyecciones de capital superiores a los 20.000 millones de dólares.

¿"Vale" todo?
En lo que se refiere al proyecto Vale, la cuestión pasa por reordenar las piezas de modo tal que la iniciativa de Malargüe continúe con su plan inicial.

Pero, para eso -y según pudo saber iProfesional.com- la compañía brasileña buscará alzarse con nuevos "triunfos" frente al kirchnerismo, consciente del enorme capital con el que cuenta.

En ese sentido, procura obtener exenciones en el pago del IVA para sus gastos destinados al emprendimiento de potasio. Al menos hasta iniciar la producción, originalmente prevista para fines del 2014. Esto fue confirmado off the record a este medio por un funcionario del Gobierno.

Bajo amenaza de no incentivar la labor extractiva, la empresa también solicita un tipo de cambio más favorable para las divisas que ingresa al país.

Argumenta que la suba del dólar oficial fue muy lenta en comparación con la inflación y la fuerte escalada de los costos laborales, de modo tal que los billetes verdes que trae le "rinden poco" a la hora de convertirlos en moneda local para luego afrontar los gastos vinculados con el proyecto.

En buen romance, remarca que el mega emprendimiento se encareció mucho en términos de dólar y es por eso que apunta a algún paliativo por el lado impositivo.

Según trascendió, la minera busca un ahorro impositivo de u$s1.000 millones y también poder liquidar las divisas que ingresa a la Argentina a un mayor valor que el oficial.

En este marco, una portavoz de la empresa en Río de Janeiro reiteró que la compañía había prorrogado el receso de los trabajadores en Mendoza mientras "analiza las variaciones en los fundamentos económicos del proyecto".

Desde Vale también afirman que las restricciones impuestas por el Ejecutivo sobre el mercado cambiario y el cerrojo importador han golpeado sus planes de inversión.

Fuentes cercanas a la minera destacan que el desdoblamiento cambiario que trajo el cepo funciona como un fuerte desincentivo para traer divisas estadounidenses al país, ya que éstas son cambiadas al tipo de cambio oficial.

Millones que se verán en cámara lenta
Para Julio Ríos Gómez, titular de Gemera, la cámara que nuclea a las mineras que hacen exploración en la Argentina, el "parate" de Vale no hace más que reflejar el mal momento que atraviesan las grandes empresas del sector, producto de la política oficial.

En diálogo con iProfesional.com, el empresario señaló que el freno al megaemprendimiento "es la crónica de una pelea anunciada".

"El hecho de que que no permitan girar las divisas es un punto que desestabiliza a la actividad. Pero también lo es la inflación, que está por encima del 25%, y las trabas a los insumos que se necesitan para operar", aseguró.

Ríos Gómez alertó que "hay unos 25 proyectos que podrían frenarse si no se le flexibilizan las condiciones, de igual modo a lo que se tuvo que hacer con la empresa brasileña".

"Hablamos de inversiones por más de u$s20.000 millones a concretarse en alrededor de dos años. Es cierto que Vale no abandonará el proyecto, pero también es verdad que hará las cosas mucho más lentas, extenderá los plazos, porque no puede colocar toda su inversión en un país que cambia las reglas", dijo.

Además, señaló que "de los 25 proyectos que peligran, en 4 de ellos se comenzó a reevaluar sus condiciones y tiempos. Uno de ellos es Pachón, otro proyecto binacional que contempla la extracción de cobre".

El cepo impuesto
El freno a la salida de dólares fue posible gracias al Decreto 1722 de fines de octubre del 2011, que eliminó el beneficio que sólo tenían las mineras y empresas petroleras de liquidar la totalidad de sus exportaciones en el exterior.

Ese texto, que restableció el primer artículo del Decreto Nº 2581 del 10 de abril de 1964, del gobierno de Arturo Illia, obliga a las compañías del sector a pasar su dinero por el país y a contar con una autorización para remitirlo a sus casas centrales.

Tiempo atrás, las quejas de los empresarios fueron en aumento, asegurando que esa medida puso "freno a las decisiones de inversión" previstas.

Entre otros desembolsos, además del proyecto en Malargüe, se encuentran Pascua Lama (Barrick Gold), Agua Rica (Xstrata Cooper, Gold Corp y Yamana Gold), Cerro Negro (Gold Corp y OroPlata) y Navidad (Panamerican Silver), entre muchas otras.

El minero es el quinto complejo exportador del país, realizó ventas al exterior por unos u$s5.300 millones en 2012, y prevé generar más de u$s12.000 millones para el 2016.

Además, según los cálculos que convalidó la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), emplea a unas 100.000 personas -de modo directo o indirecto- y estima generar 70.000 puestos de trabajo en minas.

La importancia del potasio
Se estima que el yacimiento de Malargüe es el de mayor riqueza de toda Sudamérica. El potasio es una materia prima que, al igual que el litio, es considerada clave para el futuro.

El mineral se utiliza en la elaboración de fertilizantes. Se trata de un producto con una demanda creciente, sobre todo para lo que es el desarrollo de alimentos en países emergentes.

¿Quién es el principal consumidor mundial para el desarrollo de fertilizantes? China, socio comercial número uno de Brasil, y que en la últimas décadas ostenta un demanda interna de alimentos que se multiplicó por diez.

En paralelo, el control del potasio a través de Vale le permitirá al país vecino intensificar la producción de cultivos como la soja, de la que es el segundo productor mundial.

De prosperar el proyecto, el 95% del potasio que se extraiga en Malargüe será trasladado a Brasil.

"La inversión en potasio es, quizá, la mayor que haya hecho una empresa extranjera en la Argentina", sostuvo a iProfesional.com Jorge Castro, analista internacional.

El interés por este mineral no hace más que explicitar el carácter estratégico con el que Brasil concreta muchas de sus inversiones.

¿Por qué? Porque la extracción de la materia prima en Malargüe se encuentra apuntalada por todo un entramado logístico que, con el correr de los años, también quedó en manos brasileñas.

Así, el mineral que explote Vale será trasladado en tren al puerto de Bahía Blanca. El tendido del que hará uso la empresa le pertenece a la firma Ferrosur.

¿Quién controla esta última? Loma Negra, que a su vez es propiedad de la brasileña Camargo Correa. Y otro dato no menor: el área portuaria a través de la cual se sacará el mineral del país, también posee participación... ¿de quién? Justamente de Brasil.

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