18.12.2014 Buenos Aires, Argentina.
Viernes 11 de Octubre de 2013 09:10:00
¿Cuáles son los 8 errores que una marca debe evitar en su estrategia de comunicación?
11-10-2013 La transmisión de ideas a los clientes es ensencial si el objetivo es no solamente mejorar las ventas, sino también instalar la marca y tentar a posibles compradores. Aquí, algunas de las equivocaciones más frecuentes que cometen las empresas en su difusión
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Aquellos que viven en grandes ciudades están expuestos a constantes acciones publicitarias: se levantan y prenden la televisión para ver el pronóstico del clima, leen el diario y escuchan la radio, donde se topan con avisos.

Durante todo el día reciben, aproximadamente, 3.000 estímulos de este estilo.

Y su mente, cual disco rígido con capacidad limitada, sólo "almacena" aquellos mensajes que les llaman la atención: principalmente, si tienen interés en el producto o servicio y cuando cuentan con alguna experiencia vinculada con aquello que se ofrece.

Las empresas, al saber que los individuos se contactan con tal cantidad de incentivos a la compra, no deberían cometer errores en sus estrategias de comunicación a fin de maximizar el logro de sus objetivos.

Las equivocaciones más frecuentes en este terreno suelen ser las siguientes:

1. Elegir mal al responsable de la creación de la pieza comunicacional
Muchas veces se le encarga a un conocido el armado de una página web, tarjetas de presentación, banners o de las fotos para la campaña.

Resultado: en la mayoría de estos casos, las producciones son de mala calidad y, a través de ellas, el cliente percibe que es esa la ventana a los productos o servicios que están a la venta.

2. Un enfoque equivocado
Suponer que todos buscan "lo bueno, lindo y barato", apuntar a aquellos consumidores que no toman la decisión de compra, esforzarse por atraer sólo a los clientes actuales y aumentar los precios creyendo que no habrá cambios en la cantidad demandada son sólo algunos ejemplos de enfoques equivocados.

En cambio, hay que "ponerse en los zapatos" de los decisores de compra o de los que influencian en ella y tratar de pensar como ellos mismos lo harían.

3. Promesas engañosas


Algunos ejemplos: el servicio de arreglo de computadoras asegura que estará en la oficina dentro de las próximas cuatro horas y no lo hace, la imagen del plato de comida de la vidriera no coincide en nada con lo recibido en el plato, los cupones de descuento aseguran 60 piezas de sushi por un precio muy tentador y al recibirlo son sólo mini bocados.

Al sentirse estafado, el cliente no vuelve a comprar y difunde exageradamente entre sus conocidos su decepción, afectando negativamente las ventas futuras de la empresa.

4. Querer hacer "mucho" con "poco"
A veces, el bajo presupuesto lleva a tomar decisiones equivocadas.

Puede ser la elaboración de páginas web sin buscar tráfico hacia ellas para que los clientes se interesen en el producto o servicio o el envío de mails de publicidad sin depurar la base de datos y sin medir la tasa de respuesta de esa acción.

En estos casos, se obtiene una baja respuesta y alto costo por contacto y nuevo cliente. Por eso, se debe enfocar las acciones al "target" utilizando un presupuesto adecuado para la acción.

Es mejor un fuerte impacto corto que una larga campaña mediocre.

5. Medios equivocados
Muchas veces aparece la tentación de comunicar en medios masivos.

Pero hay que asegurarse de que la temática no sea muy distinta a la del producto que se vende. Utilizar el correo electrónico de forma indiscriminada es un atentado a la paciencia y seguro tendrá muy bajo impacto.

"Lo barato sale caro", dice el dicho. No se mide el costo de la campaña sólo en dinero, sino en cantidad de contactos efectivos que usted puede realizar con esa inversión.

6. Mensajes incompletos
Ocurre cuando el afiche del teatro indica las fechas de las funciones pero no los horarios, la página web tiene toda la información menos un teléfono de contacto o la imagen del producto es impactante pero el logo o la marca son muy pequeñas.

Verifique que el que lee su anuncio no tenga que imaginar absolutamente nada y, por sobre todo, si es para el consumidor final, transforme las características del producto en beneficios para la vida del cliente.

7. Vender o entretener
Muchas veces, de las publicidades se recuerda sólo alguna escena o al personaje o quizás el texto principal, pero no el producto, la marca ni los beneficios que se ofrecen.

Como es de esperar, este tipo de piezas no se traducen en un aumento significativo de las ventas.

La idea de entretener sirve para que obtener atención, pero si no transmite el mensaje, el esfuerzo publicitario termina siendo un despilfarro de recursos. Se debe comunicar la propuesta de valor en la pieza para despertarle el deseo al cliente de comprar el producto.

8. Mensajes con errores o confusos
Incluir faltas de ortografía o de gramática en los textos es señal de descuido y desprolijidad, lo que puede llevar al cliente a percibir el poco esfuerzo que la empresa le dedica, tanto a la comunicación como al producto o servicio que ofrece.

Es imprescindible leer y revisar los mensajes a publicar, pidiéndole a gente cercana que le dé una segunda opinión para estar seguro que serán claramente comprendidos por la audiencia meta.

En resumen, si usted tiene un gran producto o servicio pero comete errores de comunicación, lo más probable es que sus ventas se vean severamente afectadas y se beneficie su competencia.

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