02.10.2014 Buenos Aires, Argentina.
Viernes 04 de Abril de 2014 07:24:00
La inteligencia colectiva, el nuevo desafío para las empresas
04-04-2014 Este concepto impone un modelo de horizontalidad, donde todos pueden colaborar. Sin embargo, las organizaciones son y tienen, tradicionalmente, estructuras verticalistas. ¿Cómo resolver esta asimetría?                                   
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Las organizaciones se preparan para poner las "barbas en remojo". En este sentido, vivimos en un mundo donde las redes sociales y el empuje de las nuevas generaciones están comenzando a generar nuevos desafíos que revolucionarán muchas concepciones, entre ellas, las estructuras, mecanismos y movimientos internos de las compañías.

Uno de estos desafíos aparece con la denominada "inteligencia colectiva"

Para definirla debemos partir del concepto de "inteligencia de enjambre": una rama de la Inteligencia artificial, basada en el comportamiento colectivo de sistemas descentralizados y auto-organizados, constituidos por agentes simples, que interactúan entre ellos y su ambiente, siguen reglas simples y conducen hacia la conformación de un comportamiento global complejo.

A modo de ejemplo, la naturaleza nos muestra estructuras similares, como el alineamiento de las aves durante el vuelo, el comportamiento de los rebaños, el crecimiento de las bacterias y las colonias de hormigas.

A pesar de parecer un término nuevo, no lo es. Para el escritor y pensador científico estadounidense Howard Bloom, la evolución de la inteligencia colectiva comenzó hace 3,5 mil millones de años y muestra cómo una inteligencia de multi-especies viene funcionando desde el comienzo de la vida en la Tierra.

Actualmente, a la inteligencia colectiva se la considera como "una forma de inteligencia que surge de la colaboración y concurso de muchos individuos o seres vivos de una misma especie. Un término generalizado de la cibercultura o la sociedad del conocimiento".

El nacimiento de la Web 2.0
En el siglo XXI, el concepto de inteligencia colectiva reaparece con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, especialmente con Internet.

Con el surgimiento de la web 2.0, surgieron nuevas formas de relacionarse y los consumidores también pasaron a ser creadores, a consecuencia de la gran facilidad para aportar información.

Aparece la ampliación del saber, donde todos puedan aportar algo que haga crecer la inteligencia colectiva, ampliar los puntos de vista y no quedarse solo con el aporte de los profesionales.

Al mismo tiempo, la inteligencia se mantiene en constante revisión por los mismos consumidores, que van actualizando la información, ampliándola y corrigiéndola. El ejemplo más claro lo encontramos en Wikipedia, donde todos pueden participar y aportar conocimiento.

Esta movida social generada por la tecnología genera nuevas tendencias que toman el concepto de inteligencia colectiva y se traducen en distintas acciones. Por ejemplo, los Smart mobs y el Crowsourcing. Los primeros, conforman una forma de organización social que nace y se estructura a través de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones que muestran otra versión sobre la información y el poder.

En la lista incluye a Internet, Chat, blogs, y páginas de contenido colaborativo así como también dispositivos de comunicación inalámbrica como teléfonos móviles donde las personas organizan y comparten la información.

Estos grupos, contrariamente a la usual connotación de "muchedumbre" se comportan de manera inteligente o eficiente debido al crecimiento exponencial de enlaces en la red. Estos enlaces permiten a las personas conectarse entre si y con la información permitiendo que se forme una coordinación social.

Por su parte, el  inteligencia colectiva del inglés crowd (multitud) y outsourcing (externalización), consiste en delegar tareas que tradicionalmente realizaba un empleado o contratista hacia un grupo numeroso de personas o una comunidad mediante una convocatoria abierta.

El concepto de "crowdsourcing" depende de que sea una convocatoria abierta a un grupo indeterminado de personas, reúna aquellos más aptos para ejercer las tareas con el objetivo de responder ante problemas complejos y contribuir aportando las ideas más frescas y relevantes. Por ejemplo, se podría invitar al público a desarrollar una nueva tecnología o una tarea de diseño.

El resultado final de una multitud opinando sobre algo para que sea "inteligente" podrían darse las siguientes características, como diversidad, independencia y descentralización, además que quienes opinan tengan algún mínimo conocimiento sobre ello.

Frente al fenómeno de la inteligencia colectiva, la española Pilar Jericó, especialista en cuestiones sociales, sostiene que "las redes sociales permiten ya dar el paso. Ahora, el desafío está en cambiar el paradigma imperante, siempre tan orientado a buscar las soluciones por individuos aislados, cuando es posible que la multitud nos tenga guardada la solución correcta".

La inteligencia colectiva impone un modelo de horizontalidad, donde todos pueden colaborar. Sin embargo, las organizaciones son y tienen, tradicionalmente, estructuras verticalistas, donde el saber está en pocas manos. ¿Cómo se podrá resolver esta asimetría? ¿Están preparadas las empresas para iniciar el cambio?

Steve Jobs alguna vez profetizó esta tendencia, al declarar que "no tiene sentido contratar a personas inteligentes y después decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan qué tenemos que hacer".

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