Miércoles 09 de Diciembre de 2015 10:17:00

Autos, trabas comerciales y endeudamiento privado, temas álgidos que negociará Macri con una Dilma en crisis

09-12-2015 El Presidente electo inició su plan de acercamiento con Brasil. El problema es que Rousseff está más enfocada en el escándalo político que amenaza su futuro que en avanzar con una agenda bilateral. La pérdida de competitividad de la industria nacional y la llegada de inversiones, otros puntos clave 

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"Queremos ratificar que tenemos un compromiso de mejorar día a día los vínculos comerciales. Queremos tener metas de integración más audaces", afirmó Mauricio Macri durante el encuentro con la jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff, en el marco de su mini gira por el país vecino. 

En diálogo con iProfesional desde San Pablo, el analista Gustavo Segré resumió el espíritu de la cumbre como una reunión "meramente protocolar", de la cual no se podía esperar demasiado. 

"Macri se entrevistó con una Presidenta sin saber si el día de mañana va a continuar o no en sus funciones. Lo más relevante fue que la Argentina recuperó la iniciativa en el armado de una agenda internacional. Pero en este momento, Rousseff está más preocupada por la crisis política que la sacude que por las relaciones exteriores", expresó el experto. 

En el punto más bajo de su popularidad, con un nivel de rechazo a su gestión por encima del 70% y en medio de una economía que muestra algunos de los peores indicadores en varias décadas, Rousseff se juega su futuro político.

También está en el banquillo el destino del Partido de los Trabajadores. Ese mismo que catapultó a Luiz Inácio Lula da Silva al centro de la escena, responsable de poner en marcha el llamado "milagro brasileño". 

Sin embargo, la realidad del país vecino pegó un giro de 180°: en medio de una economía en crisis, con altos niveles de inflación y consumo en caída, Dilma está a un paso de enfrentar un juicio político que le podría poner fin a su mandato, lo que tiene en vilo no sólo a Brasil, sino también a la Argentina.

"En las últimas horas, el presidente de la Cámara de Diputados aprobó la apertura del proceso de juicio político contra Rousseff. El paso siguiente es la votación en el pleno de la Cámara; dos tercios son necesarios para que se haga efectiva la suspensión de la Presidenta", sintetizó un informe de Fundación Mediterránea.

"Este nuevo escenario recrudece la situación que estaba viviendo el vecino país: una encrucijada política en el marco de una economía en recesión", añadió. 

Para los analistas, hay una correlación clave entre la grave crisis política que afecta a la jefa de Estado y el pobre desempeño del aparato productivo, que sufre en base a expectativas negativas. 

Desde la consultora LCG, que comanda Martín Lousteau, advirtieron recientemente que los problemas que atraviesa Dilma no pueden desasociarse de un aspecto tan sensible como es la caída de la actividad. 

“La crisis política y la incertidumbre con respecto a la gobernabilidad representan un pesado lastre para la economía brasileña, más aun cuando todavía restan tres años de mandato”, destacaron.  

Para la Argentina, el mal presente que atraviesa el país vecino se está convirtiendo en una suerte de "tormenta perfecta", dado que en la nueva agenda que está programando Macri el comercio exterior ocupa un rol fundamental como uno de los grandes pilares en la obtención de dólares. 

Para Segré, "la salida de Brasil de este pozo no será sencilla. Por el contrario, demandará tiempo, lo que afectará los negocios de las empresas argentinas durante 2016".

En este sentido, las noticias por el lado del PBI son negativas. Desde el IERAL advirtieron que todas las proyecciones, tanto de los bancos privados como del FMI, siguen siendo revisadas a la baja. 

"Se estima que la economía brasileña sufrirá este año una contracción de casi 3 puntos y que la recesión perdurará en 2016, con una variación del PBI que podría ubicarse en un rango de -1% a -1,5%", afirmó Eliana Miranda, economista de Fundación Mediterránea. (ver cuadro). 

"Evidentemente, la crisis política y económica se retroalimentan e impiden que la actividad repunte”, agregó la analista. 

Desde Abeceb coincidieron en advertir que las expectativas hacen prever que el estancamiento seguirá en 2016.

De este modo, "habrá que esperar un año más para que el crecimiento económico vuelva a su potencial y que se dé un impacto positivo en la Argentina”. 

En este contexto, los expertos advierten el complejo desafío que tendrá Macri por delante.

Esto, dado que deberá negociar una agenda con varios temas álgidos frente a una presidenta brasileña que, presionada por la crisis, intentará enviar gestos y señales a los empresarios de su país. 

La renegociación del acuerdo automotor; el control de las importaciones -desarme del sistema de DJAI incluido- y la multimillonaria deuda que el BCRA mantiene con empresas argentinas por compras realizadas a firmas brasileñas y para las cuales nunca se les habilitaron los dólares necesarios, figuran al tope de los temas calientes. 

Importaciones: riesgo de choque  
Los analistas afirman que se conformó un cóctel adverso para la gestión macrista.

En efecto, Brasil, con un mercado interno que se ha desplomado, mucha capacidad ociosa de sus industrias y un tipo de cambio competitivo apostará sus fichas en 2016 en pos de una política de exportaciones mucho más agresiva. 

Enfrente estará la Argentina post kirchnerista, sin reservas líquidas y con muy poco margen, al menos en una primera etapa, para "bancar" una andanada de importaciones

Frente a esto, Macri le pidió –de manera diplomática- paciencia a Rousseff. 

"Vamos a cumplir con el fallo de la OMC para que desmontemos el mecanismo de las DJAI (declaraciones juradas de importación) y esperamos crear un tiempo de transición con nuestros amigos brasileños para luego avanzar en esta mayor integración comercial", afirmó el Presidente electo el viernes pasado. 

La palabra clave para los expertos es precisamente "transición".

Es decir, no se prevé un rápido desarme del "cerrojo aduanero", de modo que será fundamental acordar con Brasil para evitar represalias, como las que ya tomó en los últimos años. 

El problema extra que enfrentará la gestión macrista es que la industria brasileña quedó barata tras la devaluación del real.

"Aunque la Argentina devalúe su moneda, el atraso cambiario es tan profundo que igualmente la industria nacional seguirá en desventaja", aseguró Claverí. 

“Esto implica que se está ante el riesgo de un mayor desequilibrio comercial con Brasil. Porque habrá menos margen para aplicar trabas en un contexto en el que ellos contarán con productos más competitivos que nosotros, en términos cambiarios, aun cuando el nuevo Gobierno devalúe", agregó el analista.  

Desde el estudio Ledesma, el analista Gabriel Caamaño Gómez advirtió que "el alto diferencial de inflación sigue siendo el factor determinante detrás del encarecimiento local respecto de Brasil”. 

Según esta consultora, en la actualidad la relación es de $0,70 por real, registro que se ubica en los mínimos valores históricos, incluso por debajo del promedio 1998-2001 (ver cuadro)

Fogoneado por el atraso cambiario y la menor demanda brasileña, el déficit comercial este año estará tocando los u$s2.500 millones, luego de un 2014 en el que el rojo había sido de apenas u$s140 millones. 

Para el año próximo, desde Abeceb prevén un saldo negativo en alza, del orden de los u$s3.500 millones, el más elevado desde 2011, de la mano de exportaciones que, a su vez, se moverán en los niveles más bajos en casi una década

2. Acuerdo automotor
Otro de los puntos fuertes de la agenda será la renegociación del acuerdo que rige para la industria automotriz. 

La extensión del pacto se firmó a mediados de este año y se extenderá hasta el 1° de julio de 2016.

El mismo mantiene el sistema conocido como "flex", que establece que por cada dólar que Argentina exporta a Brasil en autopartes y vehículos sin impuestos, puede importar 1,5 dólares en productos brasileños.

El tratado que prorrogó el actual acuerdo implicó la suspensión de la firma de un tratado nuevo. La idea era que las autoridades brasileñas negociaran con el nuevo Gobierno y no con un kirchnerismo en retirada. 

Y ese momento llegó. Según Claverí, "las empresas brasileñas van a presionar para avanzar con el libre comercio, porque el mercado interno se les cayó y tienen mucha capacidad ociosa".

"La postura de la Argentina, en cambio, va a ir en sentido contrario: se tratará mantener un sistema de cupos, aunque seguramente más equilibrado”, completó.

Este tema promete ser uno de los más calientes que deberá enfrentar Macri, dada la crisis que afecta al país vecino y que arrastró a la producción argentina. 

Cabe destacar que Anfavea -entidad que nuclea a las automotrices del país vecino- revisó a la baja sus proyecciones de ventas para 2015. 

La previsión es que los patentamientos en Brasil alcancen las 2,5 millones de unidades en todo el año, casi 1 millón de 0Km menos que en 2014 (ver cuadro). 

El problema para las terminales argentinas es doble: quedaron caras por el atraso cambiario y deben competir frente a las propias empresas verdeamarelas, que están con exceso de stock. 

Deuda con importadores 
Conforme se agudizó la falta de reservas, el BCRA limitó la habilitación de divisas para el pago de compras al exterior, la mayor parte de ellas provenientes de Brasil

Fuentes de la Cámara de Importadores (CIRA) confirmaron a iProfesional que el pasivo que complica al sector privado, contabilizando todas las ramas de actividad, ya ronda los u$s9.500 millones. 

De ese total, se estima que un 50% corresponde al sector automotriz y las principales afectadas son empresas autopartistas y terminales brasileñas. 

Según Claverí, "esta deuda es significativa y será un tema clave en la agenda de ambos presidentes. Va a ser difícil sentarse y eludir este problema". 

¿Se puede esperar una lluvia de inversiones? 
Luego de la reunión en Brasilia, Macri viajó a San Pablo para entrevistarse con referentes de la poderosa Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP). 

"Venimos a hablar con el mundo industrial de San Pablo, el más potente de la región, para dar reglas de juego claras, previsibilidad, para que retomen sus planes de inversiones y serán muy bienvenidos en Argentina... Tenemos que ir a una integración en serio", afirmó.

En el marco de su visita trascendió que la gigante textil Vicunha espera señales del programa económico del macrismo para duplicar la producción de su fábrica en la provincia de San Juan, para lo cual desembolsaría u$s35 millones de dólares, según informaron desde la compañía. 

Más allá de algunos avances puntuales, para Sica, "la llegada de nuevos desembolsos de magnitud se hará esperar”.

El experto recalcó que el último año la Argentina representó apenas el 0,7% de las inversiones reales brasileñas en el mundo, marcando así su valor más bajo en una década

Al respecto, Ponce fue categórico: “En el cortísimo plazo no veo una lluvia de fondos provenientes desde Brasil. Es más una expresión de deseos. Antes habrá que trabajar con mucha solidez en los cambios necesarios para captar inversiones. Las buenas expectativas están y eso es fundamental. Pero hay una fuerte tarea por delante”. 

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