Economía
Encuesta de Ipsos revela que la mayoría cree que viene un rebote de la economía
18-10-2016 Mauricio Macri mantiene un alto nivel de aprobacíón, con un 51% de imagen positiva y un "núcleo duro" de 25%. Y aunque la percepción sobre la economía sigue siendo mala, la opinión pública coincide con el Gobierno respecto de que lo peor ya pasó
Por Claudio Zlotnik
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A diez meses de su asunción, la gestión de Mauricio Macri conserva un respaldo mayoritario por parte de la población. Un 51% declara su apoyo contra un 41% que lo desaprueba. La conclusión forma parte de una encuesta de Ipsos Mora y Araujo, a la que tuvo acceso iProfesional.

El relevamiento se realizó entre 1.000 personas, y forma parte de un estudio que Ipsos Mora y Araujo viene realizando desde la llegada de Macri a la Casa Rosada.

El respaldo al Presidente se viene sosteniendo desde mayo último, con un leve repunte a partir de julio, momento en el cual comenzó a percibirse la desaceleración inflacionaria.

"La luna de miel con el Gobierno terminó en mayo pero después logró mantenerse a pesar de que la actividad económica no repunta", analizó Diego Reynoso, director de Ipsos, en diálogo con iProfesional.

Por otra parte, el rechazo a la gestión, que en mayo último ascendía al 45% (prácticamente en el mismo nivel que la aprobación), ahora se sitúa en el 41%.

La diferencia entre la aprobación y el rechaza es de 10 puntos, el mejor nivel de los últimos tres meses.

Lo llamativo del relevamiento es que el soporte mayoritario al jefe de Estado se da en medio de un fuerte pesimismo sobre el contexto económico nacional.

Ante la pregunta "¿cómo calificaría la situación económica del país?", el 73% consideró que era "mala". Contra 22% como "buena".

De acuerdo a las mediciones de Ipsos, en los últimos meses, la insatisfacción en la marcha de la economía vino mejorando. Aunque muy levemente. En junio era del 81%, y de ahí en más mostró una caída en el nivel de rechazo hasta el mencionado 73%.

Es interesante observar la percepción que tiene la gente respecto del futuro inmediato: un 46% de los consultados espera una mejora en la situación económica del país, contra una minoría de previsiones explícitamente negativas. Traducido: el público le cree al Gobierno cuando promete que habrá crecimiento en 2017, a pesar de que las últimas predicciones optimistas (sobre el consabido repunte) hayan fallado.

El núcleo duro
Según Reynoso, la investigación permite concluir que existe un "núcleo duro" que está a favor de la administración Macri, que ronda el 25% de la población.

Se trata de una porción de la sociedad que, aun admitiendo las dificultades de la economía, cree que "las cosas se están haciendo bien" y que esa mejora se hará evidente en los próximos meses.

"Es una buena base -pensando en las elecciones de medio término- si tenemos en cuenta que el PRO ni siquiera logró tener listas propias en las elecciones de 2013 en la provincia de Buenos Aires. Es un avance notorio", evaluó Reynoso.

"El desafío que tiene Cambiemos pasa por lograr la adhesión del 25% que fue votante de Massa y de otras opciones moderadas de la oposición y que confía en que el Gobierno puede dejar atrás la crisis económica. No es núcleo duro pero apoyó a Macri en la segunda vuelta de 2015. Y una parte importante también podría votar a Cambiemos en 2017", analizó Reynoso, ante la consulta de iProfesional.

Del análisis del politólogo se desprende que esa adhesión podría traducirse en votos a favor de los candidatos oficialistas, siempre y cuando la marcha de la economía levante en los próximos meses.

Al respecto, luce interesante detenerse en los puntos fuertes y en los más débiles de la gestión macrista.

Cuando a los encuestados les preguntaron por el "grado de satisfacción de las políticas" oficiales, lo más ponderado fue la "política de relaciones exteriores", seguido por la "promoción del turismo", la "ciencia y tecnología" y la "política cultural". En quinto lugar aparece "la relación del Estado nacional con las provincias y los gobernadores".

Para tener una idea, hacia mitad de tabla se rescata la "política en relación a los jubilados" y las "obras de infraestructura".

Los aplazos a la gestión también son varios. Algunos son previsibles, como la "política de energía", luego del traspié del tarifazo en luz y gas.

Las otras malas notas son las siguientes:

● "Política Económica"
● "Política de Empleo"
● "Política de Justicia"
● "Política de Seguridad".

Seguramente, el lector atento reparará en que son todos los rubros -salvo el de Justicia- en los que el Gobierno resbaló en la implementación de medidas.

No es casual que los últimos anuncios hayan sido dirigidos a reparar, aunque sea en parte, las fallas ocurridas en los primeros diez meses de gestión.

Y no solamente por la recesión económica. No hay que olvidar los recientes anuncios en materia de seguridad tanto en la ciudad de Buenos Aires como en la provincia de Buenos Aires.

Está claro que el Gobierno enfiló los cañones rumbo a las elecciones del año que viene. Los números de las últimas encuestas ayudan a entender las decisiones que por estas horas se están tomando en la cumbre del poder político.

 

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