Economía
Presionada por la CTA y gremios "rebeldes", la CGT se endurece en la previa del diálogo social
18-10-2016 El triunvirato confirmó que le exigirá al Gobierno que el bono tenga un piso de $2.000 y amenazó con un "conflicto en puerta" si no obtienen una respuesta favorable. En tanto, las centrales alternativas anunciaron que preparan un paro para fines de octubre
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Presionado por las dos CTA y sectores disidentes, la CGT reforzó este martes su pedido de un bono de fin de año para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

En vísperas del diálogo social, uno de los tres miembros del triunvirato de la central, Carlos Acuña, ratificó su reclamo de un piso de $2.000 como referencia para que luego cada sindicato discuta con su sector.

Los sindicalistas llevarán esa demanda a la reunión convocada para este miércoles por el Ejecutivo -que fijó en $1.000 para jubilados y sectores reciben la Asignación Universal por Hijo-. De la mesa tripartita participarán también las cámaras empresarias, que en su mayoría rechazan la discusión de un bono.

"No puede ser que haya gente con la desocupación que hoy tenemos", se quejó el dirigente en declaraciones a FM Futurock y lanzó una advertencia a la Casa Rosada: "Si el Gobierno no gobierna bien y gobierna solo para los patrones, seguramente van a tener el conflicto en la puerta".

El endurecimiento discursivo de la CGT coincide con las crecientes presiones por parte de las dos CTA y sectores disidentes de Azopardo que le reclaman al triunvirato convocar al paro.

En ese sentido, Acuña aseguró este lunes que en "estos diez meses" de gestión el "Gobierno ha mostrado un perfil más bien patronal y esperemos que esta situación se pueda revertir".

"Los candidatos a presidente tienen que acostumbrarse a no mentir más, porque este presidente se comprometió a terminar con el impuesto al salario, se comprometió a la pobreza cero, y esto es mentira, esta mintiendo ahí porque pobreza hay en el mundo", lanzó.

El sindicalista puntualizó que "nos conformamos con que tengamos todos trabajo y tengamos hambre cero".

Consultada su opinión acerca del pedido del gastronómico Luis Barrionuevo sobre que hay que respaldar al Gobierno por dos años, Acuña interpretó que "en realidad, hay que darle apoyo por cuatro años porque el Presidente fue elegido por cuatro años y hay que sostener por la democracia".

"Ahora, que después el Gobierno todo lo que haga lo haga en contra de los trabajadores, eso no va a estar permitido", advirtió.

Críticas a la CGT
La interna sindical se recalentó este lunes con los cuestionamientos a la CGT por parte del titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, quien afirmó que el encuentro de este miércoles "no es una mesa de diálogo social" sino "un pacto".

"La verdad es que nosotros esperábamos la convocatoria a una mesa de dialogo, no un pacto", criticó el dirigente estatal.

Y a continuación se mostró sorprendido con la política del Gobierno que, según él, "comenzó por diferenciarse con una actitud distinta al gobierno anterior, anunciando un diálogo con todos y sin exclusiones, se haya ido al diablo y empezaron a dejar afuera a las CTA de toda discusión".

Al mismo tiempo, Micheli confirmó que junto al titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, convocarán esta semana a una "jornada nacional de protesta" que contempla un paro general con movilización contra la política económica del Gobierno, para la última semana de octubre.

Los dichos de Micheli fueron confirmados a Télam por voceros sindicales de la CTA de los Trabajadores, quienes anticiparon que "los encuentros preparatorios" para la huelga general y las protestas se desarrollarán a partir de este martes y culminarán el próximo jueves con una conferencia de prensa en la sede de un hotel a designar, en la Ciudad de Buenos Aires.

"Todos los sectores venimos analizando convocar la protesta para la última semana de octubre, con una jornada nacional de protestas en todo el país y una concentración en Plaza de Mayo y en todas las capitales de provincia", señaló.

Las dos CTA buscan sumar a camioneros, bancarios y gráficos, además de referentes de los movimientos sociales.

El dirigente ratificó que "la idea es que estemos juntos las dos CTA, sectores y dirigentes muy importantes de la CGT junto a los movimientos sociales, quienes vienen reclamando la implementación de una ley de Emergencia Social en todo el país".

Consultado sobre el pedido del dirigente gastronómico Luis Barrionuevo de darle "dos años de tiempo" al Gobierno y sus medidas, Micheli se preguntó: "¿Quién va a bancar las angustias que va a vivir el pueblo de seguir este plan económico?".

"Lo único que tiene para mostrar este Gobierno es que bajó un poco la inflación, pero no ha aumentado el consumo, no se han parado los despidos ni las suspensiones", dijo Micheli.

 


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