Finanzas
Paradoja: sin cepo al dólar, casas y agencias de cambio ahora están peor que antes y ya cerraron 15 este año
29-11-2016 El sector esperaba entusiasmado el cambio de Gobierno y el fin de las restricciones cambiarias. Los empresarios se ilusionaban con un 2016 a puro festejo en el que se iba a dar un resurgimiento de esta actividad. Sin embargo, las cosas vienen para peor. ¿Cuál es la principal razón?
Por Mariano Jaimovich
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En épocas del kirchnerismo fueron suspendidas, multadas y varias prohibidas. Sus directivos eran tildados de conspiradores, por atentar contra el modelo K.

El cepo cambiario se transformó para muchas de ellas en un "certificado de defunción", ya que les alejó la clientela y la materia prima que necesitaban para poder operar.

Tuvieron que lidiar con el inefable Guillermo Moreno, a la espera de que algún día mejore el clima y puedan salir a flote.

Se trata de las casas de cambio, que luego de varios años de grandes penurias tenían preparado el cotillón para festejar la llegada de un nuevo Gobierno.

Sin embargo -pese a lo que pueda llegar a pensarse- las cosas no están para cotillón y el clima está muy lejos de ser el de una fiesta.

"Ya no es negocio", señala a iProfesional el directivo de una de las principales firmas, de amplia trayectoria en la city porteña, ante la consulta sobre si al sector le está yendo mejor.

Es verdad que ahora la operatoria está "libre de cepo", pero también es cierto que la continuidad de un marco regulatorio desfavorable y el clima recesivo se combinan para mantener a varias firmas al borde del abismo.

Referentes de esta actividad aseguran a este medio que poco ayudaron las recientes normas del Banco Central tendientes a flexibilizar la operatoria de la compraventa de monedas.

Según datos de Mario Mochetti, presidente de la Cámara Argentina de Casas y Agencias de Cambio (Cadecac):

- En épocas previas al cepo, había 42 entidades asociadas a esta agrupación, que poseían 130 puntos de atención.

- De ese total, hoy día solamente queda en pie la mitad.

De acuerdo con un relevamiento que realizó este medio, hasta el 2012 existían 60 empresas en todo el país, que manejaban 180 puntos de venta y empleaban unas 3.000 personas.

"Sólo pudo sobrevivir la mitad", expresa Mochetti a iProfesional.

Según datos oficiales, antes de las restricciones cambiarias el sector concentraba algo más del 6% del total de las transacciones diarias, complementando así la actividad bancaria, que tomaba el resto.

Ahora esa participación se redujo a menos del 1%. Un achique que se tradujo en cientos de despidos y persianas que bajaron.

Lejos de que mejore tras el cambio de Gobierno, la situación del rubro paradójicamente empeoró. Tal es así que en lo que va de 2016 continuaron los cierres y ya bajaron sus persianas otras 5 casas de cambio y unas 10 agencias.

"Dejó de ser un negocio atractivo por cuestiones normativas y porque no hay un volumen de operaciones lo suficientemente grande como para sustentar los costos en alza", afirma Mochetti.

Fernán Peralta Ramos, dueño de Maxinta, es uno de los afectados directos por el actual contexto: "Decidí cerrar en abril porque ya no nos era rentable tener una casa de cambio."

"Se requiere de una estructura muy grande para un nivel de transacciones que cayó significativamente", completa.

Otro importante referente de este sector agrega a iProfesional: "Ahora los billetes que se intercambian no nos deja un margen de rentabilidad razonable. Hemos tenido que echar a más de una docena de personas", expresa.

Más allá de la menor actividad económica en este 2016, existen otras problemáticas que arrastra el rubro.

"Si con el cepo nos iba mal, ahora nos va peor, porque han quedado vigentes muchas normas anteriores, los costos han subido mucho más que el nivel de operaciones", comenta un referente que pide no ser mencionado.

"Los bancos nos discriminan, ya que muchos no nos dejan abrir cuentas. Encima, los pocos que sí nos permiten operar nos cobran precios muy altos por vendernos divisas, lo que nos deja fuera de competencia", añade.

Su queja tiene sobrado sustento. Para poder venderle moneda extranjera a sus clientes, las casas y agencias de cambio primero deben comprarle dólares al por mayor a las entidades financieras.

La acusación puntual que formulan es que los grandes bancos (que son los que les venden la materia prima) los dejan "fuera de la plaza" al exigirle precios que muchas veces son más altos que los que ellos tienen para sus clientes.

Un viejo reclamo
Luego de continuados reclamos, en los primeros días de noviembre hubo un guiño del Banco Central, que decidió eliminar varias restricciones que pesaban sobre esta actividad.

"Se flexibilizó el funcionamiento de las casas de cambio, generando mayor competencia en el sector, favoreciendo la canalización de transacciones formales y ampliando la oferta de ‘ventanillas' para operar", señalaron desde el Banco Central.

Sin embargo, esta modificación no fue del todo bien recibida por los cambistas, ya que entienden que no contribuye a resolver las dificultades de fondo.

¿Cuáles son esas dificultades a las que hacen referencia? Una de ellas, quizás la principal, es que les permitan brindar más servicios, como los de comercio exterior.

Entienden que sólo de ese modo podrían lograr un mayor volumen y, en consecuencia, mejorar sus índices de rentabilidad.

"Podría dinamizar sustancialmente el negocio, ya que los bancos son muy lentos y nosotros más rápidos para operar con el extranjero", opina un experimentado cambista de la city.

"En la reciente normativa del Banco Central no se aprecian cambios significativos en este sentido. Es la misma situación que antes y no podemos ofrecer otras prestaciones que nos ayuden a mejorar nuestra ecuación", señala Mochetti.

"Nos preocupa el no poder contar con una plataforma para crecer, ya que tanto el marco regulatorio de fondo como las normas son las mismas que las que había antes", completa.

Desde hace rato el sector está pidiendo el aval oficial para operar en cuestiones vinculadas con el comercio exterior.

Algunos referentes proponen crear una nueva categoría, similar a las compañías de servicios financieros que en su momento dieron a luz en Uruguay.

La nueva regulación
La reforma al régimen de casas, agencias y oficinas de cambio fue publicada el 3 de noviembre pasado por el Banco Central.

Tiene como objeto "eliminar restricciones innecesarias en el actual contexto de libertad cambiaria" y apunta a tres objetivos bien concretos:

1. Que haya más competencia en el sector cambiario

2. Que se migren operaciones del sector informal al formal

3. Que haya más disponibilidad de "ventanillas" para transacciones.

En vistas a lograr estos objetivos, el Banco Central simplificó los requisitos exigidos para abrir una casa de cambio o de sucursales, reduciendo sus requerimientos de garantías y capitales mínimos.

Si bien sigue vigente la obligación de pedir autorización al BCRA para dar inicio a su actividad, no tendrán que esperar la habilitación a la hora de abrir sucursales. Sólo le tienen que informar.

Al mismo tiempo, el organismo autorizó a los bancos a operar en este segmento a modo de "actividad complementaria", a través de una empresa controlada.

En otras palabras, pueden ser dueños de casas de cambio, algo que estaba prohibido.

El nuevo régimen facilita la instalación de sucursales en emprendimientos que cuenten con locales en la vía pública. A modo de ejemplo, en hoteles, agencias de turismo, empresas de alquiler de vehículos, restaurantes o comercios.

También las empresas vinculadas con el turismo tendrán la posibilidad de intercambiar divisas de manera independiente. Tampoco ahora rige restricción alguna en cuanto a horarios de atención al público.

En consonancia con la salida del cepo, el Banco Central también estableció las bases para que esta actividad de intermediación se desarrolle de manera competitiva, accesible y legal.

Diferencias entre casa y agencia de cambio
Dentro del rubro existe una diferenciación importante. Por un lado se encuentran las casas de cambio, que están habilitadas para:

- Comprar y vender divisas

- Realizar transferencias en moneda extranjera

- Operar con cheques del exterior

Para estas últimas dos operaciones, el requisito indispensable es contar con corresponsalías fuera del país, amplitud que la "agencias de cambios" no disponen.

Estas sólo pueden comprar y vender monedas y billetes de distintos signos monetarios y adquirir cheques de viajeros.

Desde el cepo cambiario la operatoria del rubro se redujo de modo significativo. Sus referentes tenían las esperanzas puestas en que la gestión de Macri iba a resolverle su viejo reclamo: poder brindar servicios de comercio exterior.

Por ahora, sigue siendo eso, un reclamo de un sector que comenzó su derrumbe con el cepo y lo sigue padeciendo pese a la postura más "market friendly" de la nueva administración.

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