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Obras sociales denuncian que están en peligro por la industria de lo juicios laborales y el sistema ART
28-11-2016 Los aumentos en la cápita para los empleadores ante el incremento de la siniestralidad y la evasión de sus responsabilidades de las ART se convirtieron en los argumentos para evitar las razones genuinas de los problemas laborales de los empleados
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El sistema de ART combinado con la creciente industria del juicio pusieron en jaque a las obras sociales, que vieron aumentada sus atenciones por problemas de salud derivados de accidentes laborales o profesionales, pero sin la cobertura de los seguros que los empleados están obligados a aportar según la ley vigente.

Alertadas por las estadísticas de baja de la siniestralidad y aumento de los juicios laborales, las administraciones de obras sociales de algunos principales gremios del país comenzaron a auditar los “millonarioscostos de la atención de casos derivados de presuntos accidentes laborales que no fueron denunciados por esas causas.

Sucede que los aumentos en la cápita para los empleadores ante el incremento de la siniestralidad y la evasión de sus responsabilidades de las ART se convirtieron en los argumentos para evitar las razones genuinas de los problemas laborales de los empleados.

“Se realizaron entre 10 y 12 operaciones de columna por mes, con un costo de $600.000. Está claro que esas afecciones están relacionadas con accidentes laborales o profesionales aunque ninguna fue atendida por la ART”, confió uno de los encargados de analizar caso por caso dentro del sistema de salud de los trabajadores metalúrgicos enrolados en el gremio de la UOM.

Según las estadísticas, las coberturas denunciadas ante las ART se desactivan en el día 14 de atención, “justo cuando deben hacerse cargo de los salarios por falta de prestación laboral”, según señalaron las fuentes consultadas. 

Sin embargo, la recuperación de los datos médicos que atendieron casos de situación de accidentes laborales y profesionales dieron cuenta que los trabajadores “deben continuar tratamientos por dolencias que en muchos casos concluyen en operaciones de salud”.

“Esta actitud irresponsable está logrando desfinanciar a las obras sociales, que prestan la cobertura para los trabajadores y sus familias, pero que además tienen que pagar costosos tratamientos que deberían ser cubiertos por las ART a partir del pago del seguro que realizan los empleadores”, alertó al diario BAE uno de los encargados de realizar los relevamientos para una de las obras sociales afectadas por las maniobras de las aseguradoras del riesgo del trabajo.

Por caso, se detectó un promedio mensual de 18 pedidos de tomografías computadas con diagnósticos de patologías compatibles con accidentes de trabajo, ingresos por emergentología con pérdidas por más de medio millón de pesos, “sin contar con los gastos de farmacia, laboratorio, kinesiología, entre otras prestaciones”.