Finanzas
Recién ahora, el peso se pone a tono con las monedas de la región tras el "efecto Trump"
01-12-2016 La moneda local siguió la depreciación a las principales referentes del continente, aunque fue superada por el mexicano y el real, que cayeron hasta 12%
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Para determinar si el tipo de cambio en la Argentina está en equilibrio o atrasado ya no alcanza con comparar las tasas de devaluación e inflación, sino que se tornó igualmente relevante saber si está a tono con las monedas de la región. Desde que ganó Donald Trump la elección presidencial de Estados Unidos el 8 de noviembre pasado, nada ya fue igual para las monedas de los países emergentes.

Después de haber mostrado un ritmo mucho más lento que el de países vecinos que devaluaron bruscamente, el peso argentino se acomodó al contexto gradualmente en los últimos días.

Si se hace el cálculo ahora, con la disparada de ayer, está entre las divisas que más se devaluaron (6,1% o subió 92 centavos), contando desde la elección de Trump. El efecto se sintió especialmente tras por el reacomodamiento del mercado local y la mayor demanda de billetes norteamericanos por las bajas de las tasas de referencia de las Letras del Banco Central.

De todas maneras, sigue estando lejos del nivel de depreciación del peso mexicano, el que más sufrió el efecto Trump. Tras las amenazas de construir un muro, deportar a los inmigrantes ilegales y reducir los niveles de comercio, el deslizamiento en la paridad contra el dólar fue de 12,4%.

También el real brasilero sufrió una fuerte baja. Las primeras jornadas "post Trump" llegó a caer casi 9%, pero luego repuntó y hasta el momento viene devaluándose 6,8%. Por lo que se encuentra muy cerca del peso, y no le pierde pisada.

Otras de las monedas regionales quedaron atrás, más apreciadas, respecto a las mencionadas con aterioridad. Es el caso del peso chileno, que desde que triunfó Trump subió su precio respecto al dólar 4,4%, y el Nuevo Sol Peruano, con el 1,8%.

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