Management

Nueve de cada 10 jóvenes se quieren quedar en un mismo trabajo por tres años como máximo

16-12-2016 Expertos de la consultora de personal Adecco Argentina, brindan consejos para que los managers aprendan a lidiar con esta alta rotación
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Con la llegada de las nuevas generaciones al mundo del trabajo, los managers tuvieron que adaptarse a una multiplicidad de prácticas que éstos trajeron consigo: la flexibilidad horaria, el home office, el trabajo por proyectos, por mencionar algunas. 

Pero algo a lo que no todos los líderes lograron amoldarse con éxito es a la alta rotación de personal que se impuso entre los empleados más jóvenes, que en búsqueda de experiencias, de diversidad, de perspectivas de carrera y de dinero, no permanecen demasiado tiempo en un mismo lugar. 

En promedio, los trabajadores permanecen en cada uno de sus puestos durante aproximadamente cuatro años y medio, y el 91% de los "Millennials" espera cambiar de trabajo en menos de tres años, de acuerdo a datos de la consultora en Recursos Humanos, Adecco Argentina. 

Con ellos se terminó el concepto de "un trabajo para toda la vida" y tampoco les convence ejercer una misma profesión durante toda su carrera laboral. 

Este recambio permanente fue más allá de una mera modificación del escenario. Enfocarse constantemente en el reclutamiento de nuevo personal puede ser muy lento y costoso para las organizaciones.

Cada vez que un empleado deja su puesto de trabajo crea una interrupción en la productividad, eficacia y, muy importante, en la moral del equipo.

"Por eso, las organizaciones deben trabajar para reducir la rotación de personal, asegurándose que los empleados estén bien compensados, que encuentren desafíos en su trabajo, que se sientan valorados y sepan que su carrera crecerá dentro de la organización", expresó Alexandra Manera, Directora de Recursos Humanos de Adecco Argentina.

En ese marco, la firma de consultoría integral recomienda cinco pasos para lidiar con la rotación de los trabajadores dentro de una organización.

1. Comunicarse diariamente
Las relaciones entre empleados y jefes prosperan y crecen en función de la calidad de comunicación entre ambos, lo que fomenta que los trabajadores estén altamente comprometidos.

El compromiso es una parte crucial para que las personas permanezcan en sus puestos de trabajo. Para lograrlo, es imprescindible mantener una comunicación fiable y significativa, y quelos jefes se tomen el tiempo para conocer a sus empleados y los ayuden a sentirse seguros hablando de diversos temas, ya sean laborales o de algún otro tipo.

2. Fijar expectativas claras
Una de las formas de desarrollar una comunicación de calidad es asegurarse que las expectativas de ambos sean claras y comprendidas. Es un buen punto de partida, que los gerentes conozcan lo que hay que mejorar, lo que ya está funcionando y a quién es necesario retener.

Los empleados, por su parte, también tienen sus propias expectativas, por lo que es importante que se reúnan y entablen conversaciones con sus jefes. Esto permitirá que los gerentes se mantengan informados del progreso, de los problemas que están enfrentando y los cambios que pueden afectar las expectativas previamente discutidas.

3. Ser generoso
Si bien no siempre es el factor más importante, la remuneración siempre entra en juego cuando los empleados deben decidir si permanecer donde están o marcharse en busca de nuevos desafíos.

Otra de las cosas que priorizan son los bonos y beneficios que otorgan un mayor bienestar y contribuyen a la lealtad y compromiso hacia una organización. Algunos de ellos pueden ser: equilibrio profesional-personal, vacaciones, descuentos en comercios, entre otros.

4. Invertir en el equipo de trabajo
Para muchos empleados, la sensación de que están progresando en sus carreras es un factor importante para continuar en una organización, ya que si sienten que se han estancado, es mucho más probable que busquen mayores desafíos.

La trayectoria profesional debe ser uno de los principales temas de las reuniones y revisiones de rendimiento entre jefe y empleado. Estos encuentros permiten a los gerentes descubrir dónde están los intereses de los empleados y cuáles son sus fortalezas, para poder canalizarlas hacia una mayor eficacia y productividad.

Al mismo tiempo, dar a los empleados el sentido que están haciendo una contribución significativa a la organización, disminuye la probabilidad de rotación.

5. Priorizar la felicidad del empleado
Si bien puede ser considerado irrelevante, la felicidad de los colaboradores es un indicador clave de la satisfacción laboral. Es importante invertir en esto para fomentar el compromiso, la productividad y lo que es más importante, la retención.

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