Marketing
Comprar sin pasar por caja: en diez años, las tarjetas de crédito serán "invisibles"
18-12-2016 La forma de pago futura, cuando la tecnología reconozca tu presencia, escanee las compras y tome el pago de la cuenta de forma invisible 
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No será necesario hacer un pago, ni enredarse con las monedas ni de meter una tarjeta de débito o crédito en una terminal. Tampoco habrá cajas ni cajero.
La forma de pago futura, cuando la tecnología reconozca tu presencia, escanee tus compras y tome el pago de tu cuenta de forma invisible.

Amer Sajed, el director ejecutivo de Barclaycard, vaticina que va a significar la desaparición de la tarjeta de crédito de plástico física, que su compañía introdujo en Reino Unido hace 50 años.
"La gente podrá hacer sus compras en la web, en una aplicación o en la tienda sin problemas", dice y sabe que eso generará una batalla por el control de tu cartera digital entre los bancos y las empresas de tecnología, además de un acalorado debate sobre nuestra privacidad y la seguridad.

Las tarjetas de crédito han evolucionado, pero el procedimiento básico del pago se ha mantenido igual. Una tarjeta se entrega o se lee su número o se introduce en una máquina.

Todas las alternativas requieren de la existencia de una tarjeta de plástico, pero Sajed dice que esto está siendo reemplazado por tecnología ponible.
En una pantalla para el personal de Barclaycard, muestra un anillo de plástico, un brazalete y un llavero: todos contienen un chip que le permite al comprador hacer pagos a crédito.

Esto, dice, es apenas un puente a la tecnología que permitirá que los clientes sean identificados por su ojo o huella digital, cuyos detalles estarán guardados en su teléfono inteligente, para que pueda hacer compras sin tener que hacer cola en una caja.
A pesar de dinero en efectivo, cheques y tarjetas seguirán siendo una opción para los compradores, señala, estas nuevas formas de pago se llevarán una parte creciente del mercado de pagos en el plazo de 10 años.

Esta perspectiva suena aterradora para cualquier persona a la que ya le preocupa el poder de las corporaciones, y potencialmente de los piratas informáticos, que continuamente están rastreando nuestro paradero o hábitos de consumo.

"Nosotros nunca rastreamos la ubicación o los datos de cualquier persona sin su conocimiento expreso. Y sólo lo haríamos para lo que el cliente nos permita que lo hagamos".

Las organizaciones de consumo alertan sobre el peligro del uso de tarjetas de crédito, préstamos o sobregiros para los gastos diarios, ya que puede salirse de control fácilmente.

"La forma en la que los productos de crédito están diseñadas pueden crear desconexiones. Un ejemplo obvio es sólo hacer pagos mínimos en tarjetas de crédito, lo que puede dar una falsa sensación de seguridad y de que la deuda está siendo bien administrada, mientras que en realidad la deuda y su período de amortización están creciendo", dice el jefe de política de la organización de caridad para endeudados StepChange, Peter Tutton.

 

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