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Estos son los modelos de 0Km que van a verse afectados y los que "zafarán" del impuesto en 2017
22-12-2016 El Gobierno anunció retoques a este gravamen, que supo generar una fuerte distorsión de precios durante el último tramo del kirchnerismo. La suba de la base imponible le dio aire a las automotrices, que vienen avanzando con un agresivo plan de lanzamientos, con más de 50 novedades
Por Guillermina Fossati
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El impuesto interno supo ser una de las peores noticias que recibió la industria automotriz a fines de 2013.

Después de un año de ventas récords, esa medida significó un incremento de precios para los autos de gama media, que superaban los $240.000 de venta al público.

En la práctica, esto implicó un incremento de los valores en los concesionarios del orden del 50% para la primera escala y del 100% para los modelos más costosos. 

Con un escenario de falta de stock (por las trabas a las importaciones) y la elevada inflación, los vehículos atrapados por el impuesto fueron más de los esperados, a punto tal que algunos de fabricación nacional también se vieron afectados, lo que amplió el malestar de las terminales que operan en el país.

Con el cambio de Gobierno y las promesas de Mauricio Macri de eliminar el gravamen mejoró el clima de la industria. Si bien no cumplió en su totalidad con la decisión, sí se redujo el porcentaje, al tiempo que elevó la base mínima imponible.

Ahora, a punto de culminar el 2016, el Ministerio de Industria anunció las modificaciones que regirán a partir del 1 de enero del año próximo, vinculadas con un incremento de la base a partir del cual se aplica el impuesto: 

-Desde el 1 de enero de 2017, el mínimo no imponible pasa de $350.00 a $380.000 (precio de fábrica) para que se aplique la alícuota del 10%.

-Esto implica que, en términos de venta al público, el valor a partir del cual un 0km se verá afectado por el impuesto pasará de $480.000 a $510.000.

-En tanto que la alícuota del 20% se mantiene para los autos que superen los $800.000. 

La reacción de las automotrices fue positiva. Muchos directivos consultados por iProfesional no esperaban esta decisión de subir un 8,5% la base mínima imponible, en un contexto en el que los precios de los autos comenzaron a estabilizarse y las subas a lo largo del año no fueron tan abruptas como en 2015.

Paralelamente, los mismos directivos aseguraron que, en sintonía con una inflación que se prevé más baja, la política de aumentos por parte de las terminales será algo más acotada, lo que ahuyenta el riesgo de que más modelos caigan en las "garras" del tributo, algo que beneficiaría al negocio. 

"El cambio del impuesto ayuda mucho a las marcas que tenemos que soportar el problema de la competitividad y los altos costos. Con la suba del piso, más vehículos volverán a zafar del gravamen", explicaron desde una automotriz generalista. 

En el caso de la categoría de alta gama, un grupo en el que la mayoría de los modelos se encuentra por encima del segundo escalón, la clave está vinculada con el futuro del dólar.

En este sentido, las expectativas en el mercado prevén una devaluación del 23% para el año próximo, apenas dos puntos por encima de la inflación estimada, según el relevamiento de LatinFocus. 

Además, el segmento se recuperó con mucha solidez este año, de la mano de una mayor oferta importada, lo que permitió que las ventas crecieran más de 60% promedio, alentando así a las compañías a tener preparada una batería de lanzamientos de cara a los próximos meses (ver nota: Automotrices, "rara avis" de la economía: preparan 50 lanzamientos y cierran el mejor año desde 2013). 

Desde la entidad que nuclea a los concesionarios también mostraron su aceptación, más en un contexto en el que no hay mucho margen para subir precios porque hoy el mercado está sobreofertado y la demanda es más racional y exigente.

Los afectados y los que corren riesgo
En base a los últimos cambios, iProfesional presenta el listado de modelos de marcas masivas que pasan a estar alcanzados por el impuesto y los que hoy están al borde del límite de $510.000.

Este último, por cierto, no es un dato menor porque cualquier aumento que sufran durante el transcurso del primer semestre del 2017 -cuando se deberá volver a revisar la normativa- automáticamente quedarán alcanzados por el gravamen

En el caso de Chevrolet, los modelos que siguen tributando son la versión tope de gama de Captiva. Su precio actual es de $787.000.

Ese SUV está al filo de entrar en la segunda escala: si la automotriz le llegara a aplicar un ajuste menor al 2% y su valor cruza los $800.000, entonces la alícuota pasaría a ser del 20%. 

En cuanto a la opción intermedia de la Captiva, su precio es de $498.600. Es decir que estará libre del gravamen. Pero la marca deberá estudiar bien cualquier suba en los próximos meses, porque apenas $11.400 separan a esta versión del impuesto en su primera escala (10%). 

En el caso del Trailblazer, el SUV del segmento grande, con un precio de $825.000, ya está afectado por la escala del 20 por ciento.

El resto de las opciones de Chevrolet están alejadas del tributo y su modelo de fabricación nacional, el Cruze, tampoco corre grandes riesgos. Salvo la versión tope de gama, que hoy cuesta $462.000: una actualización que supere el 10% alcanzará para que ingrese a la "lista negra". 

En Citroën, los modelos que están afectados por el primer escalón del tributo son el C4 Picasso y Grand C4 Picasso. Las opciones tope de gama cotizan a $636.000 y $765.000, respectivamente.

Estos vehículos familiares llegaron al país en 2014, pero inmediatamente se habían discontinuado por los altos precios. La marca los relanzó hace pocos días y se espera que en el primer semestre no sufran modificaciones considerables. 

En el caso de DS, la línea premium del grupo PSA, cuentan con el DS3 tope de gama y dos opciones del DS4 que ya están grabadas con el incremento de 10 por ciento.

Por otro lado, Citroën fabrica en el país el C4 Lounge, el cual se ofrece a $425.000 en su versión tope de gama y a $460.000 en la variante deportiva, por lo que no corre riesgos en lo inmediato. 

Ford fue una de las masivas que produce en el país que más sufrió por el impuesto antes de su reforma, ya que su modelo de fabricación nacional, el Focus, siempre estuvo al borde de la medida. 

Ahora, con un precio en la versión tope de gama de $492.000, los directivos deberán analizar bien el mercado si es que quieren actualizar su valor sin que caiga en el tributo. 

En cuanto a los vehículos afectados, la compañía cuenta con los modelos Mondeo, Kuga y Mustang.

En el caso del Mondeo, un sedán del segmento grande, hay disponibles en el país tres versiones, una exenta (a $489.000) y dos que pagan el menor porcentaje, con un valor de la versión tope de gama que llega a los $717.000. Es decir, casi 50% por encima de la variante más económica, lo que muestra la influencia del gravamen. 

Kuga, el SUV compacto que se relanzó el lunes, llega con tres opciones de precios: la más económica, a $742.600 (paga un 10%) y la más equipada, a $922.100 (paga un 20%).

Honda es la única masiva que cuenta con todos los modelos que vende en la Argentina afectados en alguna de sus versiones.

En el caso de la HR-V, de producción nacional, ya cuenta con la tope de gama a $562.000, es decir que está impactada por el impuesto. Por ahora, la línea intermedia, a $482.000 (y que es la más vendida), quedaría al margen del tributo pero por muy poca diferencia. 

Otro modelo, el Civic, que fue lanzado hace pocas semanas en su décima generación, llegó con su versión tope de gama a $651.000, mientras que la otra alternativa disponible se mantiene a $461.000, es decir, bastante alejada del piso. 

En cuanto al SUV mediano, el CR-V, está disponible en una única versión a $662.000, también afectado por el primer escalón, mientras que el Accord es el único que paga el máximo gravamen, ya que está comercializándose a 990.000 pesos.

Continuando con las masivas, Peugeot tiene entre los modelos afectados al 3008, un monovolumen con cuatro versiones cuyos precios van desde $569.000 a $669.000.

También el 5008, con valores desde $581.000 a $669.000 y el 508, un sedán para el segmento grande, que está disponible en cuatro opciones, a partir de los $667.000.

Sólo la tope de gama, HDi Feline Tiptronic, está a un paso de pasar la barrera del segundo escalón, ya que el precio actual es de 778.200 pesos.

Por ahora, los modelos de producción nacional, 308 y 408, se encuentran bastante lejos del piso ya que las versiones más equipadas se ofrecen a $461.000 y 440.000 pesos.

En Renault, únicamente el Megane III RS tiene que pagar el gravamen del 10%, con un precio de $730.000.

Por otro lado, ninguno de los modelos de fabricación nacional corren riesgo de ser afectados, entre ellos Logan, Sandero, Stepway y Fluence, cuya versión tope de gama, la GT2 (deportiva), se comercializa a 467.000 pesos.


Pasando a Toyota, la marca reactivó este año varios segmentos que había discontinuado por el gravamen. Entre ellos volvió el GT86, en tres versiones, que tienen un precio de lista que parte de los $943.000 y alcanza los $1.206.580.

El Prius, que también se relanzó hace pocos días, está afectado por la segunda escala del impuesto, con un precio de $995.000. Es el único modelo híbrido que vende una marca masiva en el país.

Otro modelo que tributa es el Camry, con precios desde $946.000 hasta $1.177.850. 

En cuanto a los SUV, solamente la RAV4 tiene una versión dentro del primer escalón, pero que está a un paso de entrar en la segunda escala, dado que cotiza a $794.000. El resto superan el piso de los $800.000.

Lo mismo sucede con la SW4 (que se fabrica en la Argentina) y la Land Cruiser.

Cerrando las masivas, Volkswagen tiene al límite del impuesto la versión tope de gama de Golf, con un precio de $496.839 y al Beetle, con el mismo valor.

En cambio, ya fueron alcanzados el Scirocco, a u$s49.000, al igual que Passat.

En cuanto a los modelos de fabricación nacional, la Suran está lejos del gravamen.

Fiat y Nissan son las únicas masivas que, por ahora, no tienen ninguno de sus modelos afectados por el tributo.

En el caso de las marcas premium, que fueron las primeras a quienes apuntó la medida, los cambios no "moverán" la balanza de precios, ya que la mayoría de los modelos está alcanzado por el impuesto.

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