Economía
El "semáforo" para 2017: rojo en inflación y déficit, amarillo en crecimiento y verde para el dólar
04-01-2017 El sondeo realizado por el Banco Central entre 50 consultoras muestra que algunas variables no tendrán el comportamiento previsto por los funcionarios. Para el índice de precios, la "ráfaga" de aumentos que llega lo aleja varios puntos de la meta oficial. ¿Qué precio ven para el billete verde?
Por Leandro Gabin
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El arranque del año no trajo una buena noticia para algunos funcionarios. En particular, para Federico Sturzenegger, titular del Banco Central.

Es que las metas de inflación que él mismo se ha fijado lucen, cuanto menos, de "muy difícil cumplimiento". 

Este vaticinio no surge de la opinión de un economista trasnochado ni de una consultora que hace pronósticos catastróficos para ganar notoriedad en los medios de comunicación. 

Más bien, es el resultado del sondeo que elabora el propio Banco Central entre 50 prestigiosas firmas, conocido como REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado).

De ese total, 31 son consultoras y centros de investigación locales, hay 15 entidades financieras de la Argentina y otros 4 son analistas extranjeros.

Para Sturzenegger, esta encuesta es una herramienta clave y es utilizada por el funcionario como una "guía" en la toma de decisiones.

Por ejemplo, al tener que establecer el nivel más adecuado para la tasa de interés en pesos, variable que resulta determinante para "calentar o enfriar el consumo", como así también para inclinar la balanza hacia los plazos fijos o al dólar.

Este indicador, conocido como REM, le está mostrando un par de datos inquietantes.

En particular, uno que está muy ligado a su principal batalla: lograr que la inflación no supere un determinado umbral este año (y convencer al mercado de que así será). 

El hecho de que los analistas prevean -a partir de sus propios estudios- que el índice de precios no va a bajar tanto como él cree, es de por sí una luz de alerta que se prende en el arranque de un 2017 que será definitorio en términos económicos, políticos y electorales.

Por lo pronto, Sturzenegger confiaba en que los resultados del REM iban a ser más favorables de lo que terminaron siendo.

El "semáforo" de los economistas
En la hoja de ruta del funcionario, hay una referencia que guía sus decisiones: 

-Si la inflación muestra síntomas de descenso, Sturzenegger puede bajar el costo del dinero (tasas) para así contribuir a una mejora en la economía (a partir del incentivo al consumo)

-Si, en cambio, el índice de precios se resiste a bajar, se ve más limitado para propiciar un descenso de los tipos de interés, lo que a su vez incide en negativamente en el nivel de actividad

Sturzenegger insiste en que el Banco Central controla los precios a partir de fijar el nivel de tasas. 

De hecho, es lo que ha venido haciendo: al detectar una menor inflación, pudo propiciar un descenso del tipo de interés del 38% a menos de 25% anual.

Tras conocerse este martes el nuevo REM (que muestra que el índice de precios está varios puntos más arriba que el previsto por el titular del BCRA), una pregunta comenzó a recorrer rápidamente los despachos de los principales analistas.

¿Podrá Sturzenegger continuar con ese derrotero bajista de tasas si el índice de precios no lo acompaña? 

La respuesta a este interrogante resulta clave. En particular, porque este es un año electoral en el que el Gobierno debe fomentar el consumo y reactivar la economía.

Por lo pronto, en el debut de los pases a siete días (que pasó a ser elnuevo parámetro para determinar la tasa de referencia, en reemplazo de las Lebac), el Banco Central no movió un dedo y mantuvo todo como estaba. Es decir, en el 24,75%. 

Para algunos analistas consultados por iProfesional, el resultado de la encuesta fue un gran condicionante a la hora de querer reducir ese nivel. Y, además, un golpe a las expectativas del propio Sturzenegger.

"Brindo para que el 2017 sean un gran año, y venga con una inflación menor al 17%", señaló días atrás, haciendo referencia a su punto más alto de la meta impuesta (del 12% a 17% anual). 

Por ahora, los números no lo acompañan. O, mejor dicho, los resultados del relevamiento entre 50 consultoras no lo hacen. 

En cifras:

- La inflación de enero sería de 1,7%

- La de febrero, 1,6%

- La de marzo, un 1,7%

- La de abril, 1,8% 

- La de mayo, 1,5%

- Para los próximos 12 meses -a diciembre de 2017-, un 21%.

Esta última cifra se ubica cuatro puntos por encima del nivel máximo fijado por el propio Sturzenegger.

Además, conlleva otro dato no menor: según el REM, "implica la segunda suba mensual consecutiva en las expectativas de inflación" para este período. 

Por lo pronto, los aumentos que se esperan de cara a los próximos meses (y que complicarán las metas del funcionario) son:

1. Luz: las boletas de febrero llegarán con una suba del 36% (Capital y GBA)

2. Gas: en abril se dará el primer ajuste de los cuatro previstos en el año

3. Educación: las matrículas tendrán un piso de alza del 20%

4. ABL y Patentes: los incrementos rondarán el 30%

5. Alquileres: el alza alcanzará el 25% 

6. Combustibles: subirán 8% en enero, con nuevo retoque en abril 

7. Telefonía celular: desde febrero se encarecerá entre 10% (Personal) y 15% (Movistar)

8. TV por cable: el incremento rondará el 10% a partir de enero

9. Salud: la medicina prepaga se elevará hasta 6% desde febrero

10. Transporte y peajes: se elevarán entre 25% y 30%

Dudas con el déficit fiscal
Otra medición que se realiza en el REM es la del déficit primario.

Esta variable ha sido crítica en el último tiempo y cobró mayor protagonismo a partir del ingreso de Nicolás Dujovne al Ministerio de Hacienda.

Los números, quizás no del todo influenciados por la llegada de nuevo ministro (la encuesta terminó el 29 de diciembre), tampoco dieron buenas señales.

Las 50 firmas proyectan para 2017 un "agujero" en las cuentas públicas más grande al previsto por el oficialismo.

Concretamente, el consenso de los economistas prevé un déficit primario promedio de $450.000 millones, casi un 10% más que el establecido como meta.

El objetivo del titular de Hacienda es no pasarse de una erogación total de $411.000 millones, incluso si el Gobierno consigue ampliar sus recursos.

"Nuestra tarea es mirar todos los rubros del gasto y analizar cuánto influye cada uno en la eficiencia y en la distribución del ingreso", indicó Dujovne.

¿Los economistas tomarán nota de lo que dijo el ministro y acotarán en el próximo REM el rojo fiscal que pronostican? 

Sea como fuere, el déficit anual proyectado para 2017 se agrandó en relación con el previstohace un mes. De hecho, el incremento del déficit primario estimado anual se dio por sexto mes consecutivo. 

En otras palabras, parece lejano que los analistas cambien sus perspectivas por los anuncios (por ahora sólo eso) del hombre que viene a mirar con lupa cómo y cuánto gasta el Estado.

La economía crecerá menos
Del relevamiento que hace el Banco Central también se desprende que el crecimiento será menor al pautado por el Gobierno en el Presupuesto.

Tiempo atrás, el Ejecutivo había pronosticado una suba del PBI del 3,5%. Esta cifra era vistacomo un piso por el entonces ministro Alfonso Prat Gay. 

En este sentido, las consultoras más importantes de la city auguraban que la economía podía trepar hasta 5%. Ese vaticinio ahora pasó al olvido por dos razones fundamentales:

-La recesión del 2016 fue más dura y extensa, lo que influye en el "arrastre estadístico" para el 2017.

-El contexto internacional se presenta como menos favorable y eso restará unos puntos adicionales

En este sentido, la lectura que se desprende de la encuesta del Banco Central es que el "rebote" de este año no será tan alto. 

El gremio de los economistas estima que el crecimiento del PBI será de 3% en 2017.

¿Cuál será el trimestre con mayor repunte? El segundo (1,5%), mientras que en el primero la mejora será más "amarreta" (1%).

Atraso cambiario asegurado
El dólar se presenta como aquella variable en la que no se espera grandes sobresaltos.

Este punto no es menor, ya que los argentinos son muy sensibles a su comportamiento. También el Gobierno, más aun si se trata de un año electoral.

El billete en el circuito mayorista cotiza en torno a $15,94, mientras que en casas de cambio el precio minorista se ubica en los $16,20.

Esto, en un contexto de mayor demanda por las vacaciones de verano.

En la mirada de más largo plazo, los pronósticos dan cuenta de una "senda creciente pero estable".

El tipo de cambio nominal promedio esperado para los primeros cinco meses de 2017 es de $16,10 y de $16,80.

Estos números no han sufrido modificaciones respecto del anterior relevamiento. Es decir, no se perciben mayores inconvenientes para manejar el precio del billete verde.

Para los próximos 12 meses, es decir diciembre de 2017, se pronostica que tocará los $18,50.

De confirmarse, implicaría una tasa de devaluación del orden del 17%.

En otras palabras, el consenso de los economistas prevé más atraso cambiario, ya que la inflación proyectada es del 21%.

Técnicamente, habrá una apreciación real del peso, ya que el billete sube menos nominalmente de lo que lo hacen los precios de la economía.

La estabilidad del dólar -un dato que preocupa a los exportadores- será, en cambio, una buena carta que podrá mostrar Mauricio Macri en este año electoral, algo que sus antecesores no pudieron ostentar.

Quizás, una de las pocas buenas noticias aseguradas por el Gobierno para en este 2017.

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