Finanzas

Bancos aceleran contactos con inversores para "asegurarle" a Toto Caputo la tasa del nuevo bono

11-01-2017 Las entidades, por expreso pedido del ministro de Finanzas, están sondeando a los fondos de inversión para saber cuánto comprarían de la emisión y a qué precio. El Gobierno no quiere sorpresas y apunta a asegurarse "de palabra" las intenciones del mercado. La operación sería inminente
Por Leandro Gabin
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Si Luis "Toto" Caputo estaba ansioso por encontrar una "ventana" de oportunidad que le permitiera emitir bonos en enero, ese deseo se le cumplió.

Hoy día, las condiciones para salir al ruedo financiero son "inmejorables", le aseguran los ejecutivos de importantes bancos que están trabajando con el hombre fuerte de Finanzas.

Los bonos argentinos estuvieron recuperando terreno en las últimas semanas y la tasa en Estados Unidos, que se encaminaba al 3% anual, cedió posiciones y ahora se ubica en torno del 2,3 por ciento.

Estos niveles son toda una invitación a agilizar el plan financiero del Gobierno.

Según anticiparon a iProfesional fuentes ligadas a las tratativas, "Toto" Caputo ya le impartió a los bancos que liderarán la operación la orden de que aceleren el sondeo con los inversores.

Se trata de un consorcio que será comandado nada menos que por el JP Morgan y el objetivo del funcionario es el asegurarse la obtención de una tasa razonable.

Asimismo, según pudo constatar este medio, las "mesas" de dinero de las entidades que trabajan con el Gobierno reforzaron los contactos con los grandes fondos de inversión que financiarán la colocación de deuda.

"Argentina es un commodity. Los bancos tienen mucho apetito por trabajar con el país para asesorarlo en las emisiones. Además, no están pidiendo una comisión alta", detalló un financista de estrechos lazos con el equipo que lidera Caputo.

"Para Wall Street, la Argentina está de moda", completó.

¿Para qué refuerzan vínculos? Para asegurarse de "palabra" no sólo que estos grandes inversores participarán de la compra de bonos argentinos, sino también para lograr que la tasa de interés se ubique en el rango que quiere (o aspira) el funcionario.

En la jerga financiera, este paso inicial se conoce como un pre "book building". Si bien el "armado del libro" de una emisión suena como un concepto extremadamente técnico es, en realidad, un paso más bien artesanal.

En ese "libro" se cargan las órdenes de compra y el precio que ofrecen los distintos inversores al emisor de los títulos, en este caso la Argentina.

A partir de esa carga de datos, Caputo va depurando -según precio y cantidad- y seleccionando las ofertas que finalmente aceptará del mercado.

En este caso, los bancos se están ocupando de hacer un testeo previo ya que todavía no es oficial la colocación, que se concretaría "lo antes posible", según confirmaron a iProfesional fuentes cercanas a las tratativas.

Las entidades están abocadas al sondeo de inversores y al armado de un panorama de la operación para que el Gobierno pueda saber anticipadamente con qué escenario se va a encontrar.

En buen romance, Caputo quiere ver cuánta agua hay en la pileta antes de tirarse. Es decir, busca asegurarse de que no se topará con ninguna sorpresa desagradable salvo, claro está, que ocurra una "tragedia financiera".

El "número mágico"
Desde el Gobierno no quieren dar mayores precisiones sobre cuándo se concretará la operación. "No hay nada aún. Son todas especulaciones de los bancos. Llegado el momento, informaremos. Lo único oficial es lo que dijo Caputo en conferencia de prensa", indican los voceros del Ministerio de Finanzas.

Pese al hermetismo, iProfesional pudo adelantar que el monto que el funcionario quiere colocar arranca de un "piso" bajo -u$s5.000 millones- y que podría escalar hasta los u$s10.000 millones o más si observa que las condiciones resultan favorables.

Tal como adelantó este medio, no puede salir con diferentes bonos todos a muy largo plazo, a raíz de la mayor tasa que tendría que convalidar. "Va a depender del plazo que hagamos la colocación. Buscaremos minimizar el costo para el país", indicó Caputo.

En un primer momento, se barajó la idea de ofrecer una serie de papeles a corto término para que el tipo de interés promedio de la transacción sea "políticamente aceptable".

No obstante, al haber descendido el rendimiento del bono de EE.UU y al producirse una recuperación de los bonos argentinos en Nueva York, Caputo hasta se animaría a emitir a 10 años.

"Ahora que el mercado afuera está más tranquilo, quiere salir con un título un poco más largo", aseguró una fuente bancaria ligada al sondeo entre inversores.

Por lo pronto:

- Caputo tiene un objetivo de tasa en mente: 7% (o algo menos) para los títulos a 10 años

- Además, saldría a ofrecer bonos más cortos -a y a 5 años- a un menor interés

- De este modo, la "tasa promedio" de la operación bajaría al rango de entre el 5% y 6%

Ese costo de financiamiento no sólo sería "políticamente" aceptable sino que, además, se transformaría en un éxito tanto para el ex Deutsche como para el JP Morgan.

Para toda esta negociación, "Toto" Caputo cuenta con el espaldarazo del mismísimo Presidente, que no sólo le pidió que se quedara cuando echó a Alfonso Prat Gay, sino que lo ascendió a ministro.

A pasar la gorra
El funcionario anticipó que este año el Gobierno tendrá que salir a captar nuevos créditos por u$s22.000 millones y refinanciar otros u$s21.000 millones.

"Se confunde un poco el concepto de que cada vez que emitimos deuda es para financiar déficit. Sin embargo, la mayoría de las veces lo hacemos para cancelar deuda vieja", aseguró el funcionario.

En un contexto de elevadas necesidades de financiamiento, la tarea del equipo de Finanzas es salir a "pasar la gorra" lo antes posible para poder hacerse de un colchón de dólares.

"Adicionalmente, estamos explorando otras alternativas de financiamiento", reveló Caputo. Tal afirmación sembró un gran interrogante en el mercado: nadie sabe bien a qué hizo referencia ya que las alternativas de fondeo están todas inventadas.

Es decir, las opciones a las que puede echar mano son:

- Emitir bonos en el exterior o en el circuito doméstico

- Colocar Letras -en pesos o dólares- en el mercado local

- Avanzar en una emisión direccionada a la Anses o a entidades financieras

- Recurrir al FMI (alternativa descartada por funcionarios)

El apuro de Caputo por salir a emitir no sólo tiene que ver con las condiciones favorables que encuentra en estos días en el mercado. También es producto de que muchos financistas quieren evitarse toda sorpresa desagradable que pudiera suceder luego del 20 de enero.

Es que esa fecha marcará el inicio de la etapa de Donald Trump comandando los destinos de la principal economía del mundo.

"Nadie sabe qué hará. Cualquier anuncio que el mercado interprete como negativo disparará las tasas y hará que resulte mucho más caro financiarse", afirmó el responsable de un fondo de inversión.

"Por eso, todos quieren conseguir dinero antes de su asunción", añadió.

Tal como recuerda el economista Federico Muñoz, la última emisión soberana en el mercado externo fue en octubre del año pasado y marcó el regreso de la Argentina a la plaza europea.

El Tesoro colocó títulos por u$s3.000 millones pagando un 4% a seis años y un 5,1% para un plazo de diez.

"Tras la inesperada victoria de Trump, los rendimientos de los bonos argentinos escalaron abruptamente. Sin embargo, en las últimas semanas, las tasas volvieron a replegarse", recordó el economista.

Según Muñoz, es probable que Caputo consiga dólares a un tipo de interés similar al que pagara en la última emisión de deuda de octubre (entre 4% y 5%).

En este contexto, no llamó la atención la rapidez con la que, días atrás, Nicolás Dujovne removiera el último obstáculo para el ingreso (y egreso) de capitales. La medida también contribuyó a mejorar el humor de los inversores y a potenciar la decisión de Caputo.

"Siempre que a nosotros nos permita bajar el costo del financiamiento es bienvenido", resumió el ministro de Finanzas sobre la decisión de su par de Hacienda.

La consultora ACM, del recientemente nombrado subsecretario de Evaluación Presupuestaria en Jefatura de Gabinete, Maximiliano Castillo Carrillo, detalló los efectos positivos de esa medida.

- Se enmarca dentro del contexto de la normalización financiera y reinserción internacional del país

- Además, busca apuntalar la mejora en la percepción del riesgo argentino de los últimos días (aunque a niveles pre Trump)

- Podría pavimentar el camino para que el Ministerio de Finanzas vuelva a los mercados para así ir cubriendo los importantes requerimientos financieros del año

- Adicionalmente, la restricción removida era un obstáculo para que los bonos emitidos en pesos a tasa fija sean incorporados al Global Bond Index (índice del JP Morgan) y que, de este modo, puedan gozar de una mayor demanda.

"Están dadas las condiciones para que Caputo tenga éxito en su emisión", expresó una fuente consultada, que sigue muy de cerca el sondeo que se viene realizando.

Si bien tiene una mirada positiva sobre la salida al mercado con nuevos bonos, formula una advertencia: "Tendrá que apurarse, ya que faltan pocos días para que asuma Trump y la fila de quienes quieren colocar deuda es muy larga".

 

SECCIÓN Finanzas
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