Tecnología
Xiaomi desarrolla un procesador propio con la ayuda del Gobierno de China
13-03-2017 Se une de esta manera al selecto club de fabricantes de teléfonos inteligentes capaces de diseñar y desarrollar su propio chip: Samsung, Apple y Huawei
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Mientras la industria del móvil celebraba en la ciudad catalana de Barcelona el Mobile World Congress, la empresa china Xiaomi presentaba en Pekín su nuevo procesador, Surge S1.

Xiaomi, que no participó en la cita en Barcelona, se une de esta manera al selecto club de fabricantes de teléfonos inteligentes capaces de diseñar y desarrollar su propio chip: Samsung, Apple y Huawei

A pesar de no ser la primera compañía china en dar este paso, Xiaomi si es la primera en ofrecer información sobre la implicación de diferentes agencias gubernamentales chinas en la creación de un microprocesador para "smartphones".

Este hecho afianza las ambiciones del politburó que dirige Xi Jinping de convertirse en una potencia en la fabricación de circuitos integrados.

Durante la presentación del Surge S1 el 28 de febrero, el conglomerado tecnológico que dirige Lei Jun daba las gracias al gobierno chino por su apoyo en el proceso de creación del chip, a través de una diapositiva.

El CEO de Xiaomi dio a conocer que la compañía recibió apoyo financiero de un fondo para el desarrollo de la industria de semiconductores establecido por el centro tecnológico Zhongguancun y la ayuda del Ministerio de Ciencia y Tecnología del país oriental y el Gobierno Municipal de Pekín, sin dar más detalles al respecto. El desarrollo del chip costó unos u$s145 millones.

La creadora del novedoso Mi Mix es una más, de entre las tantas grandes compañías privadas del gigante asiático, que reciben algún tipo de ayuda o apoyo por parte de organismos gubernamentales del país oriental.

La mayoría de este tipo de conglomerados dispone de comité del Partido Comunista en sus estructuras internas. En el pasado otras empresas como Huawei o ZTE llegaron a los titulares de los grandes medios por la ayuda económica que el gobierno chino ofrecía a las mismas.

China considera ciencia y tecnología como sectores fundamentales para el desarrollo de la nación y el prestigio nacional. La innovación se ha convertido en una verdadera obsesión para el politburó del gigante asiático, el cual lleva años publicando diferentes planes enfocados en convertir al país en una verdadera potencia tecnológica.

La previa escasez de propiedad intelectual en este terreno ya es cosa del pasado; durante la presentación del Surge S1, Xiaomi afirmó que en este momento dispone de 3.612 patentes, con la mitad de ellas fuera de China. La cifra queda lejos de las 495 que contaban a finales de 2015. 

El nuevo procesador de la compañía de Lei Jun empezó a gestarse en 2014 y forma parte de una ambiciosa hoja de ruta, a diez años vista, que pretende hacer disponible la última innovación a todo el mundo.

El objetivo del CEO de Xiaomi, y en concreto este nuevo chip, casa a la perfección con el insaciable apetito tecnológico del gigante asiático y su anhelo por convertirse en un gigante de la industria de los semiconductores.

SECCIÓN Tecnología