Tecnología

Intel compra por u$s14.700 millones a Mobileye para hacerse un hueco en el mercado de coches autónomos

14-03-2017 Es una empresa de Jerusalén especializada en dar múltiples soluciones de software para los coches: evitar accidentes y asistir tecnológicamente al hombre
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Intel, el mayor fabricante mundial de chips, adquirió Mobileye, una "startup" israelí dedicada a la conducción autónoma, por unos u$s14.700 millones, constituyendo la mayor compra de la industria tecnológica de Israel.

Mobileye es una empresa de la ciudad de Jerusalén especializada en dar múltiples soluciones de software para los coches: evitar accidentes, asistir tecnológicamente al ser humano al volante y allanar el camino del vehículo del mañana.

Intel quiere dar un paso estratégico en el sector de la automoción. "Es un gran paso adelante para nuestros accionistas, la industria del automóvil y los consumidores", afirmó el director general de Intel, Brian Krzanich.

Según el gigante tecnológico, la compra "permitirá acelerar la innovación en la industria del automóvil" y "coloca a Intel como un suministrador líder de tecnología en el mercado de los coches altamente o totalmente autónomos".

"He conversado con el director general de Mobileye, Ziv Aviram, para felicitarle por el mayor acuerdo comercial en la historia de Israel lo que supone todo un orgullo", afirmó el jefe de Gobierno, Benjamín Netanyahu.

"Israel se convierte en el centro de la tecnología mundial no sólo en el sector del cyber sino también en el de automoción", destacó.

"El centro de las actividades de Mobileye se quedará en Israel donde crearemos un centro mundial de desarrollo que será responsable de las actividades internacionales de Intel respecto al coche autónomo", afirmó Aviram.

Se trata de un escenario que no entraba en ninguno de los más atrevidos sueños de Aviram y el profesor de Ciencias Informáticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Amnon Shashua, cuando en 1999 crearon la compañía de estudio de inteligencia artificial y desarrollo de software con el objetivo de que el vehículo piense, avise de forma visual y sonora de obstáculos evitando así accidentes y, por que no, conduzca sin necesidad de conductor.

Eso sí, sus sensores, cámaras y otros componentes electrónicos que crearon para revolucionar el sector del transporte no alertaron de la estratosférica cifra ofrecida por Intel.

En una reunión con sus empleados, Shashua y Aviram aclararon que la empresa seguirá funcionado desde Jerusalén manteniendo su idea, logo y marca.

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