Finanzas
Entre los ataques de Trump y el ascenso de Marine Le Pen, la relación dólar-euro entra en una fase turbulenta
08-04-2017 La paridad entre las dos divisas más relevantes del mundo que habían proyectado los analistas no se está produciendo. Si bien tras la llegada del magnate a la Casa Blanca el billete verde ha ido recortando la brecha, los pronósticos prevén una fuerte inestabilidad en el corto plazo
Por Rubén Ramallo
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Desde principios de año, la cotización del euro frente al dólar viene transitando un recorrido muy parecido al de una "montaña rusa", como consecuencia de una serie de cuestiones que se vienen sucediendo en las dos márgenes del Atlántico.

Tras arrancar en un valor mínimo de u$s1,04 por unidad, a fines de enero la moneda europea comenzó a trepar en forma ininterrumpida hasta alcanzar un máximo cercano a los u$s1,08 por unidad, lo que representó un fortalecimiento de casi 4%.

Sin embargo, tras alcanzar ese techo, el euro volvió a debilitarse hasta tocar el mismo valor que a comienzos de año. 

Estos atisbos de fortalecimiento del billete verde se debieron, en su momento, a la publicación de varios datos positivos en relación al estado de la economía de Estados Unidos, tales como la suba de precios de las viviendas o la mejora en el índice de confianza del consumidor, que en marzo alcanzó niveles máximos de los últimos 16 años. 

También ayudó a este ciclo descendente del euro la expectativa que generaban las elecciones legislativas en Holanda, ante el temor de una victoria del partido "euroescéptico", escenario que finalmente no se concretó.  

Pero, así y todo, las circunstancias hicieron que una vez más y en cuestión de días la divisa estadounidense volviera a perder fuerza, permitiendo que el euro logre superar el máximo anterior y posicionarse en los 1,086 dólares por unidad.

Esta nueva fortaleza de la moneda del Viejo Continente fue atribuido por los expertos a un cambio de humor de los inversores, tras varios días negativos para la divisa estadounidense.

Entre los hechos más significativos, sin dudas, uno de los más relevantes fue la primera derrota legislativa de Donald Trump, que se vio forzado a retirar su propuesta de ley para reemplazar el actual sistema de salud en su país.

Sin embargo, con el paso de los días, el mercado corrigió lo que se interpretó como una sobrerreacción.

A este escenario se sumó un nuevo ingrediente: el ataque de Estados Unidos a Siria, que llevó a que el precio del euro descendiera hasta los 1,06 dólares actuales. Es decir, niveles similares a los de comienzos de año. 

¿Por qué los vaivenes?
En diciembre del año pasado, la lista de analistas que auguraban una paridad entre el euro y dólar era más que nutrida. 

Sus proyecciones se basaban en los efectos inmediatos que se registrarían apenas se concretara la tan anunciada suba de tasas de interés en EE.UU. por decisión de la Reserva Federal y ante el comienzo de un 2017 con fuerte carga política en Europa.

Pero las perspectivas no llegaron a cumplirse, debido a las divergencias en las estrategias aplicadas por la FED y el Banco Central Europeo (BCE). 

Asi, mientras que desde Washington las señales indican que este año se registrarán al menos dos subas de tasas, recientemente el presidente del BCE, Mario Draghi, anunció que los rendimientos en la eurozona seguirán siendo tan o más bajos que los actuales, hasta que se logre el objetivo de inflación del 2% anual.

En su momento, jugaban a favor del repunte del billete verde los planes de estímulo prometidos por el presidente Trump, así como al elevado riesgo político en el Viejo Continente.

Pero lo interesante del caso es que, a pesar de que por ahora dichas circunstancias parecen atravesar un impasse, lo cierto es que el mercado sigue creyendo en un dólar fuerte, aunque por encima de la paridad.

De hecho, una encuesta realizada entre numerosos analistas dejó el punto mínimo del cruce en un piso de 1,04 y un máximo de 1,06 dólares por euro. 

En igual dirección, un relevamiento de mercado entre gestores de fondos efectuada por Bank of America Merrill Lynch apuntaba, de hecho, a que el billete verde era la apuesta "más segura del mercado".

Para Oliver Jones, de Capital Economics, una firma con sede en Londres, la clave está en que el consenso sigue "subestimando el ritmo en el que la FED subirá las tasas, mientras que el resto de economías seguirán beneficiándose de políticas monetarias más que laxas. Si estamos en lo cierto, el billete verde remontará de nuevo".

Desde BNP Personal Investors explican que "nunca hemos compartido un escenario de paridad, ya que implicaría, o bien una economía extremadamente fuerte en Estados Unidos, o bien una nueva recesión o crisis en la eurozona".

"Es por ello que barajamos una relación de 1,06 dólares por euro para fin de año", afirman.

Por su parte,los analistas de HSBC apuestan a que la moneda del Viejo Continente extienda sus caídas en el corto plazo hacia los 1,05 por divisa estadounidense, para después remontar hasta los 1,08. 

Califican el reciente rally de la moneda europea de "poco natural" y creen que fue impulsado "por una prematura especulación acerca del cambio en la política monetaria el Banco Central Europeo (BCE)".

La lupa en la elección francesa

Los expertos creen que la depreciación del euro responde a que se han revertido parcialmente estos ascensos.

Además, advierten que el mercado se está mostrando demasiado "complaciente" con la evolución de la carrera electoral en Francia. 

En este sentido, señalan que las encuestas continúan sugiriendo que si bien Marine Le Pen puede llegar a la segunda vuelta de la votación en las elecciones francesas, es probable que sea derrotada por un amplio margen el 7 de mayo. 

Para los expertos, en estos momentos este parece ser el escenario más probable, luego que la candidata ultraderechista perdiera el primer debate electoral frente a su contrincante Emmanuel Macron.

Esta circunstancia provocó que el euro subiese con fuerza para superar los 1,08 dólares por primera vez desde noviembre.

"Un triunfo de Marine Le Pen pesaría significativamente sobre el euro pues no está descontado, y dado eso, tendría un resultado muy negativo para el futuro" de la unión monetaria, afirma Roberto Cobo García, estratega cambiario de BBVA.

El experto agrega que "la victoria de Macron es lo que espera el mercado. Por lo tanto, el impacto de su victoria sería positivo, pero marginal".

En caso de vencer Le Pen, la perspectiva es que el euro descienda 5% inmediatamente, de acuerdo con la visión del mercado. 

Con estas opiniones queda en claro que en todos los escenarios que imaginan los analistas, siempre existe la posibilidad de una crisis, cuyo origen podría ser de origen político, más si la agenda también incluye cuestiones de enorme trascendencia, como el Brexit.

A nadie escapa que sus implicancias económicas, tanto para Reino Unido como para la UE, son difíciles de calcular, pero hasta los más optimistas reconocen que las posibilidades de que ambas partes salgan perjudicadas son elevadas.

Complicado frente interno de Trump
En tanto, en Estados Unidos surgieron dos factores que también contribuyeron para frenar el rally alcista del dólar.

Por un lado, la Fed reiteró su previsión de otras dos subas de tasas en 2017, frente a las tres con las que comenzaba a especular el mercado.

A ello se suma la fractura en el Partido Republicano que, de no ser superada, podría dejar en suspenso las propuestas de Trump, por lo que se frenaría el impulso alcista del billete verde.

Para Santiago Palma Cané, analista de mercados internacionales, "todo indicaría que en el mediano o largo plazo, la situación jugaría definitivamente a favor del euro". El experto pronostica que de aquí a doce meses, se ubicará levemente por encima de los niveles actuales. 

"Desde el punto de vista de los fundamentos económicos, Europa está saliendo de la recesión, en tanto que en Estados Unidos aumentó el grado de incertidumbre, a partir de lo que pueda llegar a hacer Trump", agregó.

"En cuanto a los factores políticos -agrega Palma Cané- la cuestión, aunque parezca extraño, se volcaría a favor de la divisa europea, pese a la incertidumbre que generan las elecciones que se avecinan en Francia, Alemania e Italia".

"La razón es muy simple: todo indica que Trump deberá enfrentar serios escollos en el Congreso y la Justicia de su país para cumplir con sus principales promesas de campaña, tal cual ha sucedido con varias de ellas en lo que va de su mandato. Esteo puede afectar la fortaleza de la moneda", concluye.

Por qué está barato el euro frente el dólar
Hans-Werner Sinn, profesor de Economía en la Universidad de Munich, reconoce que el euro "está demasiado barato con respecto al dólar", pero Alemania no tiene nada que ver con esta situación.

Según la teoría de la "paridad de poder adquisitivo", la moneda europea debería cotizar a 1,29 dólares, lo que supone que el euro está un 17% devaluado respecto a esa divisa.

En su opinión, la "culpa" de la debilidad del euro respecto al billete verde la tienen los países del sur de Europa, como España, Italia, Portugal o Grecia. A esto suma la política implementada por el BCE y los productos financieros que se crean en Estados Unidos.

"El crédito barato que trajo el euro permitió a los gobiernos de esas naciones y a sectores como el de la construcción subir los salarios mucho más rápido de lo que subía la productividad, lo que impulsó los precios y socavó la competitividad de los sectores industriales", sostiene Sinn.

También tiene que ver la participación activa del BCE en esta devaluación del euro. Sus programas de estímulo y las bajas tasas de interés han influido sobre la moneda de forma evidente.

Finalmente, todos los productos financieros que se crean en EE.UU. se venden a todo el mundo y eso supone una fuerte entrada de flujos de capitales a ese país, generando una considerable presión al alza sobre el dólar, puesto que estos productos están denominados en esa divisa.

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