Finanzas
La razón de Sturzenegger para subir la tasa, arriesgar un enfriamiento e irritar a medio Gabinete: Macri quiere inflación de un dígito
12-04-2017 El titular del Central tiene total respaldo del presidente. "Mi legado va a ser bajar la inflación a un dígito", arenga el presidente Macri a Sturzenegger para que continúe con una política de endurecimiento monetario a pesar de que afecte la reactivación
Por Leandro Gabin
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En el Banco Central venían avisando, en reuniones a puertas cerradas, la decisión que finalmente tomó con las tasas de interés.

La suba del costo del dinero para contener las presiones inflacionarias era una jugada que venía madurando hace tiempo en el círculo íntimo de Federico Sturzenegger.

En este seintio, iProfesional adelantó en febrero pasado las serias intenciones que tenían en el Central con tal de llegar a la meta del 17% que se autoimpuso el organismo. 

Y más recientemente, hace poco más de una semana, este mismo medio volvió a contar que la suba de tasas era una decisión tomada ante los malos datos de inflación que mostraron febrero y ahora marzo. 

Pero la política de la entidad es lo que se conoce en la jerga como forward looking, o sea actuar ahora para que más adelante cambien las expectativas.

Los funcionarios saben que el dato del índice de precios de abril y mayo también serán poco alentadores, de modo tal que necesitan que a partir de junio la tendencia cambie drásticamente para llegar al objetivo, algo que parece inalcanzable.

Por lo pronto, el primer trimestre acumula un 6,3%. Por lo tanto, para poder alcanzar la cota superior del target fijado por el BCRA (17% interanual), será necesario que la inflación mensual promedio sea 1,05% en lo que resta del año.

Según la consultora Elypsis, la movida del Central tendrá su correlato en un menor crecimiento económico. Como era de esperar, la UIA ya alertó: "La suba de la tasa de interés no colabora con la actividad económica interna", dijo José Urtubey. 

Pero hay un dato que muchos desconocen en el ámbito privado que explica por qué era tan "natural" para el Central este endurecimiento monetario, que subió en 150 puntos básicos los pases a siete días hasta 26,25%.

Sturzenegger y la cúpula del Banco Central tiene el aval total de Mauricio Macri en el combate por la inflación. Es más, el Presidente es quien muestra la misma obsesión que el titular del BCRA por esta temática.

"Mi legado va a ser bajar la inflación a un dígito", le suele señalar el jefe de Estado a Sturzenegger en privado.

La meta para el año que viene se ubica entre el 8% y el 12%, mientras que el rango estimado para 2019 (último del mandato de Cambiemos) debería ser entre 6,5% y 3,5%.  

La decisión del mandatario de jugarse el todo por el todo por la política del BCRA, a veces ninguneando a otros funcionarios, trae ciertos cortocircuitos en el Gabinete económico.  Esos choques eran palpables y llegaron a estado público con el otrora ministro fuerte del Gobierno como Alfonso Prat Gay.

Este último quería que el Central baje las tasas más rápido para fomentar el crecimiento. Una pulseada que perdió frente a Sturzenegger.

Ahora, cuentan íntimos del titular del Central, Nicolás Dujovne tiene un discurso más "en línea con nosotros" y habla de que la "desinflación traerá crecimiento sostenido".

Desaparecieron, entonces, los cortocircuitos con Hacienda ya que Dujovne está involucrado en un sólo tema: el déficit fiscal. No hay "intromisiones" por la batalla contra los precios.

Claramente el mayor perjudicado por el endurecimiento monetario es Francisco Cabrera, el titular de Producción. "Pancho" suele quejarse, en forma muy amable, de la política de tasas en las reuniones de Gabinete.

En off the record, advierte que priorizando la inflación la economía va a crecer menos de lo que debería. "Con esta política del Central es lo que nos toca", admite en privado.

El "miedo" de Cabrera es que "su cabeza ruede" al no tener demasiados logros al frente del ministerio de Producción. Un rumor que empezó a circular despúes del blooper de "Precios Transparentes".

La puja entre el Banco Central y las carteras más ligadas a la economía real, que no muestran demasiadas mejoras, es dirimida por el mismo Presidente.

"Cuando nos llueve una puteada (sic) de algún funcionario por lo que estamos haciendo, la respuesta es siempre la misma: andá a plantearselo al jefe".

El "jefe" es Macri y la frase resume cómo los hombres del Central se defienden de las críticas dentro del mismo Gobierno, sabiendo que tienen la venia desde lo más alto del poder político.

Sturzenegger es el real hombre fuerte de la "economía M". Es el economista más escuchado por el mandatario y a quien le tiene mayor respeto.

"Federico no hubiera aceptado el cargo en el Central si no sabía de antemano que compartían la misma visión con Mauricio", contó un allegado al titular del BCRA.

Para Macri, la razón de ser del Central es el combate de la suba de precios. En reuniones privadas le recuerda constantemente a quien haya sido el emisario (no siempre va Sturzenegger) que la principal tarea hoy día de la entidad monetaria es bajar drásticamente el índice

El diálogo del Presidente con el Central es casi monotemático. Le pregunta por la inflación, qué piensan hacer para encauzarla y chicanea con algun comentario de economistas críticos.

No obstante, siempre vuelve a ratificar la política que están llevando adelante. "Ustedes hagan que la inflación sea el pasado. Porque mi legado como Gobierno tiene que ser haberla bajado a un dígito", les recuerda Macri a la mesa chica del Central. 

Con esa responsabilidad, pero con ese espaldarazo, es que el banco decide -a contramano de lo que aconsejaría la mayoría de los economistas- priorizar el cumplimiento de las metas al 17% y no reactivar más rápidamente la economía.

La visión oficial es que un menor índice hará que el crecimiento sea más sostenido en el tiempo.

Sea ficción o realidad, lo cierto es que Macri y Sturzenegger comparten el mismo diagnóstico y las mismas recetas para pulverizar el aumento de precios. La obsesión que desvela a ambos. 

 

 

 

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