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Post inundación: obras hídricas que harán efecto en tres años causan interna en Cambiemos
21-04-2017 Miles de hectáreas están bajo el agua, especialmente en el noroeste bonaerense. Se estiman pérdidas que podrían superar los u$s5.000 millones. Intendentes reclaman celeridad en la implementación de proyectos que requieren mucho presupuesto pero que tendrán impacto en el mediano plazo
Por Patricio Eleisegui
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La imagen de gente cruzando la avenida Juan B. Justo en bote, en pleno corazón de Palermo, se había transformado en una de las postales más difíciles de digerir para el macrismo

Consciente del impacto en la opinión pública, uno de los focos de su la gestión de Mauricio Macri, cuando era jefe de Gobierno porteño, fue activar obras clave para ponerle fin a un problema que amenazaba con transformarse en crisis cada vez que caían unas gotas. 

El plan de infraestructura funcionó. Y esto se transformó en capital político

Ahora, el drama de las inundaciones plantea un dilema en el seno de Cambiemos y genera intranquilidad en María Eugenia Vidal. 

Gran parte de la zona agrícola y ganadera de la Provincia está seriamente afectada por lluvias, con áreas totalmente inundadas o que están a un paso de quedar bajo el agua. 

La queja entre los funcionarios que forman parte del gabinete de la gobernadora es que estos problemas vienen de largo arrastre, básicamente porque -argumentan- son obras que nunca se concretaron y que debían hacerse a lo largo de las últimas dos décadas. 

Y, un punto central del debate, es que darle solución a la crisis hídrica no es fácil: implica avanzar con millonarias obras de infraestructura que recién demostrarán su impacto positivo en el mediano plazo

En otras palabras: implica un esfuerzo a nivel presupuestario muy elevado y cuyos resultados eventualmente podrían ser capitalizados por otra gestión y otro signo político. 

Por detrás de esta visión política, que divide las opiniones, hay una coyuntura que apremia: las inclemencias climáticas ya afectaron un millón de hectáreas. De ese total, el 75% corresponde a campos sembrados con soja y un 25% con maíz. Y gran parte de esa superfice corresponde a campos de la provincia de Buenos Aires. 

Distintos reportes privados vienen alertando que están en riesgo entre 14 y 16 millones de toneladas de granos

En base a las cotizaciones actuales, y de mantenerse este cuadro en plena cosecha gruesa, las pérdidas podrían ascender hasta los u$s5.000 millones.  

Incluso, estimaciones que circulan entre consultoras hablan de una cifra superior a los u$s6.000 millones, en caso de que se agrave el frente climático

Son cifras muy preocupantes en momentos en que el campo es de los poquísimos sectores que se puso al hombro el rol de "brote verde" en una economía que, en general, todavía se muestra fría. 

Y es una muestra clara de que las inundaciones se han vuelto un problema crónico, de difícil solución. 

Intentendes díscolos
Año tras año, este flagelo persiste y, cada vez que hay lluvias copiosas, el oeste bonaerense se ve castigado sin piedad. 

Tanto desde Infraestructura de la Provincia como desde el Ministerio de Agroindustria reconocen que la coyuntura actual complica la realización de obras de envergadura

El exceso hídrico hoy día afecta principalmente al partido de General Villegas, donde el 65% de la superficie muestra diferentes niveles de exceso de agua. Pero también hay luces amarillas en Trenque Lauquen, Carlos Tejedor y Rivadavia.

Frente a las quejas del sector rural, los funcionarios sostienen que los reiterados problemas son consecuencia directa de casi dos décadas de inacción en el mejoramiento hidráulico de la zona noroeste del territorio bonaerense. 

Otro inconveniente,  afirma un funcionario que dialogó con iProfesional es "lidiar con algunos intendentes, que exigen respuestas inmediatas pero que saben que esto es consecuencia de problemas que fueron desatendidos de forma permanente". 

No es un dato menor que tres intendentes oficialistas ya elevaron una denuncia penal contra la dirección provincial de Saneamiento y Obras Hidráulicas por el presunto delito de inseguridad pública.

Javier Ulises Reynoso (Rivadavia), Raúl Salas (Carlos Tejedor) y Miguel Fernández (Trenque Lauquen), cargaron contra la decisión de romper varios tramos de la ruta nacional 33 para hacer circular el agua, que complica la situación del partido de General Villegas. 

Según los funcionarios de estos distritos, el gobierno comandado por Vidal llevó a cabo estas acciones de forma "inconsulta y descontrolada".

El temor en los partidos más afectados es que la acumulación de lluvias y el crecimiento del caudal del río Quinto que desagota en el noroeste de la Provincia, impacten directamente sobre los cascos urbanos, afectando así no sólo a la producción, sino también agravando el problema habitacional. 

También se han evidenciado posiciones muy críticas entre los diputados de Cambiemos

Entre los más duros se encuentra Sergio Buil, quien cuestionó el plan implementado por los ingenieros partícipes de las obras (Micheloud y Gschaider) y la decisión de romper las vías nacionales 188 y 226 si el agua continúa ganando altura.

"En vez de determinar medidas que sean equilibradas y que alivien a las zonas más comprometidas, realizan acciones sin pensarlas demasiado y decidiendo las cosas a medias, sin importarles las consecuencias de un conflicto social" enfatizó.

"Los técnicos están decidiendo el curso de acción sin contemplar que hay personas que pueden verse perjudicadas en los pueblos y en los campos", añadió.

Cortocircuito y herencia
Al ser un año electoral, las preocupaciones adquieren otro matiz, ya que se combinan cuestiones sociales con las necesidades políticas.

Fuentes vinculadas a la gobernación reconocieron a iProfesional que los cortocircuitos internos no llegan en buen momento, en plena cuenta regresiva hacia las urnas.

"Que se divida la tropa casi en la recta final puede resultarle caro a Vidal", afirmó un funcionario de la Provincia.  

El consenso es generalizado: para resolver los problemas derivados del clima, no hay otra solución que la de realizar obras de gran porte que requieren una larga planificación y que no se terminarán de un día para el otro.  

La misma fuente reconoció que no se pueden seguir demorando los proyectos. Pero hay debate sobre qué es lo "urgente" y qué es lo "importante" en términos electorales, cuando se requiere una "inyección" con efecto rápido sobre la economía. 

El "mapa" que mira Vidal
En medio de esta puja, desde el gabinete de Vidal se preocupan por mostrar hechos concretos

El foco de atención está puesta casi en un 100% en la cuenca del Salado. Es que un mejoramiento en la capacidad de recibir aguas de ese curso permitiría aliviar los distintos canales que hoy atraviesan todo el noroeste bonaerense

Dicha obra, sumada a un eventual acuerdo con la provincia de Córdoba para regular el caudal del río Quinto, solucionaría casi por completo el drama de las inundaciones, según explicaron diversos técnicos a este medio.  

Desde esta perspectiva están trabajando en Cambiemos. Leonardo Sarquís, ministro de Agroindustria bonaerense, precisó que la Provincia ya licitó los primeros 27 kilómetros del plan de dragado del río Salado, para lo cual destinó fondos por $1.900 millones. 

La ejecución de estos proyectos comenzaría en el transcurso de los próximos 30 días. A ese trabajo le seguirá el mejoramiento de otros 34 kilómetros dentro de la misma cuenca. 

Para la concreción, la Provincia ya se aseguró un préstamo de u$s300 millones otorgado por el Banco Mundial. La licitación para esta iniciativa se llevará a cabo en el término de 45 días.

"En 2017 tendremos más de 60 kilómetros de obras sobre los 190 que comprende el trazado del Salado", amplió el funcionario. 

"A largo plazo, las distintas iniciativas permitirán mejorar la situación de hasta 60 municipios, que totalizan 170.000 kilómetros cuadrados", expuso. 

Pese a esta celeridad que busca mostrar el gobierno de Vidal, reconocen que durante los tres años que duren los proyectos, habrá que lidiar con la ansiedad de los intentendentes

"Se avanza lo más rápido posible y ya se consiguió el financiamiento. Pero no podemos resolver en meses lo que no se hizo en más de una década. Los municipios conocen el estado de situación y los tiempos de ejecución de las obras", expresó. 

Un aspecto que juega en contra del apuro de Cambiemos es el propio clima adverso

En ese sentido, el diputado Buil explicó que más allá de que existe el consenso de que los proyectos deberán iniciarse en breve, hay un problema en su ejecución: la acumulación de agua impide avanzar con la celeridad que pretende Vidal. 

"No tenemos consistencia de suelo, de modo tal que encarar obras con maquinaria pesada hoy resulta imposible", aseveró.

Tensión entre vecinos
Un condimento extra que preocupa a los funcionarios es la tensión que los anegamientos vienen generando entre los municipios del oeste bonaerense

Entre los vecinos, reconoció Buil, no faltan quienes culpan a la ciudad de al lado por el cuadro de inundación casi permanente.

"Hay conflictos, sobre todo en el límite con La Pampa por el agua que le manda Córdoba. De un lado ponen un caño para drenar. Del otro contestan colocando dos y devolviéndole ese caudal", explicó. 

Días atrás, los municipios de General Villegas, Trenque Lauquen, Rivadavia y Carlos Tejedor instalaron un puesto policial a la altura de la localidad de Villa Sauze, en el límite con La Pampa.

¿El objetivo? Vigilar y proteger el funcionamiento de un canal aliviador de las aguas que inundan la zona y evitar que se rompa un terraplén intencionalmente, para así evitar desbordes hídricos.

Esta situación tiene como antecedente al desempeño del ministro de Seguridad pampeano, Juan Carlos Tierno quien, en febrero del año pasado, decidió ingresar con fuerzas policiales y maquinarias a esa zona para tirar un muro y lograr drenar el agua que afectaba a su provincia. 

En esa ocasión, la policía de La Pampa reprimió con golpes, gas pimienta y balas de goma a los habitantes de Villa Sauze que se opusieron a la rotura. El funcionamiento de la senda fue restablecido posteriormente por la municipalidad de General Villegas.

Quejas por la herencia recibida
En Cambiemos, más allá de las diferencias ahora visibles, nadie duda al momento de identificar la principal causa que hoy impide morigerar los efectos de las inclemencias climáticas: la herencia recibida.

"Todo se agravó por el cúmulo de proyectos que no se concretaron durante más de una década", aseguró Buil a iProfesional, dejando a Daniel Scioli como destinatario del mensaje.

"Recién en el 2014 se llevó a cabo un estudio para tratar de analizar el funcionamiento del sistema del río Quinto. Y hay algo peor que esa demora: nunca se conocieron las conclusiones finales", disparó. 

Por otro lado, sostuvo que existe un plan maestro para la cuenca del Salado que recién ahora se pondrá en marcha de modo integral.

"Son obras que se anunciaron cientos de veces pero que nunca se ejecutaron", especificó.

Según Buil, quien fuera intendente de Rivadavia entre 1999 y 2015, durante la etapa sciolista se realizó alguna que otra mejora aislada pero únicamente como paliativo y para minimizar el impacto mediático. 

"Una vez que cesaba el exceso de agua, automáticamente se paralizaban todos los proyectos", afirmó. 

En igual sentido se expresó el ministro Sarquís, quien tildó a la gestión anterior como "negligente". 

"Se destinaron fondos millonarios para distintos proyectos en el marco del plan del Salado que nunca se ejecutaron", se quejó. 

"Jamás se preocuparon por entender que si se trabajaba sobre el Salado se podían recuperar hasta 2 millones de hectáreas productivas", concluyó. 

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