Politica
Presionado por el "fantasma trotskista", Baradel frente a un examen para sus aspiraciones
11-05-2017 Sin resolver las paritarias docentes y acusando el desgaste de la huelga contra la gobernadora María Eugenia Vidal, el líder del gremio Suteba se juega la reelección y también las chances de liderar la CTA a nivel nacional. Al Gobierno, que lo ve como "enemigo perfecto", no le conviene su derrota
Por Juan Manuel Barca
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Roberto Baradel dio por terminada la carpa docente, pero no sus pretensiones políticas. Así, luego de más de dos meses de conflicto sin poder encauzar la paritaria con María Eugenia Vidal, el gremialista se lanzó de lleno a recorrer las escuelas del conurbano para librar una batalla clave.

En ese territorio se concentra el grueso de los 100.000 afiliados que el próximo miércoles definirán en elecciones el futuro del gremialista más notorio del momento, que encabeza el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba). “Podríamos estar de acuerdo o no en cómo llevar adelante la lucha, pero lo que importa es el bien común. No es un privilegio, es una herramienta de lucha”, dijo en su visita a la Media N°22 de Villa Urbana, Lomas de Zamora, donde dio sus primeros pasos en 1988.

Y muchos creen que, según el resultado de los próximos comicios gremiales, se definirá el futuro de Baradel, sobre quien se especula que aspira a liderar una CTA unificada y así asumir el liderazgo del sindicalismo "combativo" a nivel nacional, justo en un contexto en el que la CGT del triunvirato aparece debilitada y con cuestionamientos internos.

La meta inmediata de Baradel es ser reelegido al frente del principal gremio de maestros del país. Pero a diferencia de otras contiendas electorales, la de este 17 de mayo representa un serio desafío a su liderazgo, acechado por el macrismo, denuncias de fraude y el temor al avance del “fantasma trotskista”.

De un lado, enfrenta a una gestión de gobierno más férrea que las anteriores y que lo eligió como "enemigo público". Con su decisión de dar un nuevo adelanto de entre $1.000 y $2.500, Vidal ratificó el lunes su intención de fijar de manera unilateral los aumentos y a la vez mantener el “techo” del 20%.

La estrategia oficial apunta a desgastar a los maestros y restarle margen de maniobra al preceptor cercano al kirchnerismo, en un escenario que el macrismo considera propicio para polarizar con “la herencia”, de cara a las legislativas de octubre.

Uno de sus objetivos es introducir criterios de productividad con la oferta de un adicional por presentismo anual, que incluye controles entre los propios maestros, y cerrar las paritarias hasta el 2019. Esas son algunas de las propuestas que hizo en las últimas semanas y que fueron rechazadas.

Del otro lado, Baradel que reclama un 30% de aumento, percibe una creciente presión dentro del sindicato, donde la oposición -que le exige concluir la “tregua” y pelear por una suba del 35%- se propone arrebatarle la conducción después de 12 años de hegemonía.

Por ello, el maestro se calza el traje de sindicalista "duro", dispuesto a enfrentar el ajuste y recurrir a la Justicia -donde ya forzó dos fallos-, siguiendo el ejemplo al dirigente bancario, Sergio Palazzo, con quien compartió palco el mes pasado.

“Ellos eligieron a los docentes para pasarnos por arriba porque después van por otros sectores de trabajadores. Primero empezaron con La Bancaria y no pudieron, ahora con nosotros y no van a poder”, advirtió el líder de Suteba en una de sus recorridas.

Palazzo logró una victoria tras una disputa legal con el Gobierno: cerró en febrero un aumento sin cuotas del 24,3% que llevó el sueldo inicial a $25.500, incluyó un bono de hasta $39.000, y contempla una cláusula gatillo atada a la inflación. Pero la realidad de los docentes es diferente: parten de un piso de $8.900 y más de la mitad en negro.

Justamente, el deterioro salarial frente a otras actividades es la principal causa del malestar que en los últimos años del kirchnerismo y ahora con el macrismo favoreció la emergencia de los “Suteba combativos” en tierra bonaerense.

Denuncias por fraude
Mientras tanto, la disputa gremial llegó al Ministerio de Trabajo, donde el martes pasado las autoridades intimaron a la oficialista Lista Celeste a “mantener la puesta a disposición” de los padrones, entregar a tiempo las credenciales para fiscalizar y permitir fiscales en todas las seccionales, según el acta a la que accedió iProfesional.

Asimismo, la conducción de Suteba deberá confeccionar un listado con los impugnados e incorporar a los afiliados excluidos, cambios que deberán ser informados en la audiencia convocada para el próximo lunes.

Las medidas fueron acordadas en una reunión de conciliación encabezada por el titular de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, Horacio Pitrau, luego de las irregularidades denunciadas por la opositora Lista Multicolor, que lidera la dirigente del Partido Obrero, Romina Del Plá.

Entre ellas, figuraban el “inflado” de los padrones con personas ajenas a la docencia, el “ocultamiento” de la planilla definitiva, la demora en la entrega de credenciales a los fiscales y de las boletas compradas por la oposición en abril.

La Celeste , en cambio, aseguró en un comunicado el miércoles que “el proceso electoral del suteba es totalmente transparente, legal y democrático” y advirtió que las denuncias de Del Plá “son infundadas y están dirigidas a debilitar y dividir al Suteba”.

Los cruces se extendieron a las redes sociales con la aparición en los últimos días de un volante anónimo que alerta a los maestros de la línea “trotskista” de la Multicolor y acusa a sus miembros de haber favorecido el “triunfo neoliberal” por no apoyar a Daniel Scioli.

¿Boomerang? 
Todos estos condimentos recalentaron el último tramo de la compulsa gremial. Pero también generan incertidumbre en el Gobierno, que teme que la campaña iniciada contra el hombre de la CTA kirchnerista se convierta en un boomerang. Es que el endurecimiento de la Provincia amenaza con debilitar a Baradel frente a los Suteba “combativos”.

Si bien todavía controla la mayoría de las 92 seccionales, el frente opositor conquistó nueve seccionales de peso en 2013, que representan a un tercio de los afiliados. Ese es el caso de La Matanza, que dirige del Plá, La Plata, Quilmes y Bahía Blanca.

Ahora presentaron lista en 38 municipios, que representan el 75% del padrón. Entre ellos figuran Mar del Plata, San Isidro, Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, Lanús, Moreno, Merlo y San Martín.

El problema, reconocen en la oposición, son los distritos chicos, donde hay dificultades para fiscalizar y han registrado llamativamente niveles del votación del 100%, cuando el promedio provincial no superaba el 60%. Así perdieron La Plata en 2009 y San Martín en 2013.

Al Gobierno le conviene que gane Baradel, puede estirar el conflicto porque no tienen una dirección que se les plante”, dijo Del Plá a iProfesional.

“El sindicato está seriamente en disputa, si las elecciones son limpias, ganamos”, aseguró. Sin señales del Gobierno, ahora el preceptor amenaza ahora con retomar medidas de fuerza.

Con todo, cerca de Vidal reconocen que el dirigente es más propenso a la conciliación que sus rivales y afirman que su radicalización responde más a las internas gremiales.

En rigor, la última huelga fue el 13 de abril por la represión de los docentes que intentaban instalar la “escuela itinerante” frente al Congreso para exigir la apertura de la paritaria nacional. Allí Baradel encabezó actividades junto a exfuncionarios K, que fueron tachadas por la CGT y la izquierda como “propaganda kirchnerista”. Pero la semana pasada finalmente desmontó la estructura.

En paralelo, Baradel apostó a encarrilar la pelea por la vía judicial, donde obtuvo fallos que obligan a la gobernadora a devolver a los docentes los descuentos de hasta $6.000 que sufrieron por los 16 días de paro en marzo, pero que también desacredita el recurso del paro.

En los últimos días se sumaron, además, los cuestionamientos del gremio Adosac, de Santa Cruz. Los docentes patagónicos le exigen a la central educativa –cuya conducción también integra Baradel- que llame un paro nacional para enfrentar el “ajuste” de Alicia Kirchner y del gobierno nacional.

A diferencia del 2016, Cambiemos suspendió este año la convocatoria a la paritaria nacional docente, lo que motivó un fallo de la Justicia que al ser apelado por el Gobierno quedó suspendido hasta nuevo aviso.

El cierre de esa instancia de negociación responde a la preocupación oficial por el rojo fiscal, ensanchado por la emisión de deuda y la reducción de impuestos a los exportadores. Pero también le permitiría al Ejecutivo hacer otro uso de las partidas previstas para las provincias.

En Buenos Aires, los maestros denuncian un recorte de $16.500 millones al presupuesto educativo provincial, a lo que suman el estado calamitoso de las escuelas, con graves problemas edilicios, carencia de mobiliario, superpoblación de los cursos, y falta de nombramientos.

Así las cosas, Baradel tendrá que maniobrar para no perder apoyo entre sus bases. Si se acerca demasiado a Vidal, corre el riesgo de aparecer como un "moderado" y si vuelve a endurecerse, se juega a que lo tilden de desestabilizador.

Su decisión de abandonar el escenario para realizar mateadas en las escuelas podría anticipar hacia dónde marcha su estrategia. Un camino sinuoso en el que arriesga la chapa que lo convirtió en el maestro más poderoso de la Argentina.

 

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