Economía

Arranca nueva ronda de paritarias con demandas de hasta 35% de suba

15-05-2017 Las mediciones oficiales de inflación acumulada empujaron las expectativas de los gremios por encima del "techo" de la Casa Rosada. Los ministros Triaca y Dujovne insisten que el índice de precios "está bajando" y que terminará el año con menos del 20%, pero no convencen a los sindicatos
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Arranca la segunda ronda de paritarias y ya se vieron los primeros chispazos sobre el porcentaje de aumento a discutir. 

Mientras los empresarios se mantienen en silencio, la pelea se da entre los gremios y el gobierno de Mauricio Macri.

Es que el período comienza nada menos que en el mismo momento en que las mediciones de inflación del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmaron que el índice fue de 2,6% en abril y que en esos cuatro meses el acumulado supera el 9 por ciento

De esta forma, las metas inflacionarias que trazó el Banco Central (de entre 12 y 17 por ciento para todo el año) quedan con un margen que será difícil de cumplir, como ya anticipaban los sindicatos. 

Así es que las organizaciones obreras que restan cerrar acuerdos salariales ya piensan en incrementos entre el 25 y el 35 por ciento.

Sin embargo, la Casa Rosada intentará una vez más contener los aumentos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, pronosticó este lunes que las paritarias que faltan cerrar seguirán en un promedio del 20% con la cláusula gatillo.

Y justificó: "La inflación ha bajado con respecto al año pasado".

"Ya estamos a mitad del año calendario de las paritarias con el casi 40% de las paritarias acordadas en el promedio del 20%, con la cláusula de revisión o gatillo, que es una propuesta del Gobierno para que cuidemos el poder adquisitivo del salario", destacó Triaca.

"En el caso de que la inflación exceda ese porcentaje se pueda revisar de vuelta y acompañar el poder adquisitivo", añadió.

De esta manera, Triaca siguió en la misma línea que el titular de la cartera de Hacienda, Nicolás Dujovne, que el fin de semana aseguró que la evolución de los precios terminará el año por debajo del 20% y señaló que los salarios le ganará a la inflación.

"Hay mucha comprensión de las organizaciones gremiales y de la dirigencia empresarial, ya que estamos encontrando estos acuerdos de una manera bastante razonable", afirmó Triaca.

Si bien el Gobierno reforzará esta pauta con la paritaria de los estatales de UPCN, que se firmaría en los próximos días con un alza de 21% anual a pagarse en dos cuotas, desde el gremio no se muestran tan "comprensivos".

El secretario general, Andrés Rodríguez, criticó al Gobierno este lunes porque "no hayun plan" para bajar la inflación y eso afecta directamente a los sueldos de los trabajadores.

"Muchas de las cuestiones que se han prometido no están apareciendo y ningún beneficio está llegando a la gente común -señaló el sindicalista en Radio La Red- Los precios siguen aumentando, sobre todo los artículos de primera necesidad como los alimentos, y esto genera zozobra en la gente que vive de su sueldo y tiene que llegar a fin de mes".

Además, cuestionó las "demoras" del Gobierno para resolver las "cuestiones urgentes", como la reducción del índice de precios, la defensa del empleo y que "no haya ninguna cuestión que determine despidos y suspensiones".

Pero la UPCN no es el único gremio mantiene la pelea abierta por los salarios.

Hay otros gremios que están con su paritaria vencida y con las negociaciones empantanadas. Uno de ellos es la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que ya definió un nuevo plan de protestas a partir del 23 del actual, cuando finalice la conciliación obligatoria dictada tras los paros parciales que empezaron hace un mes en las principales fábricas del país.

El jefe de la UOM, Antonio Caló, dijo que "el Gobierno presiona a los empresarios para no dar aumentos más arriba del 21%", cuando los metalúrgicos piden 25% y la oferta de las cámaras del sector no alcanzó el 20 por ciento.

Hubo también conflicto por despidos con los colectiveros de larga distancia de la UTA y con los metrodelegados del subte metropolitano, que piden no ser excluidos de la negociación por el gobierno porteño. Ambos sindicatos piden un 30% de suba salarial, en el marco de una negociación que estará marcada por las definiciones en el reparto de subsidios estatales.

También escaló en los últimos días el conflicto con el sindicato de la Alimentación, que el jueves pasado puso en marcha paros en distintas fábricas. El titular del gremio, Héctor Morcillo, reclama un 30% de aumento.

Por otra parte, Alimentación no recibió el bono de fin de año de $2.000 que el Gobierno acordó con la CGT y las principales cámaras empresariales en 2016 a pesar de que la Copal, que lidera el empresario Daniel Funes de Rioja, suscribió ese acuerdo.

La federación de aceiteros, que se jacta desde hace dos años de cerrar la paritaria récord, solicitó a las tres cámaras del sector una suba de 35,7 por ciento.

Los gremios químicos son otro sector que mantiene su negociación en curso. La interna entre las dos federaciones condiciona por ahora el avance de la paritaria. El grupo de Rubén Salas, adherido a la CGT, pidió un 32% de aumento, mientras que el de Fabián Hermoso, que comulga con el macrista Gerónimo Venegas, estaría dispuesto a aceptar una suba de 20 por ciento.

Pendientes de definición
En junio, la expectativa salarial se focalizará en el desenlace de las paritarias de Sanidad y de los camioneros.

En el primer caso, el gremio que conduce Héctor Daer, rechaza seguir por la senda que trazó su par cegetista Carlos Acuña, que selló un aumento de 20% anual en dos cuotas para el personal de estaciones de servicio.

Daer sostuvo en una entrevista radial que la inflación del año acumulada es "grave" y afirmó que la central insistirá con la necesidad de establecer la cláusula gatillo para que las paritarias "siempre estén atadas a un incremento real de la inflación". Además el sindicalista remarcó que las negociaciones no están cerrándose "en forma muy acelerada" por la suba de precios.

Juan Carlos Schmid, el otro jefe cegetista, se encuentra también en una encrucijada: las paritarias de los portuarios y marítimos estarán atadas a la nueva ley de marina mercante que impulsa el Gobierno, que pretende reducir costos para generar más competitividad. Algo similar sucede con los petroleros y los mecánicos de Smata, recordó La Nación.

En el caso de los camioneros, Pablo Moyano, el número dos del sindicato, señaló que buscarán un aumento de entre "30 y 34 por ciento".

Sin embargo, desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) divulgaron el índice de costos del sector con cifras no muy alentadoras, lo que se interpreta como una advertencia al gremio de que ese porcentaje sería difícil de alcanzar.

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