Ahora Brasil

Temer, contra las cuerdas: el Tribunal rechazó su pedido para suspender la investigación hasta que se analicen los audios

22-05-2017 El presidente presentó un recurso para rechazar la investigación porque asegura que las grabaciones que lo involucran en un caso de corrupción fueron manipuladas. Pero fue desestimado. Temer enfrenta la posibilidad de un impeachment, aunque afirmó que no dejará su cargo porque sería admitir la culpa
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

La presidenta del Tribunal Supremo de Brasil, Cármen Lúcia Rocha, ha desestimado el recurso presentado por el presidente de Brasil, Michel Temer, contra las investigaciones abiertas hasta aclarar si la grabación que le implica directamente en un presunto soborno fue manipulada.

El Tribunal abrió el viernes una investigación por corrupción contra el presidente Temer luego de los audios donde el mandatario ordena al empresario Joesley Batista que mantenga los pagos al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha para garantizar su "silencio" en prisión.

Temer alegó que la grabación fue manipulada y solicitó al Tribunal la suspensión.

Si bien este recurso iba a ser discutido el miércoles por la corte, la presidenta de la institución remarcó que queda aplazado hasta que el Instituto Nacional de Criminalística analice los audios.

Luego del análisis, tanto la defensa como la Fiscalía tendrán 24 horas para pronunciarse de nuevo y será entonces cuando se fije una nueva fecha.

"No renunciaré"

Temer, reafirmó este lunes que no renunciará, aunque sea imputado por corrupción y obstrucción a la Justicia por la Corte Suprema, porque si lo hace sería interpretado como "una declaración de culpa".

"Si quieren, que me derriben porque, si yo renuncio, es una declaración de culpa", manifestó el mandatario en una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo.

La Corte Suprema abrió la semana pasada una investigación contra del jefe de Estado tras la petición de la Fiscalía, que sospecha que pudo haber participado en delitos de corrupción, obstrucción a la Justicia y organización criminal.

A pesar del escándalo, Temer aseguró que, en caso de ser imputado por el tribunal supremo no dimitirá, rompiendo así la línea de corte que puso para mantener a alguno de los ministros en sus cargos tras las investigaciones abiertas por las delaciones del grupo Odebrehct, implicada en el caso Petrobras.

"No, porque yo soy jefe del Ejecutivo. Los ministros son agentes del Ejecutivo, de modo que la línea de corte que yo establecí para los ministros, por evidente no será la línea de corte para el presidente", explicó.

La fiscalía sustentó la apertura de investigación de acuerdo con los testimonios de varios ejecutivos de la multinacional cárnica JBS, quienes, en un acuerdo de colaboración judicial, confesaron haber sobornado a más de 1.800 políticos de más de 28 partidos.

Uno de los dueños del frigorífico, Joesley Batista, aseguró que le paga sobornos desde 2010 y que, entre ese año y 2011, llegó a entregarle una "mensualidad" de 100.000 reales (unos u$s29.500) por diversos "favores" en el Ministerio de Agricultura.

Por su parte, el director de JBS, Ricardo Saud, aseguró en su declaración que Temer pidió y recibió 15 millones de reales (u$s4,6 millones de euros) para las elecciones de 2014, los cuales iban a distribuirse entre sus aliados, pero se guardó un millón (u$s307.000) para él mismo en vez de usarlo en la campaña.

Cabe recordar que el frigorífico JBS está siendo investigado también por la venta de carne podrida "maquillada" con productos canecrígenos en Brasil. La maniobra habría tenido el aval de funcionarios del Gobierno.

Además, hay una grabación de una conversación de Batista con Temer, en la que el e presidente pareciera asentir que el dueño del firgorífico mantuviera el pago de coimas para comprar el silencio del ex jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, hoy en prisión por la megacausa de Lava Jato.

En esa grabación, el gobernante asiente o simplemente escucha en silencio, lo que da base a sospechas sobre una posible omisión frente a hechos ilegales.

Temer apuntó que eso no significa que cometiera prevaricación: "Escucho a mucha gente y mucha gente me dice las mayores tonterías que no tengo en cuenta. Confieso que no tuve en cuenta esa bobada. Mis respuestas eran monosilábicas".

E insistió que "todo fue montado" y apuntó que las sospechas en su contra no impedirán la aprobación de las reformas económicas propuestas por su Gobierno, paralizadas temporalmente tras el escándalo.

"Voy a revelar fuerza política precisamente a lo largo de estas semanas con la votación de materias importantes. Tengo la absoluta convicción de que lo conseguiré", añadió.

Lo dejaron solo
La oposición y algunos partidos que formaban parte de su base aliada han pedido la renuncia de Temer e incluso han presentado la apertura de un proceso destituyente.

La soledad de Temer quedó en evidencia el domingo a la anoche, cuando debió cancelar a último momento una cena a la que había convocado a los líderes de los partidos aliados y a sus ministros para analizar la grave crisis política que atraviesa Brasil.

La reunión para juntar a la tropa y evitar fugas quedó reducida a un café con los pocos que aceptaron el convite la residencia presidencial, el Palacio de la Alvorada.

Además del fracaso de la reunión, un dato revela el malestar de sus aliados, ni el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) ni los Demócratas (DEM) reactivaron otro encuentro, que habían programado con anterioridad, para analizar su salida del Gobierno.

El PSDB es el principal socio del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de Temer y su desplante podría desencadenar un éxodo masivo de otros socios clave.

SECCIÓN Ahora Brasil