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Con Temer en la cuerda floja, ya se barajan cinco posibles presidenciables para Brasil

30-05-2017 El consultor Gustavo Segré analizó, en exclusiva para la sección "Ahora Brasil" de iProfesional, los caminos que se abren en esta crisis política
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El 17 de mayo de 2017, Brasil conoció el peor escándalo de su historia, superior al Lava Jato y a otras crisis, según el consultor especializado Gustavo Segré. 

Esta nueva crisis involucra directamente al actual presidente de la república, Michel Temer. Todo estalló cuando el empresario Joesley Batista, del grupo JBS, declaró ante la procuraduría general que le pagaba coimas al propio presidente y a 1.829 políticos, a cambio de beneficios para su compañía.

De ese total, 177 consiguieron ser elegidos como diputados federales y actualmente están trabajando en el Congreso de ese país.  

En un análisis realizado para la sección Ahora Brasil de iProfesional, Segré detalló que fue a partir del gobierno de Lula da Silva y de Dilma Rousseff que el grupo JBS consiguió 45.000 millones de reales entre préstamos de bancos públicos y fondos de pensión de empresas privadas, con el objetivo de realizar adquisiciones a lo largo del mundo. 

Así las cosas, hoy JBS opera en más de 150 países, tiene 230.000 empleados y factura u$s50.000 millones al año, equivalente al 10% del PBI argentino. 

“Cuando Joe Batista se vio acorralado, inmediatamente tomó toda la información que había guardado durante diez años por coimas al sector público y accedió a cambiarla por inmunidad jurídica”, detalló Segré. 

Lo grave, para el analista, es que cuando mantuvieron el encuentro que fue grabado, Batista le contó a Temer que estaba comprando jueces y que estaba pagando coimas, “pero nada hizo el presiente para denunciarlo ante las autoridades”. 

“No existen dudas de que el futuro de Temer es fuera de la presidencia de Brasil. La duda es cuándo se llegará a ese punto”, afirmó el experto. 

“Existe el camino del corto plazo y hay otros de más largo plazo. El más simple es el de la renuncia, pero existen dos frenos a esa hipótesis: el primero es que no hay manifestaciones públicas y sociales de importancia que le coloquen presión para abandonar el cargo. En segundo lugar, con una renuncia, perdería los fueros privilegiados y a partir de ese momento, el riesgo de ir preso sería enorme”, detalló Segré. 

Como contrapartida, se abren tres escenarios que podrían terminar con la carrera política de Temer: 

1. Intervención del Tribunal Superior Electoral: a partir del 6 de junio comienza a deliberar sobre el futuro de la fórmula Rousseff-Temer. 

El TSE debe fallar sobre si la dupla, vencedora en 2014, cometió abuso de poder económico, proceso en el cual delataron haber hecho aportes ilegales empresas como Odebrecht.

“Como ella no está en el cargo, las consecuencias recaerían sobre él. Hay muchísimas posibilidades de que el TSE trate de anular la fórmula presidencial. Esto implicaría que Temer debe volver a su casa”, explicó. 

“El problema es que Temer cuenta con recursos para retrasar durante varios meses este proceso”, afirmó.  

2. Pedido de juicio político: actualmente hay 14 solicitudes concretas. En este caso debería llegarse a un acuerdo con Diputados para iniciar el proceso y esto está en manos del actual presidente de esa Cámara, que es aliado de Temer. 

3. Que la Procuraduría General inicie una investigación penal por obstrucción de la Justicia, corrupción pasiva y asociación ilícita: es un proceso penal que ya está en curso y cuenta con la autorización de la Corte Suprema.

El problema es que, para confirmar el proceso penal y que pueda ser destituido, debe contar con la aprobación de dos terceras partes del Congreso que, hasta ahora, le sigue siendo fiel a Temer

¿Quién podría sucederlo? 
En el caso hipotético de que Temer no sea más presidente, la Constitución de ese país determina que el camino sucesorio será por la vía indirecta

“Son los diputados y senadores, que están muy comprometidos con el caso Lava Jato y JBS, los que deberían resolver quién es el próximo jefe de Estado de Brasil hasta las elecciones de 2018”, apuntó Segré. 

En esta carrera, el experto anotó varios nombres

-Nelson Jobim, ex ministro de la Corte y gran amigo de Lula da Silva. 

-Fernando Henrique Cardoso, ex presidente que, con más de 80 años, dijo que no tiene ganas de volver al primer plano de la política nacional

-Henrique Meirelles, actual ministro de Economía que, según Segré, “le podría dar una tranquilidad al mercado para avalar la actual política económica”. Sin embargo, “tiene en su contra que desde 2012 hasta 2016 se desempeñó como presidente del grupo JBS”, afirmó el analista. 

En paralelo, y dentro del propio Congreso, dos nombres ganan fuerza:

-El del titular de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia. 

El problema es que “está siendo investigado por el caso lava jato y tiene en contra que es una persona muy joven y no tiene experiencia para manejar a tantos caciques”, apuntó Segré. 

-Por otro lado, suena el nombre del actual senador del PSDB, Tasso Ribeiro Jereissati. “Si bien manifestó su interés de ayudar a la república, tiene dificultades de salud”, apuntó el experto. 

Así las cosas, para Segré, “de ahora en más, nada será igual para Temer. La duda que resta resolver es cómo será el futuro político de Brasil”. 

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