Economía

Deuda a 100 años: el nuevo film de Caputo con críticas repartidas entre "delirio" y un "acierto con buen timing"

20-06-2017 El Gobierno anunció este lunes la colocación de deuda por u$s2.750 millones a un plazo de 100 años. Según el macrismo, la capacidad de obtener financiamiento a muy largo plazo muestra la confianza de los mercados internacionales en el país. Sin embargo, los economistas tienen opiniones encontradas
Por Federico Mc Dougall
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El lanzamiento del "bono del siglo" sorprendió este lunes a todo el ámbito económico y generó una polémica que se manifestó mediante un acalorado debate en el que figuras destacadas del mundo de las finanzas y la economía compartieron su análisis

La colocación a 100 años por u$s2.750 millones, a una tasa del 7,9%, fue realizada por la Casa Rosada como una manera de mostrar la confianza del mercado en la normalización de la economía argentina.

Como si se tratara de una película, la crítica estuvo claramente dividida: mientras que algunos tildaron la estrategia como una "hipoteca a futuro", otros la elogiaron como una estrategia de marketing con buen timing para la Argentina. 

Según el Ministerio de Finanzas, se buscó "asegurar el financiamiento en las mejores condiciones posibles para el crecimiento de la economía y la generación de empleo".

"A pesar de la incertidumbre actual en los mercados internacionales, el Gobierno demuestra, gracias a su gestión, la capacidad de obtener financiamiento a muy largo plazo y a las tasas nominales más bajas de la historia argentina", agregó un comunicado emitido por la cartera que encabeza Luis Caputo.

"Financiarse a largo plazo y con tasas bajas es hacer una gestión responsable y cautelosa de nuestra deuda", recalcaron desde ese Ministerio.

La reacción local
Fueron varios los economistas que criticaron el nuevo bono y apuntaron a los condicionamientos que provocará la tasa de interés pagada, además de la mala señal que significa no mostrar predisposición para bajar el gasto público.

Desde diferentes lugares del espectro ideológico, político y profesional, los críticos marcaron que costará "más bajar la tasa", hablaron de que está "cargando la mochila hacia el futuro" o bien calcularon que se necesitarán "diez generaciones para pagar" esta deuda. 

Quien primero se diferenció de las posiciones más duras fue el ex secretario de Finanzas, Miguel Kiguel, quien sostuvo que la colocación "fue parte de un objetivo de avanzar en el programa financiero" y explicó la movida desde un ángulo técnico: "como el dólar se movió menos de lo proyectado, se necesitaban más fondos y la operación de hoy fue una forma de cerrarlo", agregó.

Afirmó que se trató de "una colocación que tiene como objetivo mostrar acceso al financiamiento y a este plazo es la tasa de interés que el mercado esperaba".

En el otro extremo, la lista de los críticos la inició el ex secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quien calificó a la operación de un "delirio importante" ya que, cuando se emite deuda, dijo, "lo que siempre hay que tener presente es qué cosa estás haciendo en política económica. Así, si te lo valoran, la tasa va bajando".

"Cuando estuvimos con Lavagna, al principio nos mataban con la tasa pero después la fuimos bajando", señaló Nielsen.

El economista evaluó que "es como que han tirado la toalla en un aspecto muy importante: no van a poder bajar la tasa en el futuro. Es lo que están diciendo con la acción que han tomado".

Luego, Nielsen enfatizó que se trata de "un error garrafal" del Gobierno y explicó que no se puede tomar un compromiso de esta magnitud siendo "un país de frontera".

En tanto, su colega Agustín Monteverde consideró que "la tasa parece baja en relación a nuestro pasado reciente" pero aclaró que, en realidad, "es extraordinariamente alta".

"Estamos endeudándonos a una tasa elevada y a 100 años", criticó.

"Los hechos muestran que se decidió no bajar el gasto y, por lo tanto, esto no despeja ninguna necesidad de financiamiento, si no lo que hace es cargar más la mochila hacia el futuro", recalcó Monteverde. 

El experto consideró que "seguramente hay dos formas de ver la colocación y para los operadores financieros, la Argentina colocó deuda a mayor plazo y despejó las necesidades financieras. Pero para mí no es así".

"Desde una óptica financiera, económica y política esto es endeudarse en forma perpetua. Es pasar cuatro generaciones para delante el sacrificio que no se quiere hacer ahora", añadió.

Monteverde afirmó que "el haber recuperado acceso a los mercados de deuda, no fue una bendición sino una maldición, ya que permite seguir siendo tan irresponsables como siempre".

Por su parte, el economista kirchnerista Agustín D'Atellis fue directo: "Es una locura. Dijeron que cerraban con los holdouts y que la idea era bajar las tasas y ahora fijan un endeudamiento a 100 años". 


Desde otra óptica, el ex viceministro de Economía, Carlos Rodríguez, hoy director de la Universidad del CEMA, también criticó la medida y reclamó que se ofrezcan explicaciones sobre la operación: "El país les ruega -no más deuda- y ellos toman a 100 años sin explicar".

Además, se pronunció a favor de que "vuelen las protestas" por la colocación.

En similar sentido se expresó el economista José Luis Espert, quien sostuvo que "a qué plazo y tasa nos prestan, me tiene sin cuidado. Me preocupa que no aprendamos que en 60 años tuvimos 56 de déficit con cuatro crisis homéricas".


El ex secretario de Finanzas Daniel Marx también se expresó, aunque más prudente, respecto de la cuestión y puntualizó: "Si uno piensa que la Argentina está pagando una tasa relativamente alta, yo sería cauteloso al fijar una tasa alta".

De ese modo, sostuvo que "a la vez es bueno despejar el futuro refinanciamiento de la Argentina".

Por su parte, el ex ministro de Economía y diputado nacional del kirchnerismo, Axel Kicillof, criticó la emisión antes de que se concretara: "Así no se puede seguir. El gobierno de Macri se dispone a colocar deuda por un siglo. Sí, í100 años! Deuda que se va a pagar por 10 generaciones", escribió por Twitter.

Perspectivas positivas
El correr de las horas -con el impacto de la cifra "100" ya algo aplacado- dio lugar a varios análisis que rescataron el valor de la emisión de deuda del Gobierno.

Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de OJF, expresó que la decisión "no está mal técnicamente".

"Hoy las tasas están recontra bajas y, ante esta situación, el Gobierno aprovechó su oportunidad", señaló.

El timing del lanzamiento de deuda también fue elogiado por Gustavo Neffa, analista de Research for Traders.

"La colocación fue un éxito y un acierto en el momento de la colocación porque los bonos volvieron al nivel pre-Trump", explicó el economista, que también consideró que el plazo prolongado es una señal de confianza.

Otro experto a favor del bono, aunque con algunas reservas, fue Gabriel Zelpo, consultor de Elypsis, quien afirmó: "Esta colocación fue racional, conservadora, busca aprovechar la baja tasa imperante en el mercado internacional ante la posibilidad de una recuperación. Pero Argentina viene comprimiendo tasas y nos parece que de haber esperado un poco podría haber sido un poco mejor el resultado".

La "explicación" del Gobierno
Desde el oficialismo se escucharon pocas voces en respuesta a los ataques que recibió la medida.

Una de ellas fue la del subsecretario de Financiamiento, Santiago Bausili, quien consideró que el bono "viene a complementar las líneas de financiamiento internacional que habíamos previsto originalmente", y rechazó con dureza las críticas de economistas y de la oposición.

El funcionario señaló que ya está cubierto el 70% de las necesidades para este año y señaló que "las condiciones del mercado cambiaron y se alinearon de una manera que las circunstancias nos parecieron propicias para este tipo de transacción".

Bausili replicó las críticas a la colocación, al señalar que el financiamiento del déficit continuará "siendo gradual".

Dijo que "en la medida que nos presten a más largo plazo, es una señal de confianza".

Explicó que el gobierno anterior "nos dejó altos vencimiento en un plazo muy corto, entonces para nosotros cuanto más largo sea el financiamiento mejor, siempre balanceando costo y beneficio de tasa".

La mirada desde el exterior
El lanzamiento del bono más largo de la historia de la Argentina no tardó en captar la atención de los mercados internacionales.

"Bien por ellos", dijo Michael Roche, un estratega de renta fija para Seaport Global Holdings LLC.

El especialista, que recomendó adquirir los nuevos títulos nacionales: "Los spreads son bajos y parecen estancados, por lo que deberían bloquearlos durante el mayor tiempo posible".

Guido Chamorro, un gerente de inversiones senior de Pictet Asset Management Limited -con sede en Londres- comentó sobre la noticia: "El país no debería tener problemas para emitir deuda, dada la fuerte demanda de bonos de alto rendimiento en medio de tasas de interés suprimidas en el mundo desarrollado. La venta de una madurez tan larga puede ser parte de una estrategia de marketing para llamar la atención".

Desde su perspectiva, la emisión de estos bonos es "publicidad gratuita".

Por otra parte, el medio estadounidense señaló que "algunos inversionistas estaban preocupados porque el rendimiento propuesto en la nueva emisión era demasiado bajo, dado que recientemente el país ha incumplido".

Sin embargo, Victor Fu, director de estrategia de mercados emergentes en Stifel Nicolaus & Co, sostuvo que el acuerdo no le preocupa y que "el mercado tiene poca memoria".

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