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La estrategia de Coca-Cola para sobrevivir en un mundo "sin azúcar"

27-06-2017 La filial española de la marca de gaseosas comenta sobre los nuevos productos saludables y los planes de la compañía para los próximos años   
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Coca-Cola se compremetió a reforzar su apuesta por lo "sin azúcar", para lo que viene reformulando sus productos, introdujo alternativas en todas sus categorías y acaba de lanzar envases más pequeños en Europa, además de trabajar en incorporar el llamado "semáforo nutricional" a su etiquetado.

En un acto celebrado en Madrid, responsables de la división ibérica de la multinacional aseguraron que estos cambios se deben a un intento por adaptarse a los nuevos gustos del consumidor.

"Los consumidores nos están pidiendo más diversidad y que les ayudemos a controlar su ingesta de azúcar", dijo el director de Comunicación y Asuntos Públicos, Pelayo Bezanilla, quien recordó que la compañía comenzó esta estrategia por lo "sin" hace tres décadas.

Actualmente, Coca-Cola comercializa en España las marcas Coca-Cola, Fanta, Sprite, Aquarius, Nestea, Aquabona o Powerade, entre otras, de las cuáles un 25% son "sin azúcares añadidos", "Light" o "Zero".

Estas bebidas "sin" suponen el 38% de todas las ventas de la multinacional en el país ibérico, incluyendo agua mineral.

De acuerdo con sus datos, la empresa redujo el nivel de azúcar de todo su catálogo en un 38% desde el año 2000, y espera bajarlo en otro 12% durante el próximo lustro.

"Los consumidores están más preocupados que nunca por su salud, por el consumo excesivo de azúcar y quieren más diversidad y opciones, y quieren que nosotros como compañía líder demos un salto hacia adelante y hagamos más", explicó Bezanilla.

Entre las nuevas medidas implementadas, destaca la llegada de una lata de 250 mililitros (en vez de los 330 tradicionales) a los supermercados, cantidad que se corresponde con la capacidad del típico vaso de la marca.

Bebidas energéticas sin azúcar
A ello se suman la reciente reformulación de la Coca-Cola Zero, la introducción de Powerade sin azúcar y un nuevo Aquarius.

Además, Coca-Cola también trabaja junto a otras cuatro grandes empresas del sector a nivel europeo en incorporar a su etiquetado el llamado "semáforo nutricional", que a través de los colores verde, amarillo y rojo valore los niveles de azúcar, sal y grasas saturadas de cada producto.

Precisar en el etiquetado cuántas raciones contiene cada envase en los formatos superiores a medio litro, primar las bebidas bajas y sin azúcar en las máquinas de "vending" de los hospitales para que ocupen un mayor espacio o el cambio de receta en Fanta, Minute Maid y Powerade (con reducciones del contenido de azúcar de entre el 30% y el 80 %) son otras de las medidas puestas en marcha.

El compromiso de la compañía es contribuir a que se cumplan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aboga por que menos del 10% de las calorías ingeridas provengan de azúcares, señala Intereconomía.

En el caso de su bebida más icónica, Coca-Cola, la versión original supone todavía cerca del 60% de las ventas en España, aunque su crecimiento es menor que la "Zero" -que lo hace a doble dígito- o la "Light".


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