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Sonrisa china: el Gobierno aprobó la factibilidad de las obras y las represas santacruceñas quedaron a un paso de la luz verde
03-07-2017 Los ministerios de Energía y Ambiente presentaron los estudios pertinentes y ahora queda por delante una audiencia pública que se llevará a cabo el 20 de este mes. La idea de Cambiemos es iniciar las obras antes de las elecciones. Se despeja el malestar chino por la falta de definiciones 
Por Patricio Eleisegui
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En las filas del macrismo comienza a respirarse con mayor alivio.

A tono con el pedido de la Corte Suprema, que ante el incumplimiento de dicho paso suspendió el inicio de obras, el Gobierno presentó y obtuvo la aprobación del estudio de factibilidad para la construcción de las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en la provincia de Santa Cruz.

La confirmación de este movimiento llegó a través del Boletín Oficial, que este lunes publicó una resolución de los ministerios de Energía y Ambiente en la que se expone la aprobación, además de brindarse distintos detalles de la evaluación realizada.

"El embalse de la presa Néstor Kirchner no afecta los niveles naturales del Lago Argentino garantizándose, de tal manera, la no afectación de los glaciares que a él llegan", señala el informe.

"Se ha comprometido la operación de la central Jorge Cepernic de forma tal de mantener, aguas abajo, el régimen natural del río, evitando así la potencial afectación del estuario del río Santa Cruz durante la vida útil de los aprovechamientos", añade.

En otro apartado, la resolución destaca que en las modificaciones estipuladas para garantizar el inicio de obras "se aumentó la capacidad de erogación de los descargadores de fondo, asegurando un adecuado y sustentable manejo de los hidrogramas para etapas críticas, así como del desvío del río y llenado de los embalses y otros múltiples aspectos".

La pauta que resta cumplir para comenzar la construcción se saldará el 20 de este mes cuando se celebre la audiencia pública también exigida por la Corte Suprema.

Tras el desarrollo de esta última actividad, de carácter no vinculante, ya no habrá aspectos formales que impidan el inicio de los trabajos para el desarrollo de Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. Su desarrollo demandará inversiones por hasta u$s4.700 millones.

Según comenzaron a iProfesional fuentes vinculadas al Ministerio de Energía que encabeza Juan José Aranguren, los primeros trabajos tomarán forma a partir del mes de septiembre.

"Llegaremos a las elecciones con un ritmo interesante de actividad. En definitiva, una prueba de que esta gestión ha tomado en serio el compromiso de devolverle al país la necesaria capacidad energética", se entusiasmó un asesor de Aranguren.

Pero, más allá de su incidencia en la demanda eléctrica nacional, este avance en la factibilidad representa un alivio para Cambiemos en general dado que la demora en las aprobaciones técnicas generó malestares con el empresariado y la dirigencia chinos.

De la construcción de las represas tomará parte el gigante Gezhouba, y en la potencia asiática están interesados en sumar compañías del mismo origen para lo que será incluso la provisión de mano de obra.

Descontento oriental
La traba impuesta por la Corte Suprema generó tal descontento entre los chinos que, aunque Mauricio Macri se esforzó por exponer cada uno de los acuerdos que rubricó en ese país durante su visita de mayo pasado, desde la potencia oriental no se privaron de hacerle saber que los pactos comerciales podían caerse si no se "aclaraba" la situación en Santa Cruz.

En concreto, los chinos informaron a Diego Guelar, embajador argentino en Beijing, que buena parte de los u$s17.000 millones incluidos en los acuerdos firmados entre el Presidente y su par Xi Jinping podían "caerse" por el parate en la Patagonia.

"El temor principal pasaba por el peligro de que no lleguen los u$s1.600 millones que se necesitan para reactivar la potencia del ferrocarril Belgrano Cargas. También se puso en duda una inversión de u$s400 millones para otra obra de energía solar en la provincia de Jujuy.

Todo eso ahora quedará confirmado de plano por la reactivación de las represas", comentaron fuentes vinculadas a Energía.

Si bien en la cartera niegan la gravedad de la queja china, no faltan las voces que aseguran que en un momento hubo temor respecto del futuro de las centrales nucleares también acordadas con la potencia oriental. El desarrollo de una nueva Atucha y la construcción de otra usina en la provincia de Río Negro requerirá financiamiento por casi u$s12.500 millones.

"Oficialmente nunca corrió peligro, pero en un momento el malestar que se hizo sentir en la embajada argentina en Beijing llevó a pensar lo peor. Por fortuna, todo comenzará a relajarse a partir de esta resolución y la posterior audiencia pública", expusieron muy cerca de Aranguren.

El freno vigente para las represas, señalaron las fuentes consultadas, incluso desalentó el interés de los chinos por participar en futuras licitaciones para obras como el dragado de la Cuenca del Salado, la construcción del nuevo puente Santa Fe-Paraná, e, incluso, y el eventual saneamiento del Riachuelo.

En la convulsionada Santa Cruz, el desarrollo de las hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic es observado como un salvavidas para una provincia complicada para generar nuevos puestos de empleo.

Se estima que ambos proyectos demandarán la labor de casi 4.000 obreros.

Ventaja cuestionable
Durante su estadía en China, Macri acordó con Xi Xinping algunas modificaciones sustanciales del emprendimiento. Entre ellas, su achicamiento.

Las represas tendrán menos potencia que la inicialmente prevista por el gobierno anterior: se reducirá a 1.290 MW, desde los 1.760 MW contemplados en un principio.

De acuerdo con las recomendaciones técnicas, como estaba planificada, la obra resultaba "antieconómica". Más aún, para algunos expertos locales aún lo sigue siendo, pese a los cambios planteados.

La ecuación es sencilla: los megavatios generados serán más caros que si se importaran.

"Todos los acuerdos firmados con China son cruzados. Si la construcción de las represas no empieza rápido, entonces se paralizarán otros proyectos, como los ferroviarios", advirtió una alta fuente que está al tanto de las tratativas.

El emprendimiento se encuentra paralizado desde el 21 de diciembre por orden de la Corte Suprema, que avaló un pedido de amparo elevado en forma unánime.

Ese amparo fue impulsado por la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas de la Patagonia y la Fundación Banco de Bosques.

La construcción de las represas viene precedida de una verdadera trama política. Podría decirse que esta iniciativa marca una verdadera "grieta" entre el kirchnerismo y el gobierno de Cambiemos.

Fue iniciada por Cristina Kirchner, al adjudicarla a una UTE ("Represas Patagónicas"), integrada por la constructora cordobesa Electroingeniería –propiedad de un grupo empresario K– y la china Gezhouba.

La expresidenta licitó la obra en dos oportunidades y, a fines de 2015, se comenzó con algunos trabajos preliminares, como el movimiento de tierras, la instalación de obradores, el traslado de maquinaria y la contratación de trabajadores.

La continuidad
Apenas asumió, Macri dio indicios de que iba a congelar este faraónico emprendimiento, respaldado en informes técnicos que lo desaconsejaban.

Incluso, le había anticipado a la viuda del ecologista Douglas Tompkins que consideraba la suspensión del megaproyecto, que se erigirá sobre el río Santa Cruz, ya que podría afectar los glaciares de la zona.

Además, por la gran potencia generada, el volumen de agua requerida sería mayúsculo. Este ha sido otro de los puntos objetados por los ambientalistas, que sienten que su reclamo no fue del todo atendido con el achicamiento planeado de la obra.

Finalmente, Macri se definió por no desarreglar el vínculo con Beijing, honrar lo ya firmado y, ante la falta de inversiones del sector privado, privilegiar el financiamiento que pueden sumar los chinos para otros proyectos que desvelan a Cambiemos.

 

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