Tecnología

Estonia abre la primera embajada digital para proteger sus datos

05-07-2017 Las copias de seguridad que existen dentro del país y en sus más de 30 embajadas no bastarían para asegurar la continuidad del sistema
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Definida por el Banco Mundial como “lo más parecido a una sociedad digital”, la pequeña república ex soviética de Estonia es un país modelo en aprovechamiento de las tecnologías de la comunicación y la información, pero, al mismo tiempo, el más dependiente de la ciberseguridad del planeta.

Toda la administración pública estonia está digitalizada. No hay registros en papel. “En nuestro caso, si perdemos nuestros archivos digitales estamos acabados como país. No tenemos registros de papel”, explicó el viernes Siim Sikkut, jefe de información del Gobierno estonio.

“Tenemos muchos sistemas de seguridad, pero las cosas en Estonia, como en cualquier sitio, pueden fallar”, comentó a un grupo de corresponsales europeos.

El país báltico llevó más lejos que nadie las preguntas sobre ciberseguridad. ¿Qué ocurriría si alguien lograra perpetrar un ciberataque o un atentado terrorista convencional contra un centro de datos? ¿Qué pasaría si se produjera un grave desastre natural o si, a causa de un golpe de Estado o una invasión, el Gobierno perdiera el control de su territorio? La agresión militar de la vecina Rusia a Ucrania en el 2014 hizo más urgente actualizar las respuestas a estos interrogantes.

El Gobierno concluyó que las copias de seguridad que existen dentro del país y en sus más de 30 embajadas en el mundo no bastarían para asegurar la continuidad del sistema en caso de una gran crisis.

En un país donde el 98% de las transacciones bancarias se hacen de forma digital y casi todas se firman con el DNI electrónico, el sistema debe estar permanentemente disponible con altas garantías de privacidad.

“En caso de que se produzca una crisis en Estonia, es clave que los servicios de autentificación y autorización digital sigan operativos”, afirma el Ejecutivo. “La conclusión fue que es necesario tener una última copia de seguridad fuera de nuestras fronteras”, explica Sikkut.

Colocar los contenidos en manos de una empresa privada especializada en servicios de la nube digital, como Google o Amazon, no era una opción. El país no tendría así pleno control sobre los datos.

La alternativa fue desarrollar su propio sistema junto con Microsoft. El proyecto fructificó el 20 de junio con la firma de un acuerdo con el Gobierno de Luxemburgo para abrir en su territorio una embajada digital, un centro de datos de alta seguridad reservado, dentro de las instalaciones del Gobierno de Luxemburgo, en el que se guardarán datos críticos para Estonia (su censo, su catastro, su sistema de pagos, su sistema de pensiones...).

¿Por qué Luxemburgo? “Lo elegimos por una cuestión de infraestructuras y porque tenemos muy buenas relaciones bilaterales. Espero que en el futuro haya otros países que abran sus propias embajadas de datos”, afirma el ­primer ministro de Estonia, Jüri Ratas.

La localización física de los servidores es secreta. Igual que con las embajadas tradicionales el interior de sus muros se respetan como si fuera su propio territorio, el país receptor no tiene derecho a traspasarlos, sólo representantes autorizados del Gobierno estonio pueden hacerlo.

Lo que Estonia plantea es aplicar al mundo cibernético y los centros de datos la protección que la Convención de Viena da a las embajadas tradicionales.

El proyecto de abrir una embajada digital es algo más que una innovación tecnológica. “La idea es que si ocurre cualquier cosa, Estonia va a poder seguir funcionando como Estado aunque no disponga de sus facilidades físicas aquí. El Gobierno o el Parlamento podría seguir tomando decisiones desde cualquier sitio”, plantea Sikkut, abierto a considerar emergencias como una invasión o un golpe de Estado.

De haber existido en el siglo XX,durante los 50 años que el país –fundado en 1918– estuvo dominado por la URSS, dice, “se podría haber formado un gobierno virtual en el exilio”. Con visión de negocio, Estonia está construyendo espacio virtual para embajadas de datos de otros países.

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