Comex

Con la carta market friendly en la principal vidriera mundial, Macri prepara el terreno para el G20 argentino

06-07-2017 El Gobierno está a punto de ejercer la presidencia de un "club" de naciones que es responsable de más del 80% del Producto Bruto de todo el planeta. En Alemania, el mandatario tendrá un mano a mano con varios líderes. Pero la obsesión oficial está puesta en la próxima cumbre, en Buenos Aires
Por Juan Diego Wasilevsky
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+

Desde que asumió la Presidencia, Mauricio Macri lleva recorridos más de 275.000 kilómetros fuera del país. 

Y pronto, una vez que haya regresado de su participación en la cumbre mundial del Grupo de los 20 (G20) en Hamburgo, Alemania, habrá sumado otros 24.500 kilómetros. 

Esta distancia, concretada en apenas un año y medio de gestión, equivale a casi siete vueltas al mundo y muestra a las claras cómo las relaciones internacionales hoy ocupan un lugar tan central como la política doméstica, aun en plena carrera electoral. 

Si las últimas giras oficiales por España, Holanda, China o Japón tuvieron una gran relevancia, sin dudas esta cumbre del G20 es incluso más trascendente, porque la Argentina pasará a ser responsable de presidir este grupo conformado naciones industrializadas y emergentes. 

Este "club selecto" –del que forman parte socios como Alemania, Francia, Italia, Estados Unidos, Reino Unido, India, Brasil y el gigante asiático, entre otros- muestra cifras de alto impacto

Para la gestión macrista, es una oportunidad decisiva, dado que estos mercados son responsables de generar casi el 70% de la inversión extranjera directa a nivel mundial y de motorizar cerca del 80% del comercio internacional

La cumbre, que arrancará con la agenda oficial este viernes, significará además el inicio de la cuenta regresiva para la concreción de la próxima reunión, que se desarrollará en 2018 nada más y nada menos que en Buenos Aires. 

"Estamos hablando de una de las mayores vidrieras a nivel global para la Argentina", afirma una fuente vinculada con Cancillería. 

"El objetivo de la comitiva es mostrar que el Gobierno continuó avanzando con los cambios y que está reafirmando su compromiso de integrarse al mundo", acota el funcionario. 

Cabe destacar que Macri estará acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el canciller Jorge Faurie –en su primera misión de alto nivel-, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo.

"Las cuatro reuniones plenarias de las que participará el Presidente serán importantes para fijar nuestra posición en temas generales pero muy importante. Paralelamente, habrá encuentros bilaterales con jefes de Estado en los que habrá diálogos más puntuales, sobre temas más específicos, vinculados con negocios e inversiones", agrega. 

Crecimiento global y comercio, Desarrollo sostenible y energía, Asociación con África y Empleo e igualdad de género serán los ejes principales de las cuatro sesiones plenarias que se desarrollarán entre el viernes y el sábado. 

En paralelo, Macri mantendrá dos "mano a mano" sumamente relevantes: primero, con su par de Francia, Emmanuel Macron, con quien dialogará sobre el trascendental acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, además de otros temas comerciales. 

Posteriormente, se reunirá con la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, con quien trascendió que podría haber referencias a un tema sensible, como la soberanía sobre las Malvinas

También tiene pactadas audiencias con líderes de Singapur, Australia, Sudáfrica y la India

Una "vidriera política"  muy relevante
"Para la Argentina, significa el desafío más grande de la historia en política exterior”, sintetizó Peña, en la previa a la cumbre. 

Si bien los encuentros del G20 revisten un carácter más político que financiero, el hecho de que este grupo de naciones concentre el 85% del Producto Bruto mundial podría convertir a este evento en una suerte de "revancha", luego del traspié que significó para el Gobierno el hecho de que la agencia Morgan Stanley haya postergado el ascenso del país a la categoría de "mercado emergente". 

Dicho aplazamiento impedirá –al menos hasta el año próximo-, el ingreso de activos argentinos en la cartera de los grandes fondos de inversión internacionales, decisión fundamentada en que los cambios aplicados en materia cambiaria y financiera todavía son "relativamente recientes" y aún deben ser "evaluados". 

Sin embargo, en el Gobierno, desestiman que la imagen de la Argentina llegue golpeada a este foro internacional por este traspié o "demora". 

"Son dos planos distintos: es una calificación de una entidad muy respetada en el mundo y que es seguida por grandes empresas, es cierto, pero no deja de ser un indicador privado", apunta la fuente, para luego invertir el razonamiento. 

"Nosotros no lo planteamos como un revés que empañó nuestra participación en el G-20. Nosotros tomamos el traspaso de la presidencia pro témpore del grupo, de Alemania a la Argentina, así como la próxima cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Buenos Aires, como consecuencias directas de los cambios implementados por este Gobierno y que, en todo caso, ayudarán a que el país ascienda finalmente a la categoría de emergente", señala. 

"El ranking del World Economic Forum, por ejemplo, analiza 200 variables para ponerle un puntaje a cada país, y contempla desde seguridad, hasta nivel educativo. Por eso, la confianza que se estará depositando en la Argentina al pasarle la responsabilidad de liderar la siguiente cumbre, es un espaldarazo enorme e influirá en cualquier nueva calificación", agrega. 

Marcelo Elizondo, consultor experto en negocios internacionales y ex director de Fundación ExportAr, coincide en señalar que "la participación de Macri en la reunión del G20, pero más el hecho de asumir la presidencia del grupo de cara a la reunión de 2018, constituye un hecho de enorme relevancia política y estratégica para la Argentina". 

Sin embargo, los expertos ven este acercamiento como un proceso que generará efectos a mediano plazo. 

"El viaje a Alemania no tendrá impacto en el escenario doméstico. Aquellos que valoran este tipo de eventos es porque ya simpatizan con el Gobierno", apunta el analista.

Sin embargo, Elizondo sí considera que "será muy relevante la foto del Presidente como anfitrión de los principales líderes mundiales en Buenos Aires". 

"Esta postal sí va a causar un gran impacto político a nivel local e internacional, pero esto será recién el año que viene, post elecciones", señala. 

Inversiones: cuenta pendiente 
Desde la consultora DNI detallan que para la Argentina el G20 es relevante en la estrategia macrista de inserción global, pero con distintos niveles de influencia, según la variable que se mire. 

"Pertenecer a un foro de tamaña envergadura implica el acceso a un nivel de discusiones que Argentina no logra usualmente. Debe considerarse que el Gobierno se ha propuesto recuperar el respeto internacional y la participación en estos ámbitos es de gran utilidad para avanzar en esta nueva línea", apuntan. 

Sin embargo, aclaran que los resultados de esta política de "reinsertar" a la Argentina en el mapa mundial, generó "más avances en el plano financiero que en el comercio internacional o en las inversiones en economía real". 

Al respecto, Elizondo coincide en señalar que "desde el año 2000, la Argentina rompió varios eslabones de la cadena con el mundo. Ahora está en un proceso gradual de reconstrucción. Por eso, el viaje a Alemania por sí solo no genera nada si el objetivo es captar más inversiones. Pero sí es un paso muy necesario y hay que verlo como una fase importante de todo el proceso". 

Cabe destacar que las naciones que conforman este "club" fueron responsables de avanzar con desembolsos en terceros países por u$s898.000 millones el año pasado, casi el 60% de toda la IED a nivel global. 

Y la Argentina está en el radar. No es para menos: si se considera el stock de inversión extranjera directa, el 80% de esos flujos provienen de miembros del G20.

Cabe destacar que en la anterior cumbre, que había tenido lugar en septiembre del 2016 en China, Macri aprovechó ese marco para reclamar más apoyo internacional para con la Argentina. 

"Necesitamos mucha infraestructura y para eso necesitamos financiamiento a largo plazo y bajo costo", enfatizó ante sus pares, en un discurso que fue considerado como una suerte de pedido para que las naciones desarrolladas ayuden a la Argentina a crecer. 

Fue ese mismo foro en el que el Presidente había dictaminado el "fin del populismo" en el país. 

Sin embargo, el 2016 no dejó un balance favorable, en función de las expectativas oficiales: un reciente informe de la ONU reveló que la inversión extranjera directa no sólo no creció sino que se desplomó un 50%, hasta los u$s5.700 millones, respecto de 2015. 

Si bien parte de este bajón se explica por el envío de remesas y el pago de préstamos que durante años permanecieron frenados por el cepo cambiario, deja a las claras el escaso avance que hubo en esta materia.

La Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional informó que desde el 11 de diciembre de 2015 se anunciaron públicamente proyectos por más de u$s60.000 millones, pero las iniciativas concretadas no superan el 10%. 

Comercio: buscando nuevos negocios
Según datos de DNI, si se consideran el intercambio comercial entre la Argentina y miembros del G20, lo que salta a la luz es el fuerte déficit comercial

En concreto, el rojo de la balanza superó los 10.000 millones en 2016.

El hecho de que la Argentina presida este grupo, en lo inmediato, no permitirá revertir dicho déficit, básicamente porque la mitad de dicho rojo fue generado por Brasil, de la mano del boom de autos. 

Sin embargo, fuentes de Cancillería agregan que "este tipo de foros sí pueden convertirse en un marco para generar nuevos negocios". 

"El acuerdo que se firmó recientemente con el gigante del comercio electrónico de China Alibaba, que ya está permitiendo promocionar vinos en ese país, en realidad había comenzado a gestarse en la cumbre del G20 del 2016. Así que hay espacio para los acuerdos, especialmente con vistas al encuentro del año próximo en Buenos Aires", apunta la fuente.

Un dato importante es que el viaje se da en un contexto clave: ya sin Susana Malcorra al frente, Macri le quiere dar una nueva impronta a la Cancillería de Faurie, más centrada en la generación de negocios y en la apertura de nuevos mercados

El lema de la nueva gestión es que la diplomacia sin contenido comercial no corre más. Por eso la búsqueda de acuerdos será casi "obsesiva" en este viaje. 

La comitiva pone muchas fichas en la reunión que Macri mantendrá con Macron el viernes por la noche, dado que uno de los ejes será la del regreso del biodiesel al mercado europeo, tras cerca de cuatro años de restricciones. 

Francia es, en los papeles, uno de los países más proteccionistas en materia de agronegocios. Por eso, el diálogo entre ambos mandatarios es clave para garantizar y acelerar la apertura del bio de soja al bloque europeo, proceso que la OMC determinó que deberá iniciarse en agosto. 

Esto cobra relevancia en momentos en que se conoció que Estados Unidos amenaza con colocar barreras al combustible "verde" de Argentina por supuesto dumping, poniendo así en riesgo un negocio de u$s1.500 millones. 

Además, se tratará de avanzar con la agenda que dejó pendiente el anterior presidente, Francois Hollande, que incluía la posibilidad de establecer una Agencia de Desarrollo de Francia en Buenos Aires. 

Hay otro punto crucial que se tratará en la reunión entre ambos mandatarios: la búsqueda de consensos en el mega acuerdo Mercosur-Unión Europea, que apunta a firmarse antes de que finalice el año.

Para el Gobierno, el mano a mano con Macron llega en el mejor momento, porque Francia es de las naciones más duras a la hora de liberar el mercado de alimentos, que es el rubro que le interesa a la delegación Argentina. 

"Estamos confiados en llegar a tiempo con la firma de un TLC. Luego, habrá tiempo para ir desgravando el comercio. Los plazos pueden ir de 5 a 10 años, incluso", amplió la fuente oficial. 

Sin embargo, más allá de las palmadas y las sonrisas para las fotos, Macri podría tener que enfrentarse a un test incómodo: mostrar su cintura política.

Básicamente porque de la cumbre también participará el presidente de los EE.UU., Donald Trump, quien mantiene una relación tirante con Alemania en particular y con la UE en general, dada la incompatibilidad en temas clave como inmigración, políticas comerciales y medioambiente. 

No sólo eso: el viernes también se dará el primer encuentro oficial entre el líder de la casa Blanca y su par ruso, Vladimir Putin

Off the record, en el Gobierno reconocen que será una cumbre algo tensa.

La Argentina se prepara para levantar en alto el "cetro" de la presidencia del G20, algo muy codiciado en la escena internacional

Sin embargo, hay quienes en Cancillería rezan para que Trump no convierta ese cetro en un "fierro caliente".

SECCIÓN Comex
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR