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Empresa china se queja del "costo criollo" y pone en duda inversión de u$s300 M en Santa Cruz

13-07-2017 La petrolera Sinopec evalúa suspender el desembolso previsto para comprar equipos nuevos que le permitiría perforar un pozo en la mitad del tiempo que se demora normalmente. La caída del precio del crudo, la conflictividad sindical, y el alto valor de los salarios y de los insumos, entre las razones
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La petrolera china Sinopec evalúa suspender una inversión de u$s300 millones que tenía previsto realizar en Santa Cruz por la caída en el precio del petróleo y la alta conflictividad sindical que hoy atraviesa la provincia patagónica tanto en el ámbito privado como en el público.

"El panorama es malo. No vamos a cumplir con nuestro anuncio en virtud de la permanente inestabilidad. Estas son inversiones de largo plazo que necesitan previsibilidad", explicó el gerente de Relaciones Gubernamentales de la compañía, José Esteves.

El directivo de Sinopec sumó a los problemas del sector y la crisis en la provincia, lo que él denomina como el "costo criollo", consecuencia de "salarios totalmente exorbitantes y fuera de contexto" y alto valor de los insumos, que se combinó con el descenso del crudo en el mercado internacional y el fin del precio sostén para el petróleo local.

La inversión de u$s300 millones iba a destinarse a traer equipos nuevos, automáticos, que pueden perforar un pozo en 22 días, la mitad de tiempo que demora normalmente.

En rigor, de ese monto ya se desembolsaron u$s120 millones, y ahora el resto entró en etapa de reconsideración.

A esa ecuación numérica que no cierra se le suma la alta conflictividad, cuya mayor exponente es Santa Cruz, en donde está en su punto más alto.

"Siempre hay un paro, piquete o interna sindical", planteó Esteves a BAE.

En el sector señalan que Claudio Vidal, el titular del gremio del sector local, es "belicoso y beligerante". Vidal planea ser reelecto en las inminentes elecciones de su sindicato.

Lo cierto es que este contexto adverso atraviesa a toda la industria y se vio reflejado en la cantidad de pozos en exploración, que descendieron 10,7% en el año respecto al 2016 y 42,9% si se lo compara con el 2015, de acuerdo a Oetec, el Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo.

En ese sentido, entre enero y mayo la producción de petróleo alcanzó los 11.478.057 metros cúbicos, y la de gas los 18.361,7 millones de metros, con caídas de 8,1% y 0,8%, respectivamente, frente al mismo período de 2016.

"Es la primera vez en la historia que YPF no está perforando en Santa Cruz", alertan en el sector.

Sinopec es junto con YPF las dos compañías que operan al norte de la provincia patagónica, mientras que en la cuenca austral también están Tecpetrol y Pan American Energy.

Las compañías intentan postergar los despidos en todo lo posible y "pagan para que los trabajadores se queden en la casa". Pero reconocen que esa dinámica tiene un límite.

Hasta el director de la petrolera controlada por el Estado, Emilio Apud evaluó que "no es una novedad que con precios tan bajos, de u$s42 el barril internacional de petróleo crudo y de u$s55 el barril criollo, no se pueda pensar que habrá una reactivación rápida".

En ese marco, el Ministerio de Energía está abocado a desarrollar el área de Vaca Muerta en Neuquén y dejó relegadas a otras provincias petroleras como Chubut o Santa Cruz.

Según Esteves, en esos dos distritos "no hay margen de maniobra".

"En Santa Cruz hay crudo pesado que se puede reemplazar por otro de cualquier lugar del mundo", apuntó.

La brutal caída en la producción de crudo contrasta con una mucho más tenue en el gas, por el precio estímulo que fijó el Gobierno para incentivar la producción.

A diferencia del petróleo, que se compra y vende como una commoditie, el gas es más difícil de importar y de otorgarle un valor ya que, por ejemplo, el que le compra Argentina a Bolivia sale u$s11 el millón de BTU y el que viene por barco, u$s10.

 

 

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