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SanCor: según las autoridades de Santa Fe, el acuerdo con Fonterra se definirá en agosto

24-07-2017 El ministro de Producción satanfesino señaló que será una alianza importante para el cooperativismo. Desde el Ejecutivo nacional indicaron que la ayuda oficial está atada a la reconversión y al ingreso de un inversor internacional
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El ministro de Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, sostuvo que "agosto será un mes clave" para definir el destino de la cooperativa láctea SanCor y su alianza con la firma neozelandesa Fonterra, mientras espera la llegada de $250 millones del Gobierno.

"Va a ser una alianza importante para el cooperativismo, pero también para la provincia de Santa Fe y el país", manifestó el funcionario santafesino.

Al respecto señaló que "en 15 o 20 días se van a tener definiciones en la negociación" con Fonterra.

Mientras tanto, el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, en su paso por la Exposición Rural de Palermo, manifestó que "no hay fecha" todavía para que el Gobierno envíe a SanCor los 250 millones de pesos que restan de la ayuda oficial comprometida.

En declaraciones periodísticas, luego de disertar en la Mesa de las Carnes en la muestra, Lopetegui consideró que el dinero se dará de acuerdo con que "ellos sigan cumpliendo con el plan de reconversión al que se comprometieron y sigan dando pasos".

"Se comprometieron a hacer un plan, a traer un inversor internacional, están en eso. Hay varios interesados porque SanCor es una empresa interesante y con una plataforma para exportar más", precisó.

El costo laboral de SanCor, según sus afirmaciones, es igual en dólares que en el país líder lácteo, Nueva Zelanda, donde nació Fonterra, pero la productividad de la cooperativa argentina es menor.

"Procesás en cinco días y medio lo que podrías hacer en siete. Con el mismo activo podrías procesar más litros", añadió el jefe de Gabinete.

Identikit
Fonterra es el primer exportador de leche y el cuarto productor del planeta. También es una cooperativa: sus dueños son 12.000 tamberos.

Según fuentes del sector, hay siete auditores que están analizando los números de SanCor para una compra que sería presentada como una asociación entre cooperativistas.

De las doce plantas procesadoras que le quedan a Sancor, hay sólo ocho en funcionamiento, mientras que las otras cuatro están paradas y en venta.

Fonterra analiza quedarse con SanCor porque además es dueña de Soprole (Sociedad de Productores de Leche) en Chile, país que no cuenta con suficiente abastecimiento interno. La empresa argentina podría compensar ese faltante.

Las estimaciones de cuál será el precio que hay que pagar por lo que queda de SanCor oscila entre los u$s200 y u$s400 millones. Pero la cuestión es que la deuda total de la firma suma unos $5.000 millones, lo que significa algo más de u$s285 millones.

Una crisis con historia
La cooperativa en crisis no llega a recolectar el millón de litros de leche diario, cuando su capacidad de procesamiento escala a 4 millones.

Las dificultades de SanCor estallaron a principios de año y no crecieron en gravedad gracias al último desembolso del Gobierno por $450 millones.

En el interín, el sindicato dio marcha atrás con un polémico pago extra que exigía a las empresas de $3.700 mensuales por empleado que quedó reducido a $750 en el caso de las Pymes y $1.500 en el de las grandes.

Fue un alivio para toda la industria y para SanCor significó un ahorro de casi $10 millones al mes. Además, se decidió alejar del día a día de la cooperativa al consejo directivo concentrando el manejo en su actual gerente general, Marcelo Gornati.

De acuerdo con uno de los bancos acreedores de SanCor, el obstáculo para concretar una asociación o venta pasa porque los futuros compradores exigen otro régimen laboral.

Y en eso están los ministerios de Agroindustria y de Trabajo junto al sindicato de lecheros y su jefe Héctor “Etin” Ponce quien, frente a la posibilidad de que muchos quedaran en la calle, flexibilizó posturas.

SanCor es crucial en el interior con sus 16 plantas, la mayoría en Córdoba, algunas en Santa Fe y casi todas en pueblos que viven de la cooperativa.

La única salida
En el sector lechero, la compra del 70% de SanCor por parte de Fonterra podría ser la única opción que le queda a la cooperativa láctea argentina.

"Sin un acuerdo como el que se está negociando, SanCor no es nada. Si no cierra la venta, se muere", definió, categórico, Daniel Villulla, gerente de Caprolecoba, la cámara que nuclea a los productores de leche del oeste de la provincia de Buenos Aires.

"Los errores acumulados hacen que se vea imposibilitada de subsistir por sí misma. La única opción es la ya emprendida, que abarca desde el ingreso de otro player hasta el inicio de una profunda reestructuración. No queda otro camino", completó el directivo a iProfesional la semana pasada.

Fonterra domina el 25% de las exportaciones de su país, por lo que su movimiento en la Argentina es seguido de cerca por la embajada de Nueva Zelanda en Buenos Aires.

Además, la comitiva pidió cotización por Las Taperitas, que podría transformarse en proveedora directa de la futura SanCor. Produce unos 200.000 litros diarios y agrupa importantes tambos, sobre todo en la provincia de Santa Fe.

El pasado la condena
No todas son rosas para Fonterra. De hecho, la firma neozelandesa ya se había asociado con SanCor a fines de 2004 para manejar las exportaciones de la firma argentina.

La sociedad también incluyó a Nestlé, con un objetivo estratégico: quitarle mercado a Danone, que marcaba el ritmo del sector en la región gracias a su vínculo con La Serenísima.

A cinco años de haberse sellado, el acuerdo fracasó. Según los estados contables de la propia SanCor, esa alianza "incurrió en pérdidas significativas desde el inicio de sus operaciones".

A poco de haberse disuelto la sociedad, SanCor llegó a perder hasta $10 millones mensuales, producto de los malos manejos. Aunque la mayoría de los socios de la cooperativa argentina lo adjudicó a la desidia por parte de Fonterra y su foco puesto en competir con Danone.

Más allá de lo que su incursión pueda significar para otras firmas, como La Serenísima, lo cierto es que su llegada al país garantizaría la supervivencia de SanCor.

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