Economía

Macri refuerza lazos con el campo para contener al "voto pick up” y descomprimir la tensión por el dólar

28-07-2017 La foto del Presidente junto con los referentes del agro es muy ansiada por el Gobierno. Sin “brotes verdes” a la vista, la Rosada convirtió a ese sector en la “locomotora” del crecimiento y en la nave insignia del cambio. Sin embargo, los productores tienen su propia lista de quejas 
Por Juan Manuel Barca
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La Rural será este sábado el escenario elegido por Mauricio Macri para reforzar los lazos con el campo y exponer los “logros” del modelo en medio de la campaña y las presiones cambiarias.

Desde las 9, el Presidente encabezará un acto junto a los dirigentes del agro, que esperan una cosecha récord de 137 millones de toneladas.

La foto es ansiada por el Gobierno. Sin “brotes verdes” a la vista, la Rosada convirtió a ese sector en la “locomotora” del crecimiento y la nave insignia del cambio.

Así, la visita de Macri coronará una semana cargada de gestos, que incluyó el paso por el predio de media docena de funcionarios y los cambios anunciados el viernes para mejorar la competitividad.

Las medidas contemplan la flexibilización en algunos requisitos que exigía la Unión de Trabajadores Rurales (UATRE) para la contratación de peones a través de las bolsas de trabajo.

Y ajustes en algunos convenios de la actividad, luego de que la mitad de las paritarias cerraran con subas de entre 22 y 26%, según fuentes oficiales y del gremio.

Pero detrás de la imagen de buena sintonía con las entidades rurales que busca dar el Gobierno, el acto apunta sobre todo a descomprimir el clima de malestar creciente entre los productores.

En vísperas de las PASO, el sector intensificó sus reclamos y dejó en claro el peso del voto “pick up”, en referencia a uno de los vehículos más demandados en la Argentina por el impulso de la cosecha de granos.

La lista de quejas –por ahora contenidas- abarca desde el tipo de cambio, pasando por la crisis de las economías regionales y las importaciones, hasta los problemas climáticos y los impuestos.

Por caso, muchos productores se sienten decepcionados por la decisión en octubre pasado del Ejecutivo de postergar una nueva reducción de los derechos de exportación a la soja para 2018.

“A pesar de la baja de retenciones, Mauricio Macri había prometido reducirlas un 5% cada año y eso no se cumplió”, se quejó el vicepresidente de CRA, Jorge Chemes, días atrás.

La medida, que implica la aplicación de un esquema gradual, despertó incluso el temor a que las autoridades empiecen a recular. De ahí la insistencia de los dirigentes de “no volver al pasado”.

No es ningún secreto que la candidatura de Cristina Kirchner genera nerviosismo entre los hombres de negocios, entre ellos en los del sector agrofinanciero.

“Si vuelve Cristina Kirchner, me muero”, afirmó a iProfesional el titular de la Bolsa de Comercio en Rosario, Alberto Paduan, desde el stand de la entidad en La Rural. 

Lo que más inquieta al empresariado del campo es un eventual giropopulista” que, por ejemplo, frene la baja prevista de las alícuotas. Gobierne quien gobierne.

El síntoma más evidente de desconfianza se reflejó en los últimos días en la City, donde el dólar mantiene una racha alcista desde junio que encendió las alarmas en el Banco Central.

En las mesas de cambio aseguran que uno de los principales factores que alienta la suba es la decisión de los agroexportadores de reducir la liquidación de divisas.

Para algunos chacareros, la mejora en la cotización puede significar recuperar competitividad en los mercados externos.

En cambio, para quienes ya obtenían un nivel óptimo de negocios, la escalada es la oportunidad para stockearse de granos y esperar un mayor ascenso del billete verde.

“Hay un atraso evidente en el valor del dólar que debería estar más alto para mejorar la industria y la producción del agro”, reconoció semanas atrás el titular de la Sociedad Rural de Rosario, Tomás Layus.

Así, mientras funcionarios y ruralistas comparten elogios en público, las presiones cambiarias hicieron patente la disconformidad del campo por las “promesas incumplidas”.

Un sector clave
Para el Gobierno es crucial mantener buenas relaciones con el campo. En medio del parate de la industria, fue uno de los pocos grandes rubros que pudo exhibir resultados positivos.

Los datos oficiales muestran que este sector representa el 18% del PBI y aportó 0,62 puntos del crecimiento en mayo, que fue del 3,3% en relación al mismo mes del 2016.  

“Es donde más se notó el cambio y el que más ha respondido”, aseguró el jefe de Gobierno porteño, Horacio Larreta días atrás.

El titular de la Sociedad Rural, Luis Etchevehere, se encargó de poner en números el “aporte” del campo a la economía: 50.000 empleos entre octubre y abril, e inversiones por u$s58.000 millones.

Desde el predio de Palermo, el líder de la entidad señaló a iProfesional que el campo es “la locomotora de la economía en las buenas y en las malas”. “El campo nunca va a flojar”, sostuvo.

La expansión del agro alentó la demanda de maquinaria agrícola, la venta de camionetas y fertilizantes, así como la inversión en ladrillos.

Por otra parte, el voto “pick up” concentrado en la zona agrícola núcleo es uno de los bastiones que Cambiemos le arrebató al kirchnerismo en 2015.

Así las cosas, en los despachos de la Rosada reconocen que el campo es “prioridad” y que, por lo tanto, requiere un mejor tipo de cambio, menores costos logísticos y la apertura de mercado.

Pero los productores relativizan las medidas adoptadas por Cambiemos. “No nos dieron ningún regalo, la baja de retenciones es algo que nos debían”, sostuvo un hombre de la Sociedad Rural.

Aunque destacan la mejora experimentada desde que asumió Macri, tampoco sienten que hayan sido los más favorecidos por la política económica.

“No somos los más beneficiados, estamos mejor que durante el kircherismo, pero hay otros que están en una mejor situación, como los supermercados, los bancos y sectores del comercio exterior”, advirtió a este medio un dirigente de la Sociedad Rural.

En rigor, el derrame generado por la apertura de los mercados y el alivio en los derechos de exportación tampoco fue parejo.

Si bien la producción de granos –soja, maíz y trigo- recibió un impulso importante en la Pampa Húmeda, 18 provincias declararon la emergencia por los problemas climáticos.

Según Confederaciones Rurales Argentinas, 6 millones de hectáreas están afectadas por el agua en Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y Santa Fe.

Por otra parte, son varias las economías regionales que atraviesan una situación delicada por el aumento de los costos. En la lista figuran el sector fruitihortícola, la lana y la ganadería.

“El entusiasmo de la baja gradual de las retenciones se consumió con la suba de la luz y el gasoil y un dólar trancado que tiene encorsetada a la producción”, advirtió Chemes.

En la lechería, las críticas también están a la orden del día. Es que luego del cierre de 7.000 tambos durante la gestión kirchnerista, se estima que sólo el año pasado se fundieron más de 500.

La crisis de Sancor, de la que dependen más de 1.200 productores lecheros, se convirtió así en un símbolo de los problemas de la industria láctea, que el Ejecutivo busca reestructurar.

Los reclamos apuntan además a las importaciones. “Queremos ser el supermercado del mundo pero estamos recibiendo alimentos del mundo”, afirmó el titular de la Federación Agraria, Omar Pérez.

Y resumió el desarrollo desigual del campo: “El pequeño productor agrario puede estar un poco mejor, el productor de cerdo y los frutihortícolas están peor”.

Preocupación por los "sojadólares"
A la espera de nuevas señales, los empresarios del agro no tardaron en demorar la liquidación de dólares y generar preocupación entre las autoridades.

“Los silos están cargados", admitieron fuentes de la actividad.

Ya lo habían hecho en 2015, al final del mandato de Cristina Kirchner, cuando retuvieron granos y divisas hasta la asunción de Macri y la llegada de una nueva devaluación.

Ahora, la sequía de billetes verdes empezó a impactar en la caja del Estado nacional y a evidenciar la dependencia de la gestión de las divisas que aporta el campo.

La consultora Economía y Regiones indicó que el Fondo Federal Solidario disminuyó un 56% en la primera quincena de julio, respecto del mismo período del año pasado.

El fondo, creado en marzo de 2009, está compuesto por un tercio de lo que el Estado recauda en concepto de retenciones a las exportaciones a la soja.

La baja en la recaudación en ese rubro viene registrándose en los últimos meses, pese a la mejora en los precios internacionales y la reciente depreciación del tipo de cambio.

“Los empresarios esperan una suba para después de las elecciones. Por eso guardan los granos”, sostuvo a este medio Federico Cuba, analista de E&R.

El otro factor a tener en cuenta, señaló el economista, es que el Gobierno extendió el plazo para realizar las liquidaciones hasta 10 años.

El compás de espera, no obstante, podría verse alterado por el resultado electoral. “Si llegara a ganar Cristina y ven un posible regreso en 2019, no van a aguantar más nada y van a liquidar”, aseguró.

A precios de hoy se trata de u$s11.000 millones en juego, sólo teniendo en cuenta el complejo sojero.

Una cifra importante para aquietar las pizarras en la City antes de las elecciones, pero también para reforzar las arcas públicas y mostrar la confianza de los privados en el Gobierno. 

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