Economía

Las dudas de las calificadoras: Fitch pone la lupa en dificultades fiscales y necesidad de endeudamiento

04-08-2017 La agencia de rating elaboró, a casi una semana de las elecciones primarias, un estudio donde admite que al gobierno de Mauricio Macri lo esperan grandes desafíos. "Las elecciones ponen a prueba los ajustes de política económica de Argentina", señalan
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Se sabe: las calificadoras de riesgo suelen tener palabras de elogios hacia el gobierno de Mauricio Macri si bien siempre hay un "pero".

Agrada el cambio de clima que generó Cambiemos a pesar de que la economía sigue sin convencer del todo, y que los desafíos siguen siendo grandes.

Por ese mix de sensaciones es que las agencias de riesgo suelen mostrar una de cal y una de arena con la Argentina. Y el reciente informe de una de las big three no fue la excepción.

"Aunque se está consolidando un marco monetario más fiable, los desafíos políticos han dificultado el progreso tanto en los ajustes de la política fiscal y salarial como en las reformas estructurales. Las elecciones legislativas, a realizarse en octubre de 2017, podrían poner a prueba la resistencia del proceso de ajuste a un contexto político desafiante", dice Fitch Ratings.

Entre las cosas positivas que destaca la agencia, dice que la modificaciones a la política monetaria "ha tenido el progreso más rápido bajo la administración de Macri".

"El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha mantenido tasas de interés reales altas a fin de disminuir el exceso de oferta monetaria, además de haber reducido en gran medida el financiamiento al Tesoro y endurecido sus políticas en respuesta a expectativas de inflación para el cierre de 2017 que han superado el objetivo de 12%−17%", señalan.

Según Fitch, un régimen del tipo de cambio más flexible ha contribuido a mejorar la autonomía monetaria y la capacidad para absorber impactos externos, mientras que la acumulación de reservas internacionales ha fortalecido la posición de liquidez externa.

"Sin embargo, la depreciación del peso de casi 10% desde mediados de junio ha constituido un reto. Aunque ha ayudado a limitar la erosión de competitividad, podría sumar presiones inflacionarias que compliquen el proceso desinflacionario. En respuesta, el BCRA ha permitido tasas mayores en sus instrumentos de esterilización monetaria, pero también ha recurrido a algunas ventas de reservas internacionales", aseguran. 

Para Fitch, la depreciación reciente del peso también genera retos fiscales, lo cual refleja la dependencia alta que tiene Argentina del fondeo en moneda extranjera.

"Revelará una trayectoria al alza más pronunciada en la relación de deuda del Gobierno sobre PBI y en los costos de interés, revirtiendo el aparente efecto favorecedor que la apreciación real del peso tuvo anteriormente en estos indicadores", acota.

Con respecto a las elecciones, Fitch afirma que "dificultades políticas y sociales imponen retos para el proceso de ajuste de políticas en general, dado que este parece no contar con una base de apoyo amplia".

Las elecciones legislativas programadas para el 22 de octubre, después de las elecciones primarias del 13 de agosto, podrían tener implicancias importantes en las políticas, ya que podrían ser vistas como un refrendo de la transición de políticas.

"El resultado podría afectar el apetito político para realizar los ajustes restantes, o impactar la confianza de los inversores y, a su vez, la flexibilidad de financiamiento soberano y la perspectiva macroeconómica", afirman.

En términos de la tan mentada "desinflación", la agencia sostiene que las difíciles negociaciones salariales destacan vientos en contra que desafían el proceso de desinflación.

Si bien dicen que el gobierno ha tenido cierto éxito para convencer a los sindicatos de basar los aumentos salariales en expectativas en lugar de en la inflación pasada, han cedido en cierta medida en varios casos de alto perfil.

Por ejemplo, se aprobó un incremento salarial efectivo de 27% para los docentes de Buenos Aires, el cual estuvo por encima del 17% pretendido inicialmente (alineado con el objetivo de inflación), recuerda la calificadora.

"El gobierno también ha optado por aguardar hasta después de las elecciones para avanzar en su agenda de reformas estructurales para mejorar el clima de inversión. Están en espera incluso reformas menos controversiales, tales como una nueva ley del mercado de capitales, mientras que la reforma laboral y la tributaria podrían enfrentar mayores dificultades en medio de limitantes fiscales y sociales", remarcaron.

Una de esas reformas tienen que ver con el tema fiscal: "el Gobierno está encaminado para alcanzar su meta de déficit primario de 4,2% del producto bruto interno en 2017, después de haber logrado su objetivo en los primeros dos trimestres de este año".

Sin embargo, aclara Fitch, "esta meta es modesta, considerando que fue reducida el año pasado a un nivel que casi no requiere disminución del déficit primario respecto a 2016" (4,3% del PBI) y, en el contexto de costos de interés crecientes, permite un "aumento en el déficit fiscal total relevante para el endeudamiento del soberano".

Si bien el Gobierno está buscando lograr una reducción más rápida del déficit primario, de un punto porcentual del PBI por año empezando en 2018, será más difícil sin el alivio derivado de la amnistía fiscal que cerró en este año.

"Aún si se logra, los costos de interés crecientes contrarrestarán una parte de los ahorros. Esto significaría altas necesidades de endeudamiento en términos nominales en los años siguientes, incluyendo necesidades de emisión externa" que podría no ser mucho menor que la planeada para 2017 (u$s12.750 millones, más una facilidad de recompra con bancos internacionales por u$s6.000 millones).

 

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