Negocios

Movimiento en la lista de candidatos para SanCor: se enfría chance de Fonterra y sube la canadiense Saputo

09-08-2017 La firma, un peso pesado a nivel internacional, ya hizo una oferta concreta por el negocio de sueros que se usan en la industria alimenticia. Y se posiciona como candidata a comprar toda la empresa. Mientras sigue la puja, reaparecen tensiones en la operatoria diaria por graves problemas financieros
Por Andrés Sanguinetti
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+
Todavía no recibió del Gobierno la segunda tanda de fondos tendiente a complementar el "operativo rescate".

Tampoco avanzaron las negociaciones con el grupo neozelandés Fonterra. De hecho, parece que ingresaron en un período de congelamiento.

Mientras ocurre este parate, SanCor ha generado mayor interés en otro importante conglomerado extranjero, que se candidatea para quedarse con los activos que aún conserva la cooperativa.

Se trata del holding canadiense Saputo, que ya tiene presencia en el mercado alimenticio argentino y es considerado uno de los principales exportadores lácteos del país, donde opera bajo la marca La Paulina.

A nivel global, posee 53 plantas de producción, de las cuales 25 están ubicadas en su nación de origen, otras 26 en Estados Unidos y dos en Argentina.

En forma directa emplea cerca de 12.000 personas, exporta sus productos a 100 destinos y factura anualmente cerca de u$s8.000 millones.

Rankea entre las 10 principales empresas del planeta en este rubro. Es líder en su segmento en Canadá y en el mercado local se encuentra en el "top five", mientras que en los Estados Unidos es la mayor productora de quesos.

Procesa anualmente 6.000 millones de litros de leche fluida y el grueso de su negocio está basado en los quesos y otros productos industrializados como crema, leche en polvo, dulce de leche, manteca e ingredientes para la industria alimenticia al estilo de los concentrados de proteínas de suero.

Comercializa alrededor de 50 marcas en todo el mundo y en la Argentina desembarcó en 2003 tras comprarle a la familia Perez Companc los activos de Molfino Hermanos, sus dos plantas de producción ubicadas en Rafaela, Santa Fe, y Tío Pujio, Córdoba.

Ahora intenta sumar a su portfolio el negocio que SanCor todavía opera.

Fuentes del mercado, del Gobierno y gremiales coincidieron en que en las últimas semanas hubo contactos con ejecutivos de Saputo, que mostraron interés por saber las condiciones que envuelven la búsqueda de un socio o de un nuevo dueño para la principal cooperativa láctea del país.

De hecho, las negociaciones están avanzadas en lo que respecta al negocio de producción de sueros que SanCor tiene en sociedad con otra cooperativa: la danesa Arla Foods.

Cada una controla el 50% del capital de la sociedad Afisa, dedicada a la elaboración de proteínas funcionales de suero (Whey Protein Concentrate) y permeado de suero de queso, dos ingredientes utilizados para la fabricación industrial de alimentos.

Actualmente, el 90% de la producción de Afisa se exporta y el resto es usado localmente en panificación, chocolates o helados.

Los fondos para la eventual compra ya estarían asegurados. Provendrían de un grupo financiero canadiense que, una vez cerrada la transacción, dejaría el control de este importante segmento del negocio de SanCor a los ejecutivos de Saputo.

Más interesados y con planes en carpeta
De todos modos, surgió otro grupo que pugna por los activos de la láctea argentina.

Se trata del fondo inversor EuroFinanzas, interesado en ingresar de lleno en la producción lechera local.

Sus representantes ven a SanCor como una alternativa interesante para crecer, razón por la cual ya han elevado a su directorio una propuesta y ahora están a la espera de una respuesta formal.

César Casciola, representante de este grupo inversor, le dijo a iProfesional que dicha propuesta ya fue entregada y que EuroFinanzas sería el aportante de los fondos, mientras que la firma Prarex International se haría cargo de los activos de SanCor.

El plan de estas empresas se basa en tres ejes:

1. Apuntalar a los productores lecheros con aportes de capital que permitan mejorar la infraestructura, la nutrición y el manejo del rodeo

2. Construir unidades lecheras intensivas en puntos estratégicos capaces de producir 200.000 litros diarios con 80 trabajadores

3. Reestructurar las plantas industriales, ya que actualmente operan con maquinaria antigua que genera mayores costos

Tras haber recorrido las instalaciones y luego de analizar la viabilidad del negocio, los enviados de Fonterra decidieron sacar el pie del acelerador y freezar las conversaciones, al menos por el momento.

Fuentes consultadas aclararon que este freno no significa que el mayor productor lácteo del mundo haya dejado de tener interés en SanCor, sino que sus ejecutivos decidieron profundizar el estudio sobre la viabilidad del negocio, a raíz de los problemas gremiales y de dinero que afronta la cooperativa local.

De hecho, desde el gobierno provincial de Santa Fe insistieron ante iProfesional que, durante este mes de agosto, podría haber novedades con respecto al desembarco de Fonterra.

También admitieron conocer el interés de Saputo, pero sus preferencias se inclinan más hacia la neozelandesa como nuevo "socio estratégico" de SanCor.

En busca de oxígeno financiero
Más allá del interés manifestado por el negocio de los sueros, Saputo quiere ampliar las negociaciones para sumar otra área de actividad aún en poder de la láctea con sede en la localidad santafesina de Sunchales.

Desde que comenzó el derrotero de su crisis financiera, SanCor tuvo que ir resignando negocios para hacerse de fondos que le permitiesen ir sosteniendo el día a día de su actividad, con la que da trabajo a unas 4.000 personas.

Así, el año pasado le vendió al grupo local Vicentín su línea de postres y yogures a cambio de u$s100 millones. Desde ese momento, solamente se dedicó a producir leche y sueros.

Antes, en 2015, ya había dejado en manos de la norteamericana Mead Johnson el 10% de las acciones de una firma orientada a la producción de leches infantiles, operación pactada en u$s20 millones.

Pese a estas inyecciones de capital, los problemas continuaron. En marzo pasado tuvo que cerrar varias de las 15 plantas de su propiedad, como la ubicada en la localidad cordobesa de Brinkman.

También sufrieron procesos de achique y despido de personal las de Charlone, Moldes y Centeno.

En el medio, el Gobierno decidió ofrecerle a SanCor un salvataje de $450 millones, de los cuales hasta ahora solamente giró $200 millones.

Esto, luego de arduas negociaciones entre sus ejecutivos, representantes del sector lechero, autoridades de los ministerios de Agroindustria, Producción y Trabajo y el gremio Atirla.

En mayo, los sectores involucrados firmaron un convenio para rescatar a la cooperativa o, al menos, darle tiempo para que encuentre un comprador.

Además del fondo de salvataje, se acordó un esquema de reducción de aportes patronales al sindicato y el compromiso de revisión del convenio colectivo del sector.

Según la letra del acuerdo, el objetivo era darle impulso al desarrollo y a la competitividad no sólo de SanCor sino de toda la cadena láctea, además de mejorar las condiciones laborales.

Los fondos que el Gobierno todavía no terminó de girar están incluidos en un fideicomiso, ya que las autoridades nacionales acusan a los ejecutivos del desmanejo financiero que la llevó a tener un rojo cercano a los $1.700 millones.

Por eso, el ministro Buryaile pidió públicamente que la cooperativa inicie un proceso de reestructuración y encuentre un manejo adecuado, de modo tal de volver a tener la confianza de los productores saldando las deudas.

Quizás, a modo de mensaje de que "algo está cambiando", los ejecutivos de la láctea también decidieron dejar de auspiciar a Atlético Rafaela en el próximo torneo, tras 12 años de permanencia en la camiseta de ese club de fútbol.

Si bien las autoridades políticas de Córdoba y Santa Fe aseguraron que el acuerdo con el Gobierno le permitía a SanCor "salir de terapia intensiva", lo cierto es que nuevamente volvió a evidenciar problemas.

Los $200 millones ya inyectados posibilitaron cancelar deudas y volver a recibir materia prima, aunque no fueron suficientes para que dé inicio a un camino sostenido de recuperación.

De hecho, los mismos ejecutivos a quienes Buryaile acusó de mal manejo siguen al frente de SanCor, un dato que habría sido importante a la hora de decidir si debían ser enviados los $250 millones restantes. Tanto, que aún no fueron girados al fidecomiso.

 

SECCIÓN Negocios
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR