Finanzas

Pese al envión de las PASO y la atractiva tasa, Sturzenegger no pudo renovar vencimientos de Lebac

15-08-2017 En la licitación mensual de las Letras, el Banco Central sólo logró renovar 85% de sus compromisos. Un nivel incluso inferior al de julio, cuando entonces el mercado estaba tenso en la previa a las elecciones. Además, ahora mantuvo el rendimiento de corto en 26,5%, y encima subió los de largo plazo
Por Mariano Jaimovich
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Todo el contexto estaba dado para que Federico Sturzenegger pueda "celebrar" esta semana, pero otros factores intrínsecos del sistema financiero le "aguaron la fiesta".

Es que luego del importante triunfo del Gobierno a nivel nacional en las PASO del domingo, el desplome en el precio del dólar y una tasa de interés en pesos que luce más que interesante (26,5%) frente a otras inversiones, el Banco Central esperaba poder renovar los $534.000 millones de Lebac que le vencían.

Pero algo no salió "tan bien", y en la licitación de este martes sólo pudo cubrir el 85% del total que debía pagar (colocó $453.400 millones), incluso aceptando prácticamente todas las propuestas recibidas.

Encima captó un nivel inferior a los $467.600 millones que licitó en la última ronda de julio -cuando cubrió el 90% de los compromisos-, en medio del nerviosismo político tanto por la previa de las elecciones como por la reaparición de Cristina Kirchner, y ofreciendo la misma tasa que ahora de agosto, del 26,5% para el más corto plazo (35 días).

Y más allá que los vencimientos de esta semana representaron un máximo histórico para una sola jornada, "apenas" significaron unos $2.000 millones más respecto a la colocación total que se debieron afrontar en julio.

Igualmente, para intentar captar posiciones este martes, el BCRA apeló a mantener el mismo rendimiento a 35 días, en 26,5% anual, pero las subió hasta 60 puntos básicos para los plazos más largos.

En conclusión, se calcula en el mercado que entidad monetaria debió expandir alrededor de $100.000 millones, algo que le generó una baja en el stock en circulación por $81.567 millones.

La versión oficial de lo sucedido lo aportó el vicepresidente del Banco Central, Lucas Llach, a través de redes sociales: "En todas las licitaciones hay mucho sin renovar. Tiene que ver con el patrón intramensual de manejo de liquidez de los bancos", justificó.

Y agregó que a las entidades "les conviene guardar una parte (del dinero) a más corto plazo (pases) para lo que necesiten de liquidez a principios de mes, ya que las Lebac los llevaría más allá" de ese período.

Esto quiere decir que los bancos precisan pesos disponibles para afrontar diversos compromisos, que si pueden tener "a mano" a través de colocarlos en los pases diarios, pero no en una Letra del BCRA, cuyo plazo mínimo por el que se inmoviliza el capital es de 35 días.

También Llach dijo que otro de los motivos por la baja renovación de este mes de las Lebac pudo haber sido en base a que las entidades  precisan cumplir con "el requisito de liquidez, que es un promedio mensual".

Es decir, los bancos no renovaron parte de sus Lebac porque deben atenerse a la normativa del efectivo mínimo necesario, que queda encajado en el BCRA.

A ello se le sumó otro factor: según rumores del mercado sin confirmar, la ANSES no renovó unos $15.000 millones de Lebac por la alta demanda que tuvo de los créditos Argenta.

Un test para la City
El desafío para ver cómo reaccionaba el mercado en esta licitación de Lebac, luego del resultado electoral positivo obtenido por el Gobierno en las PASO, además estaba enfocado en comprobar cómo impactaba en esta colocación el fuerte descenso del precio del tipo de cambio que se evidenció durante la semana.

Cabe recordar que en los primeros dos días luego de las elecciones, el precio del billete estadounidense se desplomó 63 centavos (unos 56 sólo el lunes), y cerró el martes en $17,08 en el segmento mayorista.

Esto implica que la divisa verde retrocedió a niveles de mediados de julio, y así se alejó del máximo histórico de $17,80.

Algo que tranquilizó los ánimos en el Gobierno, y el propio ministro de Finanzas, Luis Caputo, aseguró que "el dólar bajó por una fuerte señal de confianza. Pero no me quiero meter en el tema cambiario, que es un área que maneja muy bien Federico Sturzenegger".

Y completó: "No niego que a nosotros nos queda cómodo un dólar de 17 y pico".

Así, al reflejarse en las urnas un fuerte respaldo popular y despejarse la incertidumbre política respecto a cuál es el nivel actual de apoyo que tiene el Gobierno, las inversiones en pesos volvieron al primer plano, por ofrecer una atractiva rentabilidad del 26,5% anual para el más corto plazo.

Un nivel de ganancia muy superior al que se maneja para el dólar en el mercado a futuro del Rofex para todo el 2017, ya que si se toma el valor que se negoció el martes para fin de diciembre a $18,56, esta cifra arroja que la devaluación (ganancia) esperada por los inversores en el billete estadounidense para todo el año sería de 16,9%.

En consecuencia, las Letras del BCRA ofrecen casi 10 puntos porcentuales más de lo que se estima en las pizarras que subirá la divisa en 2017.

Un nivel que además está por encima a la inflación estimada por economistas locales e internacionales para el mismo período, que se ubicaría en torno al 22%.

Respecto a este último tema, la marcha actual de los precios, por encima de las metas oficiales de entre 12% a 17% para este año, es un tema que preocupa al Banco Central.

Hecho que implica que la propia autoridad monetaria no relaje su estrategia de ofrecer una tasa de interés en pesos elevada para poder enfriar a la inflación.

Incluso, pese a que este último indicador fue de 1,7% en julio, según el INDEC, una cifra inferior a los pronósticos del 2% del Congreso y de varias consultoras privadas, es considerado igual de elevado para el objetivo que tiene Sturzenegger.

"Estos movimientos se encuadran en un endurecimiento de las condiciones monetarias orientado a desincentivar la demanda de divisas pero que, como ya se indicó, también se da en un contexto en que la inflación se ubica en niveles superiores a los que el Banco Central esperaba para esta época del año, si bien con algunas particularidades", resumió el informe monetario del Banco Ciudad de esta semana.

También se evidenció una suba de tasas en los tramos más largos de la curva, de hasta 60 puntos básicos.

Esto puede explicarse en base a un informe de Consultatio publicado luego de la anterior colocación, en el que ya resaltaba que la suba de tasas de Lebacs "es más pronunciada en el tramo largo que en el corto de la curva, anticipando que la baja de tasas puede demorarse más tiempo que lo que estaba previsto".

"El nuevo nivel de tasas revive el atractivo por el peso, y muy posiblemente forzará un reacomodamiento del resto de las curvas en moneda nacional (Badlar, CER). El retorno de Lebacs ajustado por riesgo es imposible de igualar con el resto de los instrumentos", subrayó.

Tasas por tramo
Los seis tramos de Lebac licitados en el "segmento interno" en pesos este agosto fueron a 35, 63, 91, 154, 217 y 273 días.

En la licitación de las Letras del BCRA de la semana, las colocaciones estuvieron concentradas en los plazos más breves: de 35 a 91 días.

El 59% del total fue adjudicado a un plazo de 35 días, a un interés de 26,5% anual, sin cambios frente a la licitación de julio.

En los períodos siguientes las tasas se establecieron de la siguiente manera:

-A 63 días se ubicó a 26,5% anual, unos 30 puntos básicos por encima de cómo se ubicó el mismo plazo el mes pasado

-A 91 días, se fijó su rentabilidad en 26,5%, 50 p.b. más de rentabilidad que en la colocación previa.

-A 154 días, se fijó el interés en 26,25% anual, unos 60 puntos básicos por arriba que el mes previo.

-A 217 días, quedó en 25,95%, unos 50 p.b. superiores a julio.

-Y a 273 días, alcanzó el 25,85% anual, 50 puntos más que en la anterior licitación.

En resumen, es cierto que el Banco Central debió hacerle frente a un volumen tan grande de vencimientos de títulos que equivalían al 63% de todos los pesos que existen en la economía (base monetaria), y a más de la mitad de todas las Lebac emitidas.

Pero el mes pasado, con un monto similar de compromisos por pagar y una gran volatilidad por la reaparición de Cristina Kirchner a la escena política, logró colocar más cantidad que esta semana, ya signada por un contexto de tranquilidad tanto desde lo político como en los mercados.

Si bien existen distintos justificativos que explican por qué no se logró una renovación completa, abre ciertos interrogantes respecto al futuro, sobre todo porque la tasa de interés ofrecida fue mayor en varios tramos a la brindada en julio.

Para algunos analistas, puede ser positivo que se empiece a desarmar la "bola de nieve" de las Lebac.

"Sería bueno que el Banco Central desarme está gran cantidad de Lebac, y luego vaya bajando las tasas propuestas y que se estiren los plazos de los vencimientos. Sería muy sano para la entidad monetaria", indica el analista de mercado José Prats, de la firma tomar Inversiones.

Claro, el comportamiento tanto de la inflación como del dólar de aquí en adelante jugarán un rol clave para que Sturzenegger defina qué hacer con la tasa de interés ofrecida a los inversores.

 

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