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Voto a voto, el macrismo ya calcula cuánto le costará impulsar su agenda de reformas en el Congreso renovado

28-08-2017 Una de las estrategias clave pasará por dominar un mayor número de comisiones, lo cual le permitiría a Cambiemos tener un mejor control sobre el avance de las propuestas legislativas. Aun así, estará lejos del quórum propio y deberá negociar con el massismo y el peronismo no kirchnerista
Por Sebastian Albornos
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Calculadora en mano, los operadores del Gobierno en el Congreso hacen sus números para preparar el escenario post legislativas de octubre. 

Por lo pronto, están descubriendo un "detalle" que, tras la euforia inicial por el éxito obtenido en las PASO, se les había pasado por alto.

Y es que casi todas las bancas que pueda ganar el oficialismo serán en detrimento de la de sus aliados. Es decir, casi ninguna a expensas del kirchnerismo.

Este, lejos está de ser un tema menor, ya que si Cambiemos logra ratificar en octubre el 36% de apoyo a nivel nacional, tampoco le será fácil darle impulso en el Congreso a la agenda de reformas que Macri tiene en mente. 

Sobre todo, a aquellas iniciativas que ya se sabe despertarán fuertes reacciones en contra, como la reforma laboral o previsional.

Por eso, los estrategas del Gobierno están analizando los posibles escenarios que se abrirán en el Congreso

Cualquier plan que quieran trazar sobre nuevas alianzas -para manejar la agenda en ambas cámaras-, los lleva a tener que realizar complicados cálculos aritméticos

Para ponerlo en cifras: 

- En Diputados, tiene 86 bancas y pone en juego 40

- De repetirse en octubre las cifras de agosto en todo el país, alcanzará los 58 escaños (18 más)

- Quedará entonces con un bloque de 104 diputados, muy por debajo de los 129 que requiere para asegurarse la mayoría

- Es decir, necesitará reunir otras 25 voluntades, si bien tendrá mayor fuerza política para negociar

En el Gobierno algunos son optimistas y creen que ese total de adherentes puede subir -en un escenario realista- a 106. 

En tanto, los más pesimistas consideran que el número más bajo será 102, según indicaron fuentes oficiales a iProfesional.

De mantenerse cualquiera de estos escenarios, igualmente será el bloque más numeroso y se transformará en la primera minoría.

El siguiente paso es pensar con qué sectores deberá sentarse a negociar para darle impulso a sus propias leyes a partir de octubre.

No será tarea tan sencilla. Si bien el Gobierno aumentará el número de bancas propias, los "opositores dialoguistas" -como Sergio Massa- pueden tener una merma importante en sus integrantes de la cámara baja.

Este tampoco es un dato menor: de mantenerse los números de las PASO, Unidos por Una Nueva Argentina (comandado por Massa) perderá casi la mitad de sus miembros. Es decir, de los 37 diputados quedaría con apenas 22, o incluso menos.

En tanto, el peronismo "no K" (que incluye al bloque justicialista de Diego Bossio) tendría cerca de 42 integrantes.

Por el lado del kirchnerismo, el ojo del Gobierno está puesto en cómo se va a rearmar. Este espacio, que abandonó el nombre Frente para la Victoria para denominarse Unidad Ciudadana:

-  Actualmente posee 71 bancas y pone en juego 31

- Si confirman los números de las PASO, su situación no cambiará mucho: quedará en 70.

Así las cosas, si el Gobierno quisiera impulsar un proyecto sin dictamen de comisión estaría cerca de poder hacerlo. 

Esto es así dado que, en ese caso, se requiere de dos tercios de la cámara (169 miembros) para dar inicio el debate y tendría 168, en caso de una asistencia perfecta.

Todo esto, claro está, dependerá del tema que se pretenda tratar.

La situación en senadores
En la Cámara alta el peronismo hoy día cuenta con más de 40 senadores, lo que le permite contar con quórum propio (37 miembros) y frenar cualquier intento oficial de avanzar sin consenso.

Si en octubre se repiten los números de las PASO, Cambiemos conseguiría aumentar su presencia de 16 a 26 integrantes. Como contrapartida, el FpV-PJ que comanda Miguel Pichetto se reduciría a 28.

Hay otros bloques peronistas que responden en forma directa a los gobernadores, por lo que el apoyo a las propuestas macristas dependerá de las decisiones de los jefes provinciales.

Además, será determinante saber cómo finalizará la votación en provincia de Buenos Aires, porque marcará con qué nivel de fortaleza política llegará Cristina Kirchner al Senado.

En caso de una victoria, más de un asesor oficialista cree que detrás de ella se encolumnará parte importante del peronismo, que se constituirá como una férrea oposición.

La lucha por las comisiones
El Gobierno se esperanza con un panorama alentador en el recinto, que le permita impulsar iniciativas clave. Pero esto es sólo una parte.

Otro objetivo planteado es tener la presidencia y contar con la mayor cantidad de integrantes en aquellas comisiones ligadas a "la gestión".

El reparto de las 45 (comisiones) permanentes en Diputados se estipula por sistema D’Hondt, que se rige en función de la cantidad de diputados de cada bloque.

El año pasado, y gracias a un gesto de la oposición, Cambiemos se quedó con la presidencia de 18 de ellas, si bien quedó en minoría en su integración.

Otras comisiones de trascendencia quedaron en manos de los "opositores dialoguistas", como el massismo y el Bloque Justicialista.

En el Senado, la discusión se dará en 26 comisiones. La escasa cantidad de integrantes del oficialismo (16 sobre 72) mermó sus posibilidades de presidir las más importantes.

Los peronistas (incluyendo kirchneristas) ocupan, al menos, 9 de los 17 lugares que hay en cada comisión, asegurándose así la mayoría absoluta y, de esa manera, ostentar un poder de negociación muy importante.

Para funcionar, dichas comisiones necesitan la presencia de la mayoría de sus miembros; pero, pasada media hora de fijada la convocatoria podrán (con la asistencia de la tercera parte de sus componentes) considerar y despachar los asuntos consignados en la citación.

Si las opiniones de los miembros de una comisión están divididas, la minoría podrá presentar su dictamen. 

La importancia de presidir una comisión radica en que si hubiera dos dictámenes con igual número de firmas, el correspondiente a la mayoría será el que lleva la firma del titular o de quien presida el pleno de las comisiones.

¿Cómo le fue negociando?
El Gobierno tuvo algunos tropiezos legislativos. 

Uno fue la denominada ley antidespidos, aprobada por todo el peronismo y la izquierda, que luego tuvo que vetar

Otro, ha sido las modificaciones en Ganancias, rechazada por estipular montos muy bajos para comenzar a pagar el tributo. 

Como contrapartida, pudo llevar adelante negociaciones con resultados óptimos.

Su primer gran triunfo fue la derogación de las leyes conocidas como Cerrojo y Pago Soberano, que habilitó la cancelación a los holdouts: en el Senado obtuvo 54 votos a favor y 16 en contra.

La bancada peronista aportó 26 sufragios afirmativos. El kirchnerismo duro se opuso y el apoyo llegó de varios legisladores que responden a mandatarios provinciales, quienes necesitaban financiamiento en el exterior para sus provincias.

En Diputados, obtuvo 165 votos a favor y 86 en contra. 

La principal oposición provino del FpV, si bien no hubo una postura unánime y 6 diputados acompañaron la propuesta de Cambiemos. 

Esto generó un quiebre del bloque, a tal punto que al inicio de la gestión Macri se contaban 90 miembros. Ahora, no más de 70.

En la discusión por el blanqueo de capitales y el de reparación histórica, Diputados avaló la iniciativa con 162 votos a favor, 76 en contra y 3 abstenciones. 

Además de las adhesiones oficialistas, fue determinante el apoyo de todo el Frente Renovador, del bloque Justicialista y del socialismo

En la cámara alta se aprobó con 56 sufragios, pero tuvo 11 en contra. La mayoría del kirchnerismo apoyó (justificando el pago a jubilados) aunque algunos votaron en contra.

A fines del año pasado se había discutido el Presupuesto 2017. Más de los dos tercios de los miembros de la cámara baja apoyó la iniciativa

Fue aprobado con el respaldo de Cambiemos, el massismo, el bloque justicialista y una docena de los setenta del FPV y bancadas provinciales.

En el Senado, la iniciativa cosechó 59 votos a favor y 8 en contra.

Este año, la primera gran victoria oficialista fue la aprobación de una norma complementaria de la Ley de Riesgos del Trabajo. 

- En la cámara alta, la media sanción se dio con 48 adhesiones y 2 oposiciones.  

- En Diputados, cuando parecía que se iba a tratar de un debate tranquilo, la sesión casi terminó en un escándalo, por la decisión del Poder Ejecutivo de modificar la fórmula para el cálculo de los aumentos jubilatorios. 

Tras el ruido político en un año electoral, luego fue desestimada.

La "oposición dialoguista" decidió abstenerse y el proyecto obtuvo 88 votos favor, 23 en contra y 44 abstenciones. 

De acuerdo con fuentes consultadas por iProfesional, el massismo y el peronismo no kirchnerista mantendrán la misma postura.

Es decir, apoyarán lo que consideren conveniente y se opondrán a otras propuestas.

Dará luz verde a la reforma tributaria, si es que alivia la carga impositiva y no desfinancia o genera dependencia para las provincias del Estado nacional. 

En cambio, se opondrán a la reforma laboral y previsional, por considerar que afectaría los derechos de trabajadores y jubilados.

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