Economía

Las empresas empiezan a anunciar lo que Macri reclamaba: Edenor sale a invertir u$s1.800 millones para mejorar la red

06-09-2017 En la compañía admiten que el servicio todavía es deficitario pero prometen mejorarlo de manera paulatina. La decisión de volcar estos fondos a su área de concesión se tomó al tener en cuenta el nuevo marco de precios y que con el actual gobierno hay previsibilidad para plantear nuevas inversiones
Por Andrés Sanguinetti
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A 25 años de haber iniciado sus operaciones como distribuidora de energía en una de las regiones más importantes del país y luego de los fuertes aumentos de tarifas, Edenor sale a invertir u$s1.800 millones para mejorar los servicios que ofrece a casi tres millones de clientes.

El dinero será distribuido en un plan que se inició este año y culminará en 2021 y que plantea aplicar el 88% de esos fondos en su red y el 12% restante en incorporar tecnología y modernizar sus estructuras.

El plan fue anunciado por sus máximos ejecutivos durante un encuentro organizado para lanzar la nueva imagen corporativa de Edenor y en el cual se explicó que el 40% de las inversiones se volcará a recuperar la calidad del servicio, otro 3% a acompañar el crecimiento de la demanda y el 25% restante a reconversión integral de la compañía.

También se plantea incorporar 1.000 trabajadores a través de las empresas contratistas que tendrán a cargo las obras que seguramente generarán molestias en las calles y hasta cortes de luz que, de acuerdo a lo que se advirtió, serán programados.

El plan promete ejecutar el 20% de las inversiones este año y pasar de una potencia de 3.900 MW a 5.100 MW, aunque la aspiración es alcanzar los 9.000 MW al final del proceso en 2020.

Controlada por Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin, Edenor es hoy la mayor distribuidora de electricidad del país en términos de clientes y de ventas. Su concesión abarca el noroeste del Gran Buenos Aires (GBA) y la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires. Es decir, una superficie de 4.637 km2 y una población cercana a los siete millones de habitantes.

Hasta este año, sus cuentas venían siendo castigadas por el congelamiento de tarifas y las subas de costos, situación que comenzó a variar a partir del nuevo marco de precios establecido por Cambiemos. Esto al considerar que su negocio se encuentra en un segmento altamente regulado, con tarifas y términos de su concesión sujetos a normas aplicadas por el Gobierno.

Durante la presentación, el propio Mindlin aseguró que el nuevo plan de inversiones es posible más que nada a partir del sinceramiento de tarifas y de que "por primera vez en 13 años se respetan y se aplican las normas, las reglamentaciones y las leyes que rigen al sector energético".

El dueño de Pampa Energía agregó que la decisión de refrescar la imagen y el formato corporativo de Edenor tiene en cuenta "la nueva etapa que está cumpliendo un año desde que se empezó a respetar la institucionalidad del sector".

Según Mindlin, con la llegada del gobierno de Cambiemos el negocio energético "ganó en previsibilidad, lo cual nos permite planificar inversiones y atacar los problemas que todavía tenemos como mejorar los servicios, reducir la pérdida de energía y el robo de luz".

A su turno, Ricardo Torres, presidente y director Ejecutivo de Edenor, recordó que la concesión está cumpliendo 25 años desde que fue constituida el 21 de julio de 1992 bajo la razón social de Empresa Distribuidora Norte Sociedad Anónima y por un período de concesión de 95 años.

El proceso se llevó a cabo como marco de la privatización de Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires (Segba), la empresa estatal de energía que fue dividida en tres compañías distribuidoras, incluida Edenor, y cuatro generadoras.

Después de haber pasado por varios accionistas, en 2007 desembarcó Mindlin con su fondo Dolphin primero, y con Pampa Energía posteriormente.

Actualmente, Pampa es dueño del 99% de Empresa Energética Sociedad Anónima (EASA), holding controlante del 51% de Edenor. El resto del capital se reparte entre la Anses (26,8%) y la Bolsa (22,2%).

Hasta el año pasado, y al igual que el resto de las empresas del sector, acumuló balances en rojo, camino que comenzó a revertir tras la recomposición tarifaria y la quita de la mayoría de los subsidios a las cuentas que pagan los clientes de luz.

En este marco, Torres calificó al momento actual como "fundacional", en relación al mejor marco legal que tiene Edenor para operar. "Por eso esta nueva imagen, para estar más cerca de nuestros clientes que nos reclaman mejor servicio y tienen razón", dijo el ejecutivo.

También recordó que la semana próxima Edenor cumplirá 10 años desde que comenzó a cotizar sus acciones en la Bolsa de Nueva York (NYSE).

Sostuvo que el Gobierno "ha hecho un buen trabajo con la revisión integral de la concesión, lo cual nos permitirá encarar estas inversiones en sumar tecnología, medidores inteligentes y modernización de nuestra red".

Uno de los aspectos que remarcó Torres tiene que ver con el robo de electricidad que, según admitió, se incrementó a partir de los mayores costos de la factura. Agregó que esta situación se da más que nada en los sectores de menores recursos, "de personas que no cobran una suma fija mensual, que no tienen un trabajo estable".

De acuerdo a sus cuentas se trata de un grupo de 300.000 familias incluidas en la tarifa subsidiada o social que mantuvo el Gobierno.

En otro momento del acto de presentación de la nueva imagen de Edenor, se realizó un repaso por los momentos más complicados de la concesión. En especial, los que atravesó desde 2002 hasta 2015. Es decir, durante el gobierno kirchnerista.

Se pudo observar que los ratios de calidad y servicio fueron estables hasta el 2002, cuando logró los mejores parámetros de su historia y que mantuvo hasta 2006.

Luego se inició un camino de retroceso y desmejoría simultáneo al congelamiento de las facturas. En 2012, la compañía registró los peores indicadores de calidad, al igual que entre diciembre de 2013 y enero de 2014, afectado por una fuerte ola de calor que se dio durante ese verano.

Otro de los problemas que sufrió la empresa se vinculan al robo de electricidad o pérdida de energía que hasta 2002 se ubicaba en el 30% de la distribución total y que, por el bajo valor del servicio, se fue reduciendo de manera importante a partir de 2008.

"Era tan barata la luz que no hacía falta robarla", agregaron ejecutivos de Edenor durante la presentación del plan. Aseguraron que actualmente ese índice se ubica en el 19%, porcentaje que si bien es más bajo igualmente consideraron todavía elevado. De hecho, consideraron que el aumento de los precios fomenta nuevamente el robo de electricidad.

En este sentido, la compañía comenzó a vender medidores prepagos en los barrios mayormente afectados por este fenómeno. Los equipos permiten autocontrolar el consumo y la demanda y realizar cargas diarias. A modo de ejemplo, se sostuvo que con una carga de $150 el cliente de esa zona ocupa un mes de consumo a precios subsidiados.

El objetivo de Edenor es pasar de los 58.000 medidores de este tipo que terminará colocando este año a 260.000 en los próximos dos años. "Es el camino indicado para este núcleo poblacional", admitió Torres.

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