Economía

Inundaciones: el campo calcula pérdidas por u$s1.500 millones

11-09-2017 "Estábamos mal y ahora estamos peor", dijo titular de CARBAP. Agregó que las lluvias fueron fuertes en zonas afectadas y "en el suelo ya no entra más agua"
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El titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Matías De Velazco, calculó este lunes que las inundaciones de los últimos días que afectaron a ambas provincias generaron pérdidas superiores a los u$s1.500 millones.

El dirigente remarcó que "las lluvias de las últimas horas, de entre 110 y 130 milímetros, agravaron la situación" de estas provincias, que contaban con zonas ya anegadas.

En este sentido, agregó que "las lluvias fueron particularmente intensas en zonas que ya estaban inundadas", por lo que "en el suelo ya no entra más agua".

De Velazco fue lapidario con su diagnóstico: "Estábamos mal y ahora estamos peor".

Además, explicó que "las napas están muy altas y todo lo que llueve queda arriba de la superficie", por lo que "la situación es bastante complicada".

"Todo esto se ve reflejado en que este lunes entraron al mercado de Hacienda de Liniers apenas 400 cabezas, es muy poco, y el martes entrarán pocas también", ejemplificó.

Para el dirigente, esta situación es un corolario de que "no se puede sacar la hacienda", pero además remarcó que las inundaciones "complican labores", lo que llevó a frenar "todo lo que tiene que ver con trigo y cebada".

Situación apremiante
Un informe difundió por CARBAP la semana pasada señaló que las inundaciones dañaron el 25% de la producción agrícola y el 34% del stock vacuno a nivel nacional.

La entidad señaló que hay poco más de 5,5 millones de hectáreas anegadas y al menos 2,5 millones de hectáreas afectadas indirectamente, ya sea por problemas de acceso o napas altas y falta de piso.

"En promedio, más del 25% de la producción agrícola nacional se encuentra en la zona afectada, siendo el maíz con el 30% de la superficie potencial el que podría verse más perjudicado", aseguró el reporte.

Además afirmó que "más del 60% del rodeo vacuno de Buenos Aires está en la zona afectada, que representa un 34% del stock nacional, y se encuentra en una etapa crítica del ciclo productivo, que no sólo puede afectar el ciclo actual, sino también los próximos".

El relevamiento detalló que "el 67% de las vacas en ordeñe, de Buenos Aires, se encuentran en esta zona, afectando gravemente el desempeño de la actividad, llevando al cierre de tambos en muchos casos".

Así el documento consignó que "las pérdidas no sólo son productivas, sino también la infraestructura, sobre todo la parte vial, está colapsada, poniendo en juego la vida rural".

Sostuvo que el agua dejó "una red vial totalmente colapsada, que refleja el mal manejo, y desvío de la recaudación de la tasa vial por parte de los intendentes municipales con más de 15.000 kilómetros de caminos, cortados o intransitables".

Subrayó "la nula inversión en infraestructura hídrica de las últimas décadas, en una zona altamente productiva" y expresó que "es necesario que las obras que están comenzando y por comenzar se mantengan en ritmo apropiado por los próximos años para tratar de mitigar el impacto de estos eventos, que cada año se vuelven más frecuentes", dijo.

"La vida rural está nuevamente puesta a prueba, mucha gente al quedar aislada tuvo que mudarse a los centros urbanos, y varias escuelas rurales están cerradas momentáneamente ante la imposibilidad de asistir por parte de los alumnos y maestros", analizó CARBAP.

Mientras que determinó que "a poco más 20 días de comenzar la siembra gruesa 2017-2018 en la llanura pampeana, la situación es desesperante, prácticamente toda la cuenca del río Salado, desde la desembocadura en la Bahía Samborombón extendiéndose hasta zonas de La Pampa y sur de Córdoba, pasando por todo el oeste de Buenos Aires, se encuentra en graves problemas hídricos producto de las elevadas precipitaciones del 2017".

"Parte de estas zonas, como el partido de General Villegas, vienen en problemas desde hace más de 15 meses. La diversidad de problemas que generan estas inundaciones va desde la pérdida de miles de hectáreas de soja y maíz que no se pudieron cosechar, cientos de miles de litros de leche que se tuvieron que tirar, hasta la perdida de terneros y vacunos en general", añadió.

Explicó que la "imposibilidad de llegar a los campos, escuelas rurales que no pueden dictar clases, se convirtieron en un cóctel explosivo que hizo que en muchas zonas que quedaron aisladas que tuvieron que ser abandonadas ante el avance del agua".

"Además, varios cascos urbanos se vieron afectados, manteniendo en vilo a los habitantes de los mismos ante el avance del agua", describió el análisis.

CARBAP advirtió que "de normalizarse las precipitaciones en los próximos días, en las zonas bajas de la cuenca se podría esperar una merma significativa del área afectada, reduciendo el potencial de pérdidas".

"En las zonas altas de la cuenca, hacia el oeste de Buenos Aires y La Pampa, los cambios se darán más paulatinamente, y dependerán en mayor medida del acompañamiento del clima, que del escurrimiento del agua por ríos o canales", precisó.

 

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