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¿Convienen los autos gasoleros?: los modelos que sobreviven a la extinción de los motores diésel

22-09-2017 Hace años el abanico de opciones era muy amplio. Sin embargo, con el paulatino incremento del precio del gasoil y la reducción de la brecha con respecto a la nafta hizo que varias marcas los discontinuaran. Algunas, sin embargo, resisten y todavía ofrecen alternativas
Por Guillermina Fossati
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El gasto de mantenimiento a la hora de elegir un 0Km es un tema que siempre tiene un gran protagonismo y que puede terminar torciendo cualquier decisión de compra.

Con un costo que se incrementó un 50% el último año, ya hay que pensar en un mínimo de $8.000 por mes para usar y mantener un modelo de los más chicos del mercado. 

En el caso de la motorización, la posibilidad de ahorrar en combustible es variable no menor. Y fue, de hecho, lo que durante muchos años mantuvo en pie a los autos diésel.

La lógica que impulsó la venta de estos vehículos en la Argentina fue que, si bien para acceder había que destinar más dinero, a partir de determinados niveles de uso se terminaba logrando un ahorro significativo en el surtidor. 

Sin embargo, en los últimos años los gasoleros entraron en el ocaso.

Más allá de las cuestiones ambientales (son unidades más contaminantes), la pérdida de share tuvo que ver con diversos factores que impactaron en la relación costo-beneficio. 

Por empezar, el precio del gasoil recortó mucho la brecha con la nafta y esto generó que el plazo para amortizar el vehículo sea mucho mayor.

Pero pese a los vientos de cambio, algunas marcas se resisten y siguen ofreciendo algunos productos.

Hoy, las propuestas que existen en el mercado se reducen a dos marcas y siete modelos para el segmento de autos, entre sedanes, hatchback y monovolumen. 

Las propuestas y valores
Peugeot
es una de las más reconocidas por su motorización HDI.

La marca del león fue, históricamente, una de las que mejor se posicionó en el segmento de los autos gasoleros. Y es una de las pocas que mantiene la oferta.

Para demostrar que siguen apostando a esta motorización, el último lanzamiento fue el nuevo 301, un sedán chico que se ofrece con ambas opciones: naftera y diésel.

Se trata de un modelo "low cost" económico que se fabrica en España para los mercados emergentes.

La marca espera que 4 de cada 10 unidades que se vendan de este vehículo (4.000 anuales), sean con motor diésel. Es decir, ocupa una gran participación de su oferta.

¿Cuál conviene más? Para evaluar el consumo, se debe tener en cuenta que:

-El naftero promedio consume en ruta 8 litros cada 100 km; mientras que en ciudad asciende a 11 litros para cubrir 100 kilómetros. Es decir, el promedio es de 9,5 litros cada 100 km.

-El diésel requiere sólo 5 litros cada 100 kilómetros en ruta. Mientras que en ciudad el consumo ronda los 6 litros para la misma distancia. Es decir, un promedio de 5,5 litros cada 100 kilómetros.

Frente a estas cifras, si el conductor circula en promedio unos 20.000 kilómetros al año, se estima que:

-Con el primero (nafta) insumirá 1.900 litros de combustible.

-Con el diésel necesitará de 1.100 litros. 

En base al valor actual de los combustibles:

-Con la motorización naftera, y considerando que el litro de Premium cuesta $22,28, se tendrá que desembolsar al año el equivalente a 42.300 pesos.

-Con la motorización gasolera, y teniendo en cuenta que el diésel de alta calidad vale $19,88, entonces se necesitarán $21.868 pesos. Es decir, casi la mitad. 

De esta manera, teniendo en cuenta que el naftero versión Allure sale $329.100, y que el HDI de 92cv manual versión Allure sale $348.000, esto implica que en apenas un año se recupera la diferencia.

 

Un punto en contra es que si bien todas las versiones del 301 tienen la misma carrocería y proporciones (4,4 metros de largo con un enorme baúl de 506 litros), el diésel se ofrece únicamente en la versión entrada de gama, y tiene algunos faltantes.

Por fuera, las diferencias pasan por la ausencia detalles cromados en la parrilla y en el marco de las ventana.

Además de ello, no cuenta con luces leds, que sí tiene el Allure Plus. En tanto, las llantas son de 15" con un diseño sencillo, mientras que la versión más equipada cuenta con rodado de 16".

Por dentro se notan aun más las diferencias, con un diseño muy sencillo, sin apliques laqueados, con un display con fondo naranja en su consola central, ya en desuso y sin pantalla táctil.

Sin embargo, el precio y la economía de combustible juegan a favor a la hora de elegirlo.

Además del reciente 301, otras opciones de Peugeot para elegir un auto diésel son para el segmento C (medianos). Se trata del sedán 408 y hatchback 308. Ambos cuentan con un motor 1.6 8v HDi (turbo diesel) con 115 cv y 240 Nm.

Se ofrecen únicamente en la versión Allure con Navegador, es decir, una de entrada de gama con un nivel de equipamiento básico.

En cuanto a los precios, comparando el mismo nivel de confort, mientras que el Allure 1.6 HDI NAV con 115cv tiene un precio de $455.800, la misma versión Allure 1.6 16v NAV tiene un valor de $421.600.

Es decir, la diferencia por un modelo "gasolero" es de $34.200. 

Otra de las marcas que ofrece motorización diésel es Citroën (del mismo grupo PSA que Peugeot), y cuenta con dos opciones para los mismos segmentos.

El más económico es el nuevo C-Elysee, un auto chico que se considera "primo hermano" del 301.

Su motorización es la misma: conserva el 1.6 16v de 115 cv, con caja manual de cinco velocidades, que también puede elegirse con una automática de seis marchas.

En cuanto al motor turbodiesel, es el 1.6 HDi de 92 cv.

La diferencia de precios es de $20.000: el C-Elysée VTi 115 Feel Manual tiene un valor de $333.000; mientras que el C-Elysée HDi 92 Feel Manual, asciende a 350.000 pesos.

Al igual que en el caso del 301, en un año se puede amortizar la diferencia.

La otra opción es el C4 Lounge, un auto fabricado en El Palomar, que llegó al mercado en 2013.

Este modelo se ofrece con un motor 1.6 con inyección directa y 115 cv. La caja es manual de 6 velocidades y logra un bajo consumo de menos de 8 litros cada 100 kilómetros. 

Este caso, es uno de los pocos donde el modelo, con el mismo nivel de equipamiento, es más económico con motor diésel: el precio es de $459.000 frente a los $462.000 del naftero. Es decir, se convierte en una buena alternativa teniendo en cuenta que es más económico y consume 2 litros menos cada 100 kilómentros.

Otras opciones de Citroën son el C4 Picasso Feel Pack, que tiene un valor de $603.000, frente a los $652.000 de la versión diésel. En tanto, el C4 Grand Picasso cuesta $782.000 (nafta) y $800.000 el gasolero.

La ventaja de estos modelos que son de los pocos monovolumen que quedan en el mercado. Además el Grand Picasso tiene espacio para 7 personas.

Los SUV
Mientras que la oferta en autos de pasajeros quedó reducida a dos marcas, entre los SUV, en los últimos meses, se sumaron algunas nuevas versiones.

Un caso es Ford, que revivió la Ecosport Diésel. En este caso, se trata de una de las versiones menos equipadas, llamada SE.

Mientras que la unidad con motor diésel tiene un precio de $416.000, su par naftera cuesta $386.000

Jeep
, por su parte, acaba de lanzar la opción diésel de Renegade, en su versión Trailhawk 2.0L AT9 4WD, que cuesta $802.900.

Mientras tanto su par naftero, el Longitude 2.4 AT9 4WD, asciende a $740.600.

Hyundai con Tucson y Santa Fe y Toyota con SW4 también ofrecen opciones gasoleras pero a un mayor valor ya que se trata de SUV más grandes.

Un tema clave: la reventa
Un tema que se piensa a la hora de elegir un auto es su valor y velocidad de reventa. La marca por un lado, y el estado del vehículo por el otro, influyen mucho a la hora de sostener o no sus precios.

En el caso de los vehículos diésel, el primer factor en contra es que, en general, tienen más kilómetros. Quien compra un auto con esta motorización usualmente lo hace pensando en cubrir más distancias en menos tiempo. Es decir, darle un uso diario más intenso.

De esta manera, al momento de venderlo, la cantidad de kilómetros será un tema a evaluar.

Sin embargo, como la oferta es menor, los propietarios pueden pelear un poco más su precio, ya que mucha gente prefiere un usado teniendo en cuenta que, al momento de sacarlo del concesionario, una unidad pierde el 20% del valor del vehículo.
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