Management

KPMG: "Para aumentar la competitividad no basta con devaluar la moneda o reducir los costos laborales"

20-10-2017 El titular de la consultora en Argentina opinó que mejorar la productividad requiere inversiones en bienes de capital, adquirir nueva tecnología y también lograr un nuevo nivel de calidad en las instituciones públicas y privadas                                               
Recibí nuestro newsletter diario SUSCRIBIRME
A-
A+
"Argentina tiene un serio problema de competitividad en su economía", disparó al inicio de su discurso Ricardo De Lellis, Socio Director Ejecutivo de KPMG Argentina, ante un panel de empresarios reunidos en Rosario, Santa Fe, para un evento de la Fundación Libertad. 

No es menor que el titular local de la consultora haga foco en la temática que se transformó en los últimos meses en uno de los ejes de conversación entre el Gobierno, empresarios y los sindicatos. 

Tras la "apertura" de la economía, la búsqueda de nuevos mercados, la reconversión de varias fábricas, el debate en torno a la competitividad parece centrarse en la rebaja de los costos laborales y cargas sociales, además de la exigencia de una reforma impositiva, por un lado; y en la demanda de inversiones privadas para reactivar la actividad, por el otro. Como contraparte, los trabajadores insisten en la necesidad de bajar la inflación y reclaman por el poder adquisitivo perdido en los últimos años.   

En el XIII Congreso de Economía Provincial "La Argentina posible", De Lellis no dudó en sentar posición: "Para aumentar la competitividad no basta con devaluar la moneda o reducir los costos laborales en dólares. Para ello debe incrementarse la productividad, mejorar la eficiencia e incorporar tecnologías".

Esto es, especificó el referente de KPMG Argentina, "aumentar la inversión en bienes de capital dando lugar a un crecimiento en los ingresos de quienes los producen."

De Lellis participó del panel "El país frente al capitalismo global: el desafío de la competitividad y la innovación" junto con Federico Trucco, CEO de Bioceres, y Walter Castro, economista y director de la Escuela de Negocios de Fundación Libertad. El economista Diego Marcos ofició de moderador.

"La competitividad estructural debe también tener en cuenta la calidad de las instituciones, el estado de la infraestructura del país, la estabilidad macroeconómica, el nivel de la educación y la salud de la sociedad, la eficiencia con la que funcionan los mercados de bienes, el laboral y el de financiamiento, la incorporación de tecnología, el tamaño del mercado, la sofisticación de los negocios y la innovación. Y en estos temas el país todavía tiene serias deficiencias", amplió en otro párrafo de su discurso.

Como nota positiva, De Lellis agregó que "en los últimos años las principales mejoras se dieron en los factores institucionales, que reflejan un incremento de la confianza en las instituciones públicas y privadas, tecnológicos, de infraestructura, de sofisticación en los negocios y de innovación. Estos últimos son símbolo el proceso reconversión productiva y las nuevas oportunidades de crecimiento que se están dando para la Argentina."

Luego se refirió al indicador que describe la preparación para el cambio que tienen las sociedades del mundo, llamado ChangeReadinessIndex(CRI), que KPMG realiza cada dos años. El informe realizado este año evidenció una mejora del país en el ranking general.

De Lellis explicó que "hoy la Argentina se encuentra en el puesto 76 de 136 países. En 2015 se ubicaba en el puesto 88 de 127. Mejoramos en términos relativos habiendo observado este año avances en todos los pilares respecto de la última medición en cuanto a capacidades del gobierno, de las empresas, y de la sociedad y de las personas para enfrentar cambios. Pero más allá de las estadísticas vale preguntarnos: ¿cuán dispuestos estamos los argentinos a realizar en serio los cambios estructurales que el país necesita? El tiempo lo confirmará".

SECCIÓN Management
NOTAS RELACIONADAS
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR