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Reforma tributaria para 0Km: los autos que quedan exentos del impuesto pero igual aumentarán

06-11-2017 Además de los importados de alta gama, muchos modelos de marcas masivas fueron afectados por el tributo. Cuáles estarían beneficiados
Por Guillermina Fossati
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La decisión del Gobierno de eliminar el impuesto interno a los autos 0Km era una de las medidas más esperadas por las terminales.

Decretado en 2014, lo que provocó una gran caída en ventas y un parate total en la industria, no hizo más que sumar costos a una producción automotriz que tributa un 54% de carga impositiva.

Las compañías venían reclamando cambios urgentes en este sentido. Finalmente, la decisión fue anunciada por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, como parte de la reforma impositiva que se llevará a cabo en esta nueva etapa del Gobierno de Cambiemos.

Los autos que están alcanzados por el impuesto, en la actualidad, son aquellos que tienen un valor de fábrica de $380.000 a $800.000. A estos modelos, apenas salen de la línea de producción, se les aplica el tributo interno que es del 10% y que es el que está suprimiendo Hacienda.  

Para el público, son los modelos que se ofrecen en los concesionarios a un valor que va desde los $530.000 hasta $1.100.000 aproximadamente.

Hay un segundo escalón, para los vehículos premium, con un precio que se encuentre por encima del monto máximo, donde el tributo que deben pagar es de 20%.

Pero este nivel no fue mencionado en la reforma y por el momento, la decisión abarcaría únicamente a la primera escala, que es la que más preocupa ya que alcanza a modelos de fabricación nacional y de la gama media.

La anulación del gravamen en ese primer escalón podría hacer suponer que todos los autos van a abaratarse. Sin embargo, en el sector advierten que, aun cuando se esté alivianando la "mochila tributaria", paradójicamente, puede haber vehículos que no sólo no bajarán sino que subirán de precio. 

A la hora de analizar cómo impactarán finalmente los cambios en los valores de venta al público de los 0Km, se pueden establecer dos grupos: 

1. Los modelos que hoy tributan ese 10% de impuesto interno, efectivamente podrán experimentar una baja de precios de entre $50.000 y $80.000.

En su mayoría, son autos del segmento grande, como Peugeot 508 o Ford Mondeo, y SUV medianas y grandes, como Ford Kuga o Chevrolet Trailblazer.

2. En un segundo grupo están los modelos que corrían el riesgo de caer en el gravamen pero las marcas, por una decisión comercial, mantienen desde hace meses "freezados" sus precios para que no pegaran un salto.

Así, las automotrices vienen resignando algo de rentabilidad pero ganan por el lado del volumen, dado que dejarlos entrar en el impuesto significaría tener que fijar valores que los compradores no estarían dispuestos a convalidar. 

Son vehículos que están "contenidos" en el techo de los $530.000. En este grupo entrar mayormente los modelos tope de gama de los autos medianos, muchos de fabricación nacional, como Chevrolet Cruze LTZ más o Ford Focus Titanium. Lo mismo sucede con el Renault Fluence y Toyota Corolla. 

"Si se concretan los cambios, lo que vamos a ver seguramente es que las marcas van a actualizar los precios de los modelos que estaban al filo del tributo. Algunos prácticamente no habían subido un peso en el año", asegura el directivo de una red de concesionarios líder. 

Los 0Km que pueden bajar
Con las nuevas reglas de juego, y la eliminación del tributo, se espera que las automotrices, especialmente las masivas, empiecen a corregir los valores de muchos de sus modelos. 

En el caso de Citroën, los vehículos alcanzados por el impuesto son el C4 Picasso y Grand C4 Picasso. 

El C4 Picasso se ofrece en cuatro versiones, con precios que van desde los $602.000 hasta los $692.000.

Según pudo saber iProfesional, en un escenario sin el gravamen, se estudian aplicar rebajas que irían de los $44.000 hasta $50.650. Es decir, se podría acceder al monovolumen a partir de los casi $558.000. 

En el caso del Grand C4 Picasso, los valores de venta al público van desde $707.500 hasta $820.000. La carga extra que sufren por el tributo va desde los $51.800 hasta 60.000 pesos. 

La reducción impositiva permitirá comprar el modelo de entrada de gama de este monovolumen para 7 pasajeros desde los $655.000. 

Pero así como varios modelos bajarían, también podría haber movimientos en el sentido contrario: por ejemplo, la versión Shine 2018 del C4 Lounge, la versión más equipada de esta línea, con caja automática de 6 marchas, tendrá vía libre para desprenderse del escuadrón de versiones de esta gama (son siete en total).

En otras palabras, su precio -que actualmente es de $520.500 pesos- podría ir ajustándose al alza para recuperar los niveles de rentabilidad que la marca fue resignando en los últimos meses para no caer en el gravamen. 

Otra marca que analizará el futuro de tres modelos es Ford. El Kuga, Smax y Mondeo están alcanzados por el tributo, con los siguientes valores:

-En el caso del Mondeo son dos versiones a $671.700 y $809.800. En promedio, la baja de estos modelos podría ser de $50.000.

- El Kuga, con valores desde u$s40.500 hasta u$s55.500, también tendría que aplicar una rebaja ya que están las tres versiones contempladas en la misma escala.

-Por último el SMax, en dos versiones, también podría experimentar una reducción. 

Como contrapartira, la versión que podría moverse en sentido contrario es el Focus en su opción tope de gama, que mantiene su precio frenado en los $521.000. 


Con la eliminación del impuesto, no se descarta una actualización que lo alejaría de su "primo hermano" más chico, que es el Fiesta.

En Chevrolet, son dos los modelos afectados:

- Captiva, el SUV mediano, con precios que van desde los $542.00 hasta $933.000 (quedan en la primer escala del impuesto).

- Trailblazer, el SUV más grande, que se ofrece en una sola versión a $982.200, por lo cual también está alcanzado por la misma escala. 

La clave, en este caso, es analizar qué sucederá con la variante tope de gama del Cruze, de fabricación nacional, cuya versión se encuentra contenida en los $531.000.

Renault, por su parte, tiene un modelo alcanzado por el impuesto interno, que es el Megane RS, con un precio de venta de de $720.000.

Sin embargo antes de fin de año lanzará en el mercado local el renovado Koleos, un SUV mediano que se discontinuó cuando se vio impactado por este tributo. Ahora vuelve renovado, y podrá hacerlo sin este costo extra.

Por otro lado, la marca tiene dos modelos contenidos al límite, que son de fabricación nacional y que, en caso de que lo decida la automotriz, podrían sufrir actualizaciones: el Fluence Ph2 2.0 Privilege CVT (hoy a $529.900) y el GT2 ($534.900).

Continuando con las masivas, Peugeot es otra de las que sufrió el impacto del impuesto interno sobre sus modelos. 

Los directivos, desde que se impuso la medida, habían afirmado que nunca serían alcanzados los de fabricación nacional, algo que siempre cumplieron. 

Actualmente, los 0km que pagan tributo son todas versiones importadas: 508, 308 GTi y 3008.

- En el caso del sedán grande, el 508, el precio va desde los $667.000 hasta $852.000.

- El 308 GTI se ofrece en dos versiones, desde los $843.000 hasta $859.000.

- En lo que respecta al nuevo SUV 3008, los valores van desde los $828.000 hasta $1.035.000

Por otro lado, los vehículos que están al límite, son el 208 GTi, a $534.000, y los 308 y 408 tope de gama, que están rozando los $530.000.

En Volkswagen, el modelo que está afectado es el Passat, el cual tiene un precio de u$s59.900 y de u$s65.000 en la opción más deportiva.

También el Scirocco está actualmente alcanzado por el impuesto, con un valor de u$s49.900.

Los que están al borde y a partir de ahora podrían liberarse son el Golf Highline, es decir, el tope de gama; el Vento y el Beetle.

Por otro lado, la marca lanzará en poco tiempo más el nuevo Tiguan, que podría desembarcar sin impuesto.

Por último Toyota, la marca número uno en venta de pick ups, informó que no saben cuáles son los modelos que tendrán cambios.

Sin embargo, segundamente la SW4, el SUV fabricado en el país, podría verse liberado del tributo.

El camino a cumplir la promesa
Eliminar el gravamen interno fue la primera promesa de Mauricio Macri antes de llegar a la Casa Rosada, quien aseguró que  esa "mochila", que paralizó el mercado en 2014, debía ser eliminada. 

Sin embargo, eso no se cumplió de inmediato.

Lo primero que hizo Cambiemos, en diciembre de 2016, fue reducir la alícuota, del 30 al 10% en la primera escala, y del 50 al 20% en la segunda.

En junio pasado, cuando debía actualizarse el tributo, tampoco aplicó modificaciones, y ni siquiera elevó la base mínima a partir de la cual se aplicaría el impuesto, lo cual resultó aún más complicado para las marcas.

Finalmente, la medida fue anunciada y ahora serán las marcas las que deberán tomar decisiones, aunque no se conoce con exactitud cuándo será el momento.

En las agencias, mientras tanto, están expectantes por lo que pasará con los precios y otros temas que afectan al negocio.

Hernán Dietrich, dueño del concesionario que lleva su nombre, expresó que "es importante la eliminación de los impuestos internos como se está proponiendo, pero es clave para la sustentabilidad del negocio las reformas en Ingresos Brutos y otros gravámenes que también generan distorsiones según las distintas provincias".

Dante Álvarez, presidente de ACARA, dijo "en el sector sufrimos una tremenda presión, que está llevando a que muchos concesionarios tengan dificultades a pesar de que cerraremos el año cerca de las 900.000 unidades", la segunda mayor marca histórica.

Por último, Dietrich agregó "si bien es positivo que aumenten las ventas, no es sustentable que quienes ganen sean las autos de origen brasileño contra los de origen nacional, cuyas ventas cayeron".

La otra gran preocupación es cuánto demorará el Gobierno en aplicar la medida anunciada por Dujovne.

Sucede que, cuanto más tarde en verse reflejada la decisión en los valores que ofrecen los concesionarios, más cautos se volverán los compradores, que están a la espera de los nuevos cambios. 

"Esto tiene que aplicarse ya. Venimos con un envión importante y apuntamos a cerrar el año con un muy buen ritmo. Sería una mala noticia ver que la demanda saca el pie del acelerador porque hay demoras en la instrumentación de los cambios impositivos", concluyó, off the record, el directivo consultado. 

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