Finanzas

Argentina ya tiene los rivales para el Mundial de Rusia pero la FIFA no encuentra sponsors

01-12-2017 Hoy fue el sorteo de los equipos y cada selección ya sabe quiénes serán sus primeros rivales. Para la FIFA, la situación es más complicada. Aún existen 20 plazas vacantes para las diferentes categorías de auspiciantes, algunas de las cuales incluso se encuentran desiertas 
Por Ruben Ramallo
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Las 32 selecciones clasificadas para disputar el Mundial de Fútbol de Rusia 2018 ya conocieron hoy quienes serán sus rivales en la fase de grupos en el sorteo que se celebró en Moscú, capital del país que será sede de la próxima Copa del Mundo.

En el caso particular de Argentina, el grupo quedó conformado por Islandia, con la que debutará el 16 de junio, junto a Croacia y Nigeria

Pero así como las selecciones que lo jugarán ya saben a qué atenerse en cuanto a los rivales a vencer, para la propia FIFA la cuestión es mucho más complicada, pues más allá de la expectativa que creó el sorteo, ahora surge otra cuestión que no es menor, pues el próximo mundial no parece contar con el apoyo esperado de las grandes empresas para patrocinarlo.

Dicho de otra manera, hasta el presente no ha logrado captar la atención de buena parte de los tradicionales sponsors de este tipo de eventos. Para alagunos analistas un motivo de peso es que los dos países que representan el 40% del PBI mundial han quedado afuera: China y los Estados Unidos. 

El máximo organismo del fútbol mundial modificó su estructura de patrocinio en 2013 para el periodo 2015-2018, a partir del cual se ampliaba la cartera de sponsors a un máximo de 34 socios, frente a los 20 de Brasil 2014.

El patrocinio de FIFA se reparte en tres categorías: FIFA Partner, con ocho espacios; World Cup Sponsors, con posibilidad para otras ocho enseñas, y en el tercer nivel, hasta Brasil, socios regionales.

Es aquí donde se produjo la mayor innovación, al incluir la posibilidad de firmar con empresas de los cinco continentes (cuatro por región), lo que permite hasta 20 sponsors, frente a los seis de anteriores mundiales, en un categoría que además estaba limitada a empresas del país sede hasta entonces.

Marcas convocadas
La idea era buena: conseguir más dinero y exposición en todas las regiones. Pero por ahora no les ha salido bien. Según un estudio de la consultora CSM Sport & Entertainment, FIFA tan sólo ha logrado doce acuerdos de patrocinio para Rusia 2018, ocho menos que Brasil 2014.

Hoy, figuran como socios Adidas, Coca-Cola, Gazprom, Hyundai, Wanda Group, Visa y Qatar, con lo que queda un hueco en la máxima categoría de la que se caen Sony y Emirates respecto a Brasil. Como sponsors World Cup se han cerrado acuerdos con Hisense, Bud, McDonald's y Vivo, quedando dos espacios. Repiten McDonald's y Coca Cola, pero Castrol, Continental, Johnson & Johnson, MayPark, Yingli y Oi se caen.

El mayor drama llega en los regional partners, categoría prácticamente vacía, a excepción de Alfa Capital Markets. Asia, África, Latinoamérica y Centro y Norte América no tienen representación corporativa en esta categoría. Desde CSM destacan la ausencia, además, de grandes marcas ligadas al fútbol como Emirates, la compañía que más invierte en fútbol del mundo, Nissan, Sony o Heineken (si bien ésta tiene cierta presencia a través de Sagres y Cruzcampo, con las selecciones portuguesa y española).

Tampoco figuran casas de apuestas, telcos, seguros y neumáticos. De hecho, desde la consultora apuntan que este último sector ni siquiera tiene representación en alguna de las selecciones participantes en el sorteo de hoy.

Será también el primer mundial desde 1998 que no cuente con un patrocinador de la industria de telecomunicaciones, según explican desde CSM, y que ha estado representado por Korea Telekom en 2002, Deutsche Telekom en 2006, MTN en Sudáfrica en 2010 y Oi en Brasil. Ni MegaFon, ni MTS, compañías rusas del sector, han apostado por el Mundial.

Más allá de la ausencia de China y EE.UU. en las canchas rusas, existen otros motivos de peso para la ausencia a escasos seis meses del pitido inicial y tras un trienio de trabajo en este evento son variados. De un lado, el organismo quedó herido con el escándalo de corrupción que en 2015 afectó a varios directivos, incluido Joseph Blatter, lo que precipitó el abandono de Continental, Emirates y Sony. Rusia tampoco parece un mercado atractivo para grandes empresas, sobre todo asiáticas y americanas.

También podría ser cuestión de precio. Si se tienen en cuenta las cifras publicadas (ninguna oficial), la cuantía que desembolsan los sponsors se ha incrementado considerablemente, alcanzando los 50 millones en el caso de Vivo, Wanda o Qatar, cuando se estima que un FIFA partner paga entre 21 y 42 millones de euros y los World Cup Sponsors entre 10 millones y 20 millones.

En cuanto a marcas, Coca-Cola es la que cuenta con el mayor número de patrocinios (FIFA más 14 Selecciones) mientras que su principal competidor, Pepsi, solo apoya a dos Selecciones (Egipto y Panamá).

Visa jugará su tercer Mundial, aunque podría ganarlo Mastercard, patrocinador oficial de la Selección Brasileña. Nike vestirá a 10 Selecciones, ya que Chile, Holanda y EE.UU. no han logrado clasificarse, mientras que Adidas será una vez más el balón oficial de la competición y estará representado por 12 selecciones.

Según un informe del diario económico británico Financial Times, tanto las empresas multinacionales como los mayores conglomerados empresariales rusos se están pensando dos veces si les interesa patrocinar el Mundial de Rusia por el costo financiero pero también porque estarían calculando los riesgos para su reputación.

Tampoco las empresas rusas parecen muy dispuesta a rascarse el bolsillo. Hasta ahora sólo el banco Alfa-Bank firmó un contrato de patrocinio con la FIFA, pero su aporte es menor a las multinacionales.

Otras empresas rusas, que gastaron sumas considerables en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi de 2014 no parecen dispuestas a financiar ahora el Mundial de fútbol en su país.

El informe del diario británico apunta a que organizar el Mundial cuesta a la FIFA unos u$s2.000 millones sin tener en cuenta el gasto en infraestructuras, estadios y seguridad, que corren a cargo del país organizador.

La FIFA ni siquiera ha conseguido pactar con las televisoras rusas la venta de los derechos del Mundial, que ahora mismo no tendría una televisión que los emitiera para el país anfitrión.

Más allá de los problemas deportivos, financieros, de imagen o de dopaje de Rusia, los casos de corrupción que enlodaron a la propia FIFA en los últimos años tampoco ayudan a conseguir patrocinadores.

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