Vinos & Bodegas

Vinos con historia y futuro: Bodegas Bianchi renueva equipo enológico, pone un pie en Uco y apunta a escalar en la alta gama

05-12-2017 La bodega familiar, identificada con San Rafael, avanza con un agresivo plan de negocios en varios frentes para llevar la marca a otro nivel
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El año próximo cumplirá 90 años de historia. Es una de las bodegas fundamentales de la industria vitivinícola nacional y que ayudó a cimentar la fama de San Rafael. 

Es una de las pocas compañías, además, que puede darse el lujo de hacer una cata vertical con viejas cosechas de Cabernet Sauvignon, fechadas en los años ochenta, y demostrar que sus vinos históricos están más vivos que nunca.

Pero, lejos de dormir en su historia, Bodegas Bianchi está haciendo una apuesta al futuro.

Sucede que está encarando una estrategia desde varios frentes: la empresa familiar ya está poniendo en producción una bodega que adquirió en el Valle de Uco; incluyendo varias hectáreas de viñedos; en paralelo, viene avanzando con un amplio estudio de suelos en la que es su "cuna", San Rafael; además, profesionalizó su management, convocando a reconocidos actores de esta industria y, por último, está implementando un plan para escalar más en la alta gama y en los mercados internacionales. 

"Es una empresa que está por cumplir 90 años, pero que sigue apostando a la innovación, sigue desarrollando nuevos vinos, buscando nuevos terroirs y estilos. El plan que estamos encarando demuestra que la bodega no sólo sigue viva, sino que trabaja para seguir perfeccionándose", afirma Silvio Alberto, el nuevo chief winemaker de Bodegas Bianchi, en diálogo con iProfesional

"La bodega tiene una marca muy fuerte, que es sinónimo de tradición, de familia, de buen hacer… pero también, de innovación", completa. 

Alberto explica que, como parte del camino que está encarando la bodega, se apostó por un nuevo equipo de trabajo.  

Rafael Calderón, ex Salentein y Riglos, recientemente fue designado como gerente general de la bodega. En paralelo, Sergio Pomar, un experimentado enólogo que hizo buena parte de su carrera en la Patagonia, es el actual gerente de enología; mientras que Pablo Minatelli, que durante años se desempeñó en Norton, es el nuevo responsable del departamento de agronomía.

"Hemos hecho un equipo muy fuerte, que será clave para el futuro de la bodega. Lo importante es que con Pablo y Sergio hablamos el mismo idioma en cuanto a rendimientos, manejo de viñedos y estilos de vinos", afirma Alberto. 

En el plano comercial, el objetivo de la bodega en el mediano plazo es expandir la presencia en los mercados internacionales. Actualmente, las exportaciones representan el 20% de todas las operaciones. 

"No es una cifra baja, pero sabemos que hay mucho terreno por ganar en el exterior", afirma. 

En paralelo, el plan contempla crecer más en la alta gama

Hoy por hoy, la bodega produce entre 17 y 20 millones de litros –dependiendo de la vendimia- y la base de la pirámide está explicada, en gran medida, por Don Valentín Lacrado. 

En este contexto, se inició una estrategia para expandir las diferentes marcas que están por encima. Como parte de esta idea fue que se relanzó la mítica línea 1887. Además, se está comenzando a ampliar la línea Famiglia, con el primer vino del Valle de Uco. 

También, figura en los planes alumbrar un nuevo Enzo, que también provendría de Uco.

Con ese objetivo fue que la compañía adquirió una bodega emplazada en Los Chacayes, además de una finca de 170 hectáreas, de las cuales, unas 40 están plantadas. Esta superficie se suma a las 300 hectáreas que la empresa familiar ya poseen en San Rafael, repartidas en tres fincas. 

"La idea es, año tras año, ir plantando algunas hectáreas en Uco. El plan es enfocarse en Malbec, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, variedad que, en lo particular, me gusta muchísimo", apunta Alberto. 

Para el chief winemaker de Bianchi, el hecho de que se haya adquirido una nueva bodega en Uco permitirá enriquecer el abanico de estilos de la bodega: "Muchos creen en que lo mejor es el terroir único, en que es o una cosa o la otra. Yo, en cambio, veo a San Rafael y Uco como la perfecta alianza entre dos terroirs distintos que posibilitará mostrar dos conceptos totalmente diferentes, pero bajo una misma visión enológica". 

"El Enzo Bianchi va a seguir siendo de San Rafael, porque es el blend tradicional de la bodega. Pero posiblemente, en un futuro, también tengamos un Enzo Malbec de Uco. El objetivo, en definitiva, es darle identidad propia a las dos bodegas", agrega. 

Como parte de esta estrategia, acaban de alumbrar el primer vino de ese terroir: Famiglia Viognier, una etiqueta de la que elaboraron unas 7.200 botellas, pensadas para ser comercializadas únicamente en vinotecas. 

Revalorizar el terroir
En paralelo, Alberto viene realizando una profunda tarea de estudio de suelos en San Rafael. 

"Apenas llegué, me propuse entender por qué los Cabernet Sauvignon de la zona se dan tan bien. Y ahí arranqué a hacer calicatas. De hecho, hice más calicatas en San Rafael desde que estoy aquí que en toda mi historia en el Valle de Uco", apunta el experto. 

Y el resultado, lo sorprendió. En Finca Asti, a dos kilómetros de la bodega, "encontré un perfil de suelos increíble: hay estratos casi perfectos de canto rodado con caliche, de 10 a 15 centímetros, que se van intercalando con un suelo franco arenoso. Nunca había visto algo así". 

Esto, asegura Alberto, se refleja en las añadas históricas de Cabernet Sauvignon que Bianchi acumula en su cava, llamadas por la familia como "las joyas de Bianchi". 

"Los enólogos podremos hablar mucho pero quien tiene la última palabra, en definitiva, es el vino en la copa. Y cuando me encontré con estos Cabernet Sauvignon de 30 años o más y ver que estén tan vivos, tan frescos y con su estructura, es una confirmación del enorme potencial de San Rafael", completa. 

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